La prohibicion pitagorica de comer habas. "una nueva explicaion"

Auteur
Laval, E.
Publié dans
Anal. Chil. His. Med.
Année
1969
Sujet
BEANS
Langue
Español
Catégorie
C9 Médecine
Numéro d'archive
885

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Afficher le texte intégral10 pages

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LAVA L, =. \ qe ds Sa LA PROHIBICION ¿UNA PITAGORICA DE COMER NUEVA EXPLICACION? ENRIQUE LAVAL HABAS. M. Ciertamente todos o casi todos conocen ia leyenda según la cual Pitágoras fue alcanzado y asesinado por sus enemigos a causa de no haber querido escapar a través de un huerto sembrado de habas. Durant la refiere así: “Los iniciados (pitagóricos) intervinieron tan activamente en la vida política y se inclinaron con tanta decisión al bando aristocrático, que el partido democrático o popular de Crotona, en un arrebato de ira, incendió la casa en que se reunían los pitagóricos. dio muerte a muchos de ellos y expulsó a los demás de la ciudad. De acuerdo con un testimonio, el mismo Pitágoras fue capturado y muerto cuando en su huída, se negó a cruzar por un campo de habas para no pisarlas”. (1) En este relato siguió a Diógenes Laercio quien cuenta que “habiendo Pitágoras escapado del incendio se entró en un campo de habas, y se paró allí, diicendo: “Mejor es ser cogido, que pisar estas habas” y “Mejor ser muerto, que hablar”. Con esto descubrió la garganta a los que lo seguían. Así, que fueron muertos muchos de sus discípulos, hasta el número de 40, y huyeron otros pocos, de cuyo número fue Architas Tarentino y Lisis antes nombrado”. Durant acoge también otra versión de Diógenes Laercio, según la cual Pitágoras habría huído al templo de Las Musas de Metaponto y permanecido cuarenta días sin comer “y pensando acaso que ochenta años eran ya muy buena edad, se dejó morir de hambre”. (2) No obstante, existe una antigua tradición que recuerda que Dionisio, rey y tirano de Siracusa, quiso conocer los misterios de los pitagóricos; aquellos que se encontraban en sus estados eran perseguidos y procuraban ocultarse cuidadosamente. Ordenó que se les llevase a su presencia y en cierta oportunidad en que (1) DURANT, WILL: La vida en Grecia. Buenos Aires, 2a. ed., 1952, t. 1, p. 255. (2) DIOGENES LaERcIO: Vida de Filósofos Ilustres. Trad. del griego y notas por José Ortiz y Sainz. Edit. Iberia. Barcelona, 1962, t. II, p. 126.

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81 un destacamento de soldados vio que un grupo se dirigia confiadaa las más rigurosas pruebas de las que salió airoso. Se compenemente de Tarento a Metaponto, se dio a su caza como si se tratase de bestias feroces. Los pitagóricos emprendieron la fuga y en su huída encontraron un campo de habas. Se negaron a atravesarlo, se detuvieron a la defensiva y se dejaron degollar antes que pisar tró íntimamente del sistema teocrático y sacerdotal, método que posteriormente quiso implantar en Grecia. Aprendió de los sacerel sembrado de legumbres. phis y Tebas durante 22 años (547-525) y se encontraba aún en Egipto cuando Cambises conquistó el país. ¿De dónde proviene esta negativa que la leyenda ha condotes sus ideas sobre la divinidad, la trasmigración de las almas, las matemáticas y en especial la geometría. Permaneció en Memservado? Fue conducido en cautiverio a Babilonia donde los caldeos Para la inmensa mayoría de los autores el precepto ab fabis abstine de Pitágoras, causa fue de estos infortunios. Antes de considerar si realmente existió la prohibición pitale enseñaron astronomía, astrología y medicina; se inició en las doctrinas de Zoroastro; probablemente pasó a la India, pero en todo caso conoció sus religiones. górica de comer habas y de tomar contacto con ellas, procurare- Después de doce años de permanencia en Babilonia, Darío mos condensar el conocimiento sobre la vida de Pitágoras, expurgada de los mitos, leyendas y fantasía con que ha sido revestida. le dio licencia para regresar a su patria. Estuvo de nuevo en Los datos que sobre su vida escribieron su esposa Teano, Aristójenes, Hermapo, Lycón y otros no han llegado a nuestros días. Diógenes Laercio que compiló referencias sobre la vida de numerosos filósofos de la antigiiedad, vivió casi setecientos años después de la muerte de Pitágoras y es posible que conociera algunos sino todos aquellos textos. Tal vez los antecedentes más seguros provienen de Roeth (3) y de Buckhardt (4) quien ha basado gran parte de su información en Yámblico. De todos estos testimonios puede concluirse con más o menos verosimilitud que Pitágoras nació en en 569 A.C., y murió en Tarento en 470. Samos Desde muy joven, acompañado de su padre Mnesarco, emprendió largos viajes. Previamente estudió en Samos con Hermodamos y abandonó la isla en 551; se dirigió a Lesbos donde tuvo por maestro al filósofo Ferecides, a Mileto donde fue discípulo de Tales y de Anaximandro. A continuación partió a Egipto al cual llegó en la época del reinado de Amasis que tan grata amistad dispensó a los griegos y a quien fue recomendado por su amigo Polícrates. Habitó en Memphis en la residencia real; permaneció en los templos de Ptah, Isis y Osiris y obtuvo de los sacerdotes que Je enseñaran los conocimientos que poseían y que no les estaba prohibido trasmitir. Quiso iniciarse en sus misterios, pero encontró la más cerrada oposición que sólo pudo ser vencida por la directa intervención real. Después de numerosas vicisitudes logró ser admitido en Dióspolis, o sea, en Tebas, donde fue sometido Samos donde aún vivían sus padres y prosiguió sus viajes. Se hizo iniciar en Grecia en los misterios órficos y de Eleusis; visitó Esparta, Elis y Delfos. Deseó radicarse en Grecia para iniciar sus enseñanzas, pero no tuvo éxito en sus gestiones y dirigió su mirada y sus pasos a la Magna Grecia donde Sibaris, Crotona, Siracusa, Tarento y Agrigento eran focos de una brillante y poderosa cultura. Pitágoras llegó a Sibaris, pasó después a Tarento donde ensené en su escuela de medicina y “merced a su ciencia aprendida en los Misterios de Egipto, poseía el don de curar por el solo influjo de la mirada y de sus manos”. (5) Luego siguió a Crotona donde se estableció y se le concedió el derecho de ciudadanía. En la casa de Milón abrió una escuela que logró gran desarrollo y celebridad y cuyo núcleo inicial estuvo formado por sus discípulos Pitágoras, hijo de Erátocles, Zamolxis, el médico Brontino con cuya hija Teano casó en 509. Las colonias de la Magna Grecia fueron gobernadas por una aristocracia a la cual Pitágoras le infundió un carácter teocrático. Su doctrina tendía a revestirlas de un marcado sello sacerdotal y a convertir el conocimiento científico en el privilegio de unos pocos iniciados y entregar el gobierno a los más esclarecidos. Según Buckhardt, más que un filósofo fue un reformador religioso; enseñó a soportar la existencia terrenal como una penitencia por pasadas culpas, después de la cual, y a continuación de una purificación en el más allá, habría de renacer bajo nuevas formas. Sólo el iniciado en los misterios, severo y obediente de los (3) ROETH, EDUARDO: Geschichte unserer abendländischen Philosophie. Mannusos y prácticas sagradas se liberaba del círculo eterno de nacer heim, 1846-1858. (4) BUCKHARDT, JACOB: Historia de la Cultura Griega. Edit. Iberia. Barcelona, 1953, 4 ts. MAYNADE, JOSEFINA: La escuela de Pitágoras. Santiago, 1961, p. 27.

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y perecer. A vivir con esta certeza guiaba Pitagoras a su comunidad. (6) pasaba al cuerpo de una bestia inmunda y a la de un ser supe- 82 83 rior, animal o vegetal, si había sido virtuosa. Cuando casé con Teano, fue reconocido como jefe del partido Los historiadores y biógrafos de Pitágoras están de acuerdo aristocratico de Crotona. En Sibaris, con el correr del tiempo, en que él sostenía haber pasado por diversas reencarnaciones: triunfó la facción democrática y los derrotados se asilaron en primero había sido Atálida, hijo de Mercurio; después y sucesiva- Crotona. Pitagoras envié mensajeros a negociar con los jefes de la mente Euforbo, Hermantino y Pirro. revuelta la repatriaciön, pero todos sus emisarios fueron masa- La teoría mística de los números puede ser atribuída a Pitácrados. Crotona declaré la guerra y las tropas dirigidas por Milön goras. Según ella los números no sólo expresan leyes del mundo destruyeron präcticamente la ciudad. Aqui en Sibaris, Pitagoras construyé un instituto de delicadas lineas arquitecténicas que fue la admiraciön y atracciön de la época. físico y moral, las relaciones entre las cosas. “Como es sabido, E) filésofo, venerado como un profeta, cuya autoridad era soberana y absoluta —ipse dixit— como depositario de verdades inmutables, reunió sus adeptos y formó una especie de congregación filosófico-religiosa —la Comunidad de los elegidos— destinada a conservar y trasmitir el acervo de las doctrinas religiosas, morales, políticas y cientificas de la secta. En muchas ciudades de la Magna Grecia surgieron con gran vigor institutos semejantes: su tendencia sacerdotal y aristocrática es evidente, pero su organización interna es escasamente conocida. El neófito era admitido después de un noviciado de varios años durante los cuales debía guardar silencio absoluto, silencio que algunos han interpretado como una negativa al derecho de libre examen y discusión de los dogmas y para otros “porque el verdadero filósofo, el hombre armónico debía ser ante todo un hijo del silencio, un meditador, un discreto y profundo observador”. La iniciación continuaba y el candidato pasaba al grado de auditor, al de discursista, después al de matemático y no llegaba al conocimiento de la doctrina secreta sino después de las pruebas más rigurosas que aseguraban la enseñanza por medio del símbolo el número no es para éstos (los pitagóricos) un ente ideal y abstracto, sino el elemento natural constitutivo de todos los seres reales, y como tal corporal o casi corporal”. (8) La doctrina teológica de Pitágoras estaba confusamente mezclada con los dogmas órficos, el misticismo indio, el sabeismo caldeo, pero la grandeza de su escuela surge de su superioridad científica, especialmente en el dominio de las matemáticas, la acústica y su sistema astronómico. Pitágoras tuvo la concepción de las revoluciones celestes demostrada en el siglo XV por Copérnico y, además, enseñó el movimiento de rotación de la tierra. No obstante su aporte científico, su instituto provocó odios públicos tal como ocurre a toda secta que vive y actúa fuera de la sociedad en que está implantada y que exhibe propósitos de dominio. El gobierno de Crotona era una aristocracia dictatorial y dentro de ella no cabía elección de magistrados, legisladores, tribunos, que tan grata y gustosa era a la democracia griega. Los métodos de gobierno de esta aristocracia teocrática provocaron una insurrección que la destruyó para no volver a aflorar. El estallido se originó en Crotona y los pitagóricos fueron batidos en todas las ciudades de la Magna Grecia. Pitágoras vio incendiado su instituto y fue a refugiarse a Tarento donde terminó su vida obscuramente o quizás como lo quiere la leyenda. y la más absoluta reserva sobre los dogmas. animales y de algunas verduras y legumbres, del vino y del amor Sus discípulos propagaron las ideas del maestro y aun hoy día hay sostenedores de ella, pero nunca más reaparecieron con el físico. vigor que demostraron en vida de su adalid. La vida era frugal; abstinencia de carne a lo menos de ciertos “Vestía (Pitágoras) de blanco; se abstenía de reir y de bromas; era austero de rostro y lleno de digna majestuosidad, por lo que sus discípulos creían que era Apolo”. (7) Pitágoras creía en la metempsicosis y enseñaba que a la muerte del hombre su alma, si su vida había sido depravada, (6) (7) BUCKHARDT: Loc. cit., t. III, p. 411. Q. CATANDELLA: en Diccionario de Autores de González Porto-Bonpiani. Barcelona, 1964, t. 111, p. 181. Ahora bien, ¿existió en realidad la prohibición pitagórica de comer habas? De inmediato nos sale al paso la primera y grave dificultad: no ha llegado hasta nosotros ninguna obra escrita por Pitágoras y según numerosos historiadores jamás compuso ninguna. Sin embargo, Diógenes Laercio, invocando la autoridad de Heráclides, (8) Lars ENTRALGO, PEDRO y LOPEZ PIÑERO, JOSE MANUEL: Panorama histórico de la ciencia moderna. Ediciones Guadarrama. Madrid, 1962, p. 27.

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hijo de Serapiön, afirma que Pitagoras fue autor de la obra en verso Del Universo y que otros escritos suyos serian Discurso sagrado, Del alma, De la piedad, Helotal, padre de Epicarmo el de destacados adeptos del filösofo. La trasmigraciön de las almas fue un precepto para él. “Es la doctrina érfico-pitagérica del 84 Cos, Crotön y algunos mas (9) que no han alcanzado al conocimiento actual. 85 alma, revestida con los colores brillantes de la poesia, de la magia de una elocuencia inspirada y entusiasta. El pensador de Agrigento celebra el poderoso espiritu de Pitägoras y le paga el tributo de la admiración más agradecida”. (11) Esta posición lo llevó Examinemos las dos alternativas posibles: 1° Argumentos en contra de la existencia de la prohibiciôn Aulo Gelio, gramático y critico romano, que vivió en el siglo II de nuestra era, efectuó la mayor parte de sus estudios en Atenas donde permaneció largos años y escribió su célebre obra Las noches áticas. En ella dice textualmente: “Una opinión bastante antigua y falsa ha imperado durante largo tiempo, en relación con Pitágoras: es que jamás comió carne de animales, ni de esa legumbre que los griegos llaman haba. Conforme a esta opinión Calimaco ha dicho en sus versos: Es preciso abstenerse de las habas y de la sangre (animales); yo lo digo de acuerdo con Pitágoras”. “Pero el mismo Aristójenes, discípulo de Aristóteles, asegura en el libro que ha dejado sobre Pitágoras, que éste era partidario de las habas: entre las legumbres, Pitágoras prefería sobre todo las habas, porque hacen bien al cuerpo; es por ello que las comía casi siempre”. Parece que este dato lo obtuvo de Xenofilo, amigo de Pitágoras y perteneciente a su escuela y de otras personas de edad que conocieron al filósofo. Agrega Aulo Gelio que el error de atribuir a Pitágoras la oposición a comer habas se encuentra en los versos de Empédocles: “Por miserables que seáis no toquéis jamás las habas” y que algunos han creído ver en ellos que no se refería a las habas sino a los genitales femeninos. (10) “2 predicar una dulzura continua, el respeto de todos los seres, no quiere que se vierta la sangre de un ser vivo, pues podría ser la residencia actual de vuestro padre o de vuestro hermano. . Empédocles autoriza, no obstante, el uso de los vegetales, a los cuales habría debido respetar, ya que son seres organizados. La necesidad lo constriñe a obrar así; él no prohibe sino dos: el haba y el laurel, comprende que son inviolables”. (12) Jean Brun en un hermoso trabajo sobre Empédocles recuerque Pitágoras ordenaba abstenerse de comer habas y cita los versos de Empédocles que figuran en su libro Purificaciones: “;Malheureux, mille fois malheureux! Tenez vos mains eloignées des féves”. (13) La interpretación que Aulo Gelio da a estos versos, a juicio de muchos autores, parece bastante arbitraria y es más lógico suponerle la influencia directa pitagórica sobre su autor. Diógenes Laercio manifiesta que “Aristóteles dice en el libro De las habas que Pitágoras mandó abstenerse de ellas “o porque semejan a las partes pudendas o a las puertas infernales, pues carecen de nudos, o porque corrompen o porque se parecen a la naturaleza del universo, o porque sirven en el gobierno oligárquico eligiendo por medio de ellas”. (14) Desgraciadamente este libro no ha llegado a nuestros días, pero de su existencia es difícil dudar, pues Ateneo y Suidas se refieren a este trozo que hemos transcrito. (15) Dejemos de lado la interpretación dada en este caso a la prohibición pitagórica, para anotar que a juicio de Aristóteles 2° Argumentos a favor de la existencia de la prohibición existió. En relación con la última afirmación de Aulo Gelio hay que tener presente que Empédocles que nació en Agrigento, Sicilia, alrededor de 450 AC., filósofo poeta y médico, sintió especial predilección por la música y las ciencias naturales. Si en realidad no hay certeza de que fuera discípulo de Pitágoras se sabe de su íntima amistad y comunidad de ideales y principios con los más girego que vivió entre 310 y 235 A. C. Sus palabras, aunque un Calímaco, citado por Aurelio Gelio, era un erudito y poeta poco presuntuosas, revelan que en su época la prohibición de comer habas se atribuía a Pitágoras. (11) GOMPERZ, THEODORE: Les penseurs de la Grèce. Paris, 1928, p. 287. (12) LAROUSSE, PIERRE: Grand Dictionnaire Universel du XIX Siècle, Paris, s/f., t. VII, p. 457. (13) BRUN, JEAN: Empédocle. Paris, 1966, p. 140. (9) DIOGENES LAERCIO: Loc. cit., t. 11, p. 115. (10) AULU GELLE: Les nuits attiques traduites en francais par Victor Verger. Paris, 1820, t. I, lib. IV, cap. XII, p. 383. (14) DIOGENES LAERCIO: Loc. eit., t. II, p. 123. (15) Nota de José Ortiz y Sainz en el t. II de Vidas de Filósofos Ilustres de Diögenes Laercio, ed. Iberia, p. 245.

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Laval La prohibición pitagérica de comer habas M. Cicerön en el primer libro de su obra De la Adivinaciôn 87 cinas, salmonetes, melanuros, huevos, habas y demás cosas que presto a entregarse al prohiben los que dirigen ritos y sacrificios en los templos”. (21) sueño, sea de tal manera dispuesto, que los alimentos que ha iomado no puedan embarazar ni perturbar su reposo. Es por esto que Existe, además, una referencia de Horacio que ha sido traducida de muy variada manera. Escogeremos aquellas que se aviese cree que los pitagöricos no se alimentaban con habas, porque nen con nuestro propósito. expresa: “Platôn quiere que el cuerpo, el ingerirlas hincha el cuerpo y turba la tranquilidad del espi- Dijo Horacio: O quando faba Pythagore cognata, simulque ritu”. (16) Uncta satis pingui ponentur oluscula lardo. (22) Plinio el Antiguo o el Naturalista vivió entre los años 23 y 79 de nuestra era y su obra máxima es la Historia Natural. En ella nos dice: “El haba se come generalmente en caldo y se piensa que entorpece los sentidos y que produce sueños ilusorios. Daru, en 1805 la tradujo así: Quand verrai-je ma table offrir du lait, des fleurs et ces féves qu'un sage avouait par ser soeurs! las almas de los muertos están en las habas”. (17) Por otra parte, San Clemente Alejandrino que vivió en el siglo 11 de nuestra era, manifiesta: “Así, pues, por esta razón, se dice que efectivamente los pitagóricos se abstienen de las cosas Y en nota aparte expresa: “Se comprende esta chanza del poeta sobre el parentesco de las habas y Pitágoras, acordándose del dogma de la metempsicosis. Pero es preciso agregar que este filósofo, había enunciado una opinión muy extraordinaria particularmente sobre esta legumbre: pretendía que el haba y el hombre eran de la misma materia y que una haba encerrada en un sexuales. Por el contrario, a mi me parecen que toman mujer para vaso se convertiría en carne”. (Nota 11) Pitágoras condena el uso por esta razón, pero según otros, porque engendrar hijos, queriendo, en cambio, abstenerse del deseo sexual después de engendrados estos hijos. Por esta razón mística, prohi- (23) Y Duchemin, en 1846, la trasladó al francés: Au choux, de lard nourris, quand unirai-je encore ben el uso de las habas; y no porque sea una legumbre excitante del falo, o difícil de cocer, o que produzca sueños turbulentos, ni Ces féves, tendres soeurs de ce bon Pythagore? y en nota aparte explica: “... Pitágoras elevó, pues, el haba a la tampoco porque sea semejante a la cabeza del hombre, ya que como dice el refrán “lo mismo es corroer el haba que corroer la categoría de la carne humana y prohibía comerla: he aquí por qué Horacio la llama tan festivamente la hermana o pariente de Pitácabeza del padre” sino más bien porque las habas, si son comidas, goras”. hacen estériles a las mujeres”. (18) De todas estas referencias se desprende con toda claridad que la exclusión de las habas en las comidas de los pitagóricos Es evidente que San Clemente Alejandrino no logró penetrar en el sentido del refrán que cita. (24) existió, pero el objeto de tal negativa ha merecido a los diversos Diógenes Laercio en su obra mencionada es muy explícito. En diversos párrafos de su capítulo dedicado a Pitágoras señala autores citados las más variadas interpretaciones. Veremos en el momento oportuno que su intención fue de carácter religioso. la interdicción: “Mandaba sobre todo el no comer rojillo ni melanuro, y abstenerse también del corazón y de las habas”. (19) “Prohibía comer habas, por razón que constando éstas de mucho aire, participan también mucho de lo animado, aunque por otra parte hagan buen estómago, y hacen leves y sin perturbaciones las cosas soñadas”. (20) “Que esta pureza se adquiere por medio de expiaciones, lavatorios y aspersiones: evitando los funerales, la cama y toda cosa sucia, y absteniéndose de comer carnes morte(16) CICERON: Oeuvres completes. De la Divination. Trad. de M. de Golbery. Paris, 1837, ilb. 1, cap. XXX, pp. 65-66. (17) PLINE: Histoire Naturelle. Trad. de M. Emile Littré. París, 1865, t. I, lib. XVIII, cap. XXX, pp. 670-671. (18) S. CLEMENTIS ALEXANDRINI, T. FLavit: Opera omnia. Paris, 1612, p. 455. (19), (20) y (21) Diogenes LAERCIO: Loc. cit. pp. 119, 120 y 123 respectivamente. Nueva interpretación sobre la prohibición Un dilecto amigo, médico eminente y aficionado a los estudios históricos, en conocimiento del texto de Durant citado al comienzo de este trabajo, parte del supuesto que los antiguos y especialmente Pitágoras conocían el fabismo, evidentemente que no por su nombre, pero, sí, por las manifestaciones clínicas de las formas más graves: hemolisis intensa, acompañada de ictericia, hemoglobinurias seguida de anuria, estado comatoso y a veces muerte ful(22) HORATIL, Quincri FLACCI: Poemata omnic. Lugduni. Batavorum, 1594. (23) Horace: Oeuvres, traduites en vers par Pierre Daru. 4 vols. Paris, 1805, _ t. 111, Sátiras, lib. 11, Sátira VI. (24) Oeuvres d'Horace traduites en vers avce le texte, en regard par Louts Duchemin. Paris, 1846, t. Il, p. 167.

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minante. Y como el fabismo se produce tanto por la ingestiön del haba, como por la inhalaciôn de sus flores, de aqui su prohibicién de comerlas y la negativa de Pitagoras de pasar por los huertos con habas en floracién. Bulgaria. En China, Swun-deh-Du comunicó en 1952 catorce casos diagnosticados en niños; en Japón y en Indonesia no existe. En Túnez se la ha encontrado en niños de origen italiano. En Estados Unidos, Argentina, Uruguay y Venezuela se ha 88 89 informado la existencia de uno que otro caso, pero todos produciEl fabismo dos en descendientes de italianos, especialmente sicilianos y calabreses. El fabismo es una enfermedad caracterizada por una anemia hemolitica de curso rapido, hemoglobinuria e ictericia, que sigue a la ingestiön de habas, Vicia faba, o a la inhalacién del polen de sus flores, motivo por el cual es mucho más frecuente durante la primavera, época de la floracién y maduraciön del haba. Es una dolencia cuyos focos mäs importantes se encuentran en las regiones sarda, siciliana y calabresa. Con bastante menor frecuencia se halla en otras partes de Italia, en Grecia, Israel, Libano, Turquia y en España (islas Baleares). Como puede observarse abarca practicamente toda la cuenca del Mediterraneo; sin embargo “las opiniones respecto de la incidencia del fabismo en Egipto son vagas y discrepantes. Segun las investigaciones de Surinyach no existiria. Segün Joannides, la enfermedad se presentaria raramente, en contraste con la extensiön que tiene el cultivo de la legumbre”. (25) En realidad, el Egipto es el segundo pais productor de habas, a continuacién de Italia. En Yugoslavia el fabismo es casi desconocido, a pesar de que la poblacién dalmata es gran consumidora de habas. El primer caso clínico descrito figura en la Revista Universitaria Lisbonense de 1843; se trata del articulo Habas verdes que producen ictericia del médico portugués Manuel Pereira de Mira Franco. Años después, en 1856, el médico Antonio Mina La Grua publicó su trabajo Sopra Vitterizzia en el cual trata del empecimiento que por influencia de las flores de haba experimentan los campesinos de Nebrodesi, pueblo de los montañas sicilianas. En 1858, Di Pietra Leone da Piazza Armerina dio cuenta de su experiencia sobre la llamada ictericia endémica, señalé su carácter hereditario y, en relación a su gravedad la dividió en La anterior información ha sido recogida de la obra de Sansone y colaboradores. Desde el punto de vista epidemiológico hay que destacar que en un estudio realizado en 72 comunidades sardas la morbilidad fue del 5,17% y la mortalidad alcanzó a 8%. En 1211 casos observados, 752 fueron por ingestión y 459 por inhalación de la flor. Numerosos trabajos se han efectuado y se realizan otros destinados a demostrar que el haba no es de composición constante; así el haba sarda sería diferente de las otras, pero se ha concluído que no existe ninguna relación entre la calidad de la leguminosa y el desencadenamiento de la hemolisis. Igualmente, se sabe al día de hoy que no hay correspondencia directa ni proporcional entre la frecuencia de la enfermedad y el consumo del haba. Más aún, ni el terreno, ni el clima, ni los fenómenos metereológicos juegan ningún papel. La edad representa un factor importante: ya hemos visto que en casos estudiados en Italia, exceptuada Cerdeña, el 62,1% de los pacientes correspondía a niños. Durante la primera y la segunda infancia por cada diez niños enfermos, 9 son hombres. Pasada la infancia, el fabismo ataca por igual a hombres y mujeres y quizás éstas presentan mayor propensión. La predisposición racial e individual es evidente y la herencia juega un papel fundamental, trasmitiéndose de modo principal por la línea materna. Está plenamente demostrado que en países de población mixta, el fabismo sólo afecta a determinados grupos étnicos y dentro de éstos únicamente a ciertos individuos. En cuanto a la etiología el fabismo es provocado por la acción pondieron a niños. Se han descrito casos en Francia, en Portugal, Inglaterra, que ejercen sobre individuos predispuestos, sustancias tóxicas contenidas en el fruto de la Vicia faba o emanada de sus flores. A. Manai en una interesante monografía estima como responsables de la enfermedad a las semillas frescas o secas, crudas o cocidas y a las flores y que tanto en uno como en otro caso, la sustancia causante siempre es la misma. (26) El extracto acuoso del haba produce hemolisis experimental (25) (26) Manali, A.: Jl Favismo. Sassari, 1929. tres grados. Posteriormente siguieron diversos estudios: en el período comprendido entre 1923 y 1958, o sea, en 35 años, se observaron en Italia (fuera de Cerdeña) 195 casos, de los cuales 121 corres- SANSONE, G.; Pica, A. M. y SEGNI, G.: 11 favismo. Turín, 1958, p. 32.

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Laval M. 91 términos resolutivos el problema de la genética del fabismo y al tipo A de la enzima, cuya concentracién varia del 10% al 20% de lo normal (A: enzimopenia del tipo negro) ; en los caucäsicos la carencia esta asociada al tipo B (B: enzimopenia del tipo mediterräneo) y la cantidad de enzima contenida en los hematies es inferior al 5% de lo normal. El fabismo afecta sölo a los sujetos B y no ha sido posible reproducirlo en los sujetos A. Existe otro tipo de enzimopenia B (la enzimopenia mediterränea leve) individualizada por Stomatoyannopoulos en la poblaciön griega, en la cual los valores de la enzima eritrocitaria varian del 5% al 75% de lo normal. Este tipo de enzimopenia se encuentra en el 15% de los griegos con carencia de G6FD, circunstancia que proporcionado un modelo tipico del fenömeno morboso al cual también ocurre en Italia del norte. en diversos animales. Cugguda y Agnisetta han logrado aislar dos globulinas: favalina y confavalina: Ja primera sin poder hemolitico y la segunda con gran poder aglutinante in vitro al titulo de 1:6.000. (27) Con posterioridad muchos trabajos se han cumplido hasta el “descubrimiento de la deficiencia congénita de la glucosa-6- fosfato deshidrogenasa (G6FD) que ha permitido esclarecer la etiopatogenia de] fabismo y de muchas anemias medicamentosas y töxicas y ha logrado individualizar la existencia de formas particulares de ictericias graves del recién nacido y plantear en concurren en igual medida factores heredo-constitucionales y oca“Muchos Numerosas otras investigaciones se han llevado a cabo, pero hasta el presente sölo cabe considerar la caida del GSH eritrocisionales. problemas permanecen atin sin solución; asi el exacto conocimiento de la naturaleza del töxico que origina el fabismo e igualmente el mecanismo intimo a través del cual el glöbulo rojo enzimopático llega a la homolisis. “Como han demostrado —tal vez en forma definitiva— las tario en los hematies enzimopénicos y que el haba posee un efecto hemolitico directo y especifico en tales glöbulos rojos. (30) En resumen, nuestros conocimientos hasta el dia de hoy demuestran que el fabismo es producido por la existencia de una anomalia intrinseca de los hematies, lo cual depende a su vez de (28) el glóbulo rojo sintetiza la la pérdida del glutatiön reducido que aparece cuando los glöbulos mayor parte de la pentosa-P por la vía del shunt oxidativo, la cual que es la enzima clave de la rojos sufren una acciön oxidativa. Esta anomalia es provocada por una baja importante de la concentraciön de la G6FD en los hematies. Esta enzima cataliza la primera fase de la oxidaciôn del monosfosfato de gluocosa y es por ello que constituye una posicién clave en el metabolismo de los eritrocitos. Esta disminuciön en la concentraciön de la G6FD es un trasglicolisis oxidativa, llamada shunt de la pentosa. Concomitantes torno hereditario ligado al sexo. Aun cuando el gen se manifiesta experiencias de Hiatt y Lareau se encuentra impedida en el glóbulo rojo fábico”. (29) En 1967, Panizon de Padua, concretó estos trabajos estableciendo de modo fehaciente que el elemento constitucional necesario para la aparición del fabismo es la carencia de la glucosa-6fosfato deshidrogenasa (G6FD) existen otros factores de la bioquímica eritrocitaria tales como el en los varones portadores, no existe trasmisiön del padre al hijo. escaso contenido en glutation reducido (GSH), su inestabilidad in “En las células de las mujeres sölo uno de los dos genes G6FD es activo. Los tejidos y los hematies de las mujeres heterocigöticas constituyen asi un mosaico de células normales y de células mutantes en proporcién muy variable. Dada su frecuencia relativamente elevada en ciertas poblaciones, el gen G6FD puede ser vitro y su reducido contenido en catalasas. La carencia de la G6FD es la manifestación de una anomalía genética localizada en el cromosoma X. Cabe señalar que hay dos variedades electroforéticas de la G6FD: la variedad A tiene movilidad electroforética relativamente elevada y se encuentra presente en el 80% de los negros y la variedad B, más lenta, es típica de los caucásicos, pero está presente en el 20% restante de los negros. En éstos la carencia de la G6FD está asociada siempre (27) (28) CUGUDDA y AGNISETTA: Alterazioni siero colloidali nel favismo. Minerva. édica, 1952, núm. 43, p. 38. HIATT y LAREAU: Studies of ribose metabolism 8. Pathways in vivo and cr mouse and human tissues. J. Biol. Chem. 1960, núm. 235, p. muy util para delimitar la distribuciön del cromosoma X...” Sobre esta materia es interesante la consulta de los informes de grupos cientificos de la OMS, uno, publicado en 1965, con el titulo de Hemoglobinopatias y trastornos afines y, otro, en 1966 —ambos en Ginebra— sobre Normalización de las técnicas del estudio de la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa. © 1 (29) SEGNI, G.: Nuovi contributi sull enzimopatia del favismo. Minerva Pediätrica, 1964, 28 de Abril, p. 556. ° (30) PANIZON, F.: La patogenesi del favismo. Minerva Pediätrica, Julio, 28, p. 1391.

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Laval M. La prohibición pitagórica de comer habas ¿Por qué existió la prohibición pitagörica de comer habas? ‘ Para nuestra amigo médico la explicación es clara: Pitágoras conoció los efectos tóxicos del haba y de sus flores. Para otros, el fabismo habría sido conocido y descrito por los antiguos autores griegos y romanos, pero ocurre que en ningún texto de medicina de la antigiiedad existe la descripción de un cuadro nosológico que ni remotamente permita compararlo con lo que hoy entendemos por fabismo. Al contrario —como lo veremos— muchos médicos de aquella época recomendaron la alimentación con habas. Recordemos que Pitágoras permaneció 22 años en Egipto donde recibió la enseñanza de sus sacerdotes y fue iniciado en sus misterios. Retengamos, por ahora, que en su aleccionamiento conoció la doctrina de la trasmigración de las almas, la metempsi- 93 sujeción a ciertos ritos capaces de librar'de los pecados, fue una de las grandes preocupaciones de los érficos. “Del pasaje de Heródoto en que dice que los llamados órficos y báquicos son en realidad egipcios y pitagóricos, resulta en todo caso, con plena seguridad, —expresa Buckhardt— que el modo de ser egipcio y el pitagórico se han equiparado mucho, como, por otra parte, la conducta órfica y la pitagórica eran semejantes hasta confundirse... y alguna relación con la India se podrá también admitir; su metempsicosis tiene desde luego, algo más bien índico que egipcio”. (32) Y agrega: “La prohibición de alimentos animales no habrá sido disposición suya (de Pitágoras), si bien el vegetarianismo podía ser antiguo en la doctrina y fundado en que en el animal un alma que fue humana ha de sufrir una vida animal”. “Con esto se relaciona también la prohibición de comer frutos con vaina. Sobre los mandamientos de abstinencia se cosis, y que cuando fue llevado cautivo a Babilonia estudió las burlaban más tarde los cómicos: Gratino en La pitagorizante; este mismo, o más bien Alexis, en Los tarentinos; Mnesímaco y Arisreligiones indias y permaneció imbuído en sus sistemas. tofón, en otras comedias”. (33) Heródoto en Los mueve libros de la Historia dice: “Ignoro Los iniciados en los misterios de Eleusis estaban sometidos qué prevención tienen los egipcios contra las habas, pues ni las siembran en sus campos en gran cantidad ni las comen crudas, ni a diversas prescripciones dietéticas y debían abstenerse de modo especial, de comer carne de aves domésticas y de pescado, habas, menos cocidas, y ni aun verlas pueden sus sacerdotes, como repugranadas y papas. Para muchos autores tales prohibiciones jamás tándolas por impuras”. traductor del griego, constituyeron un principio de mortificaciones y estaban destinadas P. Bartolomé Pou, S. J.: “esta abstinencia tan ridícula como supersticiosa, la adoptó después Pitágoras”. a reavivar las ideas místicas relacionadas con alimentos prohibidos. Más aún, los iniciados debían evitar tocar objetos y animales Traigamos a la memoria que cuando Pitágoras a su regreso de Persia llegó a Grecia, fue iniciado en los misterios órficos y en los de Eleusis. reputados impuros, entre éstos la comadreja. Pausanias, el geógrafo griego del siglo 11 de nuestra era, escribe en sus Viajes: “Los feneatas dicen que antes de Naiis, La tradición ha querido que al regresar Orfeo de Egipto instituyó los misterios en Tracia y en el Peloponeso como resultado Ceres que buscaba a su hija, había llegado donde ellos y para recompensar a quienes le dispensaron una buena acogida, les dio de las enseñanzas recibidas de los hierofantes de Heliópolis. Durante los misterios se enseñaban la teogonía y cosmogonía órfitoda clase de granos excepto habas. Por qué esta legumbre fue cas y de modo especial lo relativo a la metempsicosis: la vida se se revela por ningún motivo”. (34) (31) y anota su eliminada y por qué la tienen por impura es un misterio que no presentaba como un castigo por delitos o faltas anteriores y al En Genciano Hervecio Aureliano, en el comentario del trozo de desprenderse de su envoltura el alma debía pasar a otros cuerpos y recorrer todo un ciclo de existencias destinadas a purificarlas gradualmente. San Clemente Alejandrino que trascribimos anteriormente, se lee: “Por esta razón, Gregorio Gyraldo, en su libro acerca de los símbolos de Pitágoras, relata —a partir de Yámblico y Olympiodoro— que Tymica Pitagórica (probablemente alguna pitonisa), cuando Dionisio la obligó a revelar el misterio de por qué Pitágoras Tales principios condujeron a predicar la abstención de todo alimento animal y la de ciertos vegetales y a respetar la vida de las criaturas. Lograr el perdón de las faltas por medio de la (31) HEREDOTO: Los mueve libros de la Historia. 1968, t. 1, p. 123. Edit. lberia. Barcelona, (32) BUCKHARDT: Loc. cit., pp. 409-410. (33) Idem, p. 418. (34) PAUSANIAS: Voyage historique de la Grèce. Traduit para Gedoyn. Paris, año 2° de la República Francesa, t. III, p. 306.

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decía que había de abstenerse de las habas, se cortó la lengua violentamente y la escupiö en el rostro del tirano. A causa de este hecho brutal se afirma que en la flor de las habas se encuentra cierto auspicio tenebroso (son las dos manchas obscuras que se hallan en la base de los pétalos de la flor del haba). Circulan mia, ictericia y hemoglobinuria en la cual Pitágoras habría reparado. Celso, médico del siglo 1 DC., cuya obra fundamental De re medica llamada también Los ocho libros de Medicina es una síntesis de todos los conocimientos médicos hasta su época, se refiere en diversos libros a las habas, pero jamás en sentido peyorativo. asi estos versos de Orfeo: Así en el libro 11 dice “entre las legumbres las habas y las lentejas son más nutritivas que los guisantes, y entre las plantas hortícolas, la remolacha, los nabos...” (38) y agrega más adelante: “Cafientan las cataplasmas hechas con cualquier clase de harina de trigo, o de trigo duro, o de cebada, o de yeros, o de cizaña, o de mijo, o de panizo, o de lentejas, o de habas, o de altramuces...” ¡Oh! miserables, sustraed vuestra diestra de las habas, porque comer habas es como consumir la cabeza de los padres”. (35) Las citas mencionadas son suficientemente demostrativas de que a juicio de los antiguos, la prohibición pitagórica de comer habas era de carácter religioso aungue diversamente interpretada, pero dadas las conexiones de Pitágoras con los sacerdotes egipcios y su conocimiento de las religiones indias, se puede suponer con un grado de certeza bastante elevado que se encontraba vinculada (39) Galeno, por su parte, habla reiteradamente de las cualidades y propiedades de las habas y exceptuado suponerlas flatulentas, las recomienda no sólo como alimento sino también como medicacon las trasmigración de las almas. mento. Hablando de las facultades de Si la abstención hubiera obedecido al temor de la hemolisis producida por las habas ¿cómo explicar que la interdicción existiese en Egipto donde el fabismo prácticamente no existe? ¿Cómo explicar que los médicos anteriores a la era cristiana no observaron estos hechos que Pitágoras habría advertido? Además, debe señalarse que no sólo fue prohibida la ingestión de las habas sino la de diversos otros vegetales y alimentos animales, restricción que posee un claro sentido espiritual en la casi totalidad de las religiones. Vengamos a los testimonios médicos. Hipócrates no las prohibe. En el Segundo libro de las epidemias enuncia: “en el desorden del vientre, dar habas cocidas a menos que las partes superiores del cuerpo no sean biliosas, o dar de comer comino con las habas”. (36) y en su tratado Del régimen declara: “Las habas tienen algo nutritivo, de estítico y flatulento porque los poros no reciben la alimentación abundante que suministran; estítico, porque no hay sino un débil residuo alimenticio”, (37) Tampoco es fácil explicarse que médicos y escuelas médicas de la mayor importancia en los comienzos de la era cristiana, observadores de gran penetración y sagacidad, no vislumbraran que existiese relación de causa a efecto entre las habas y la ane- 95 los alimentos, expresa: “También es múltiple el uso de las habas, porque se prepara con ellas la papilla líquida en las ollas y espesa en los platos. Además el tercer modo de prepararlas es el que se hace con tisana. Ciertamente los gladiadores, entre nosotros, usan diariamente muchísimo de esta comida, proveyendo a la complexión del cuerpo, de carne no densa ni apretada (como es la de cerdo), sino en algún modo, más esponjosa. Flatulenta es esta comida aunque haya sido por largo tiempo hervida en agua: siendo así que la tisana en el tiempo que se cuece, depone todo el flato. Y quienes son observadores y consideran aquellas afecciones que dejan cada uno de los alimentos, sienten en todo el cuerpo una cierta tensión, principalmente si alguno no está acostumbrado a este alimento o no lo toma perfectamente cocido”. (40) Y al tratar de las propiedades de los medicamentos simples manifiesta: “El haba, siendo de o— temperamento medio es apta para secar y refrigerar. Su carne contiene también un poco de facultad abstergente, como la cáscara algo de astringente: por ello algunos médicos han recetado el haba completa, cocida con oxicrato, (41) a los disentéricos, celíacos y a los que vomitan que llaman eméticos. Además, como comida es flatulenta y difícil de digerir; como tal vez ninguna, (38) Er Doe ocho libros de la Medicina. Edit. Iberia, Barcelona, 1966, t. (35) SAN CLEMENTE ALEJANDRINO: Loc. cit., p. (36) ET Oeuvres complètes. Trd. de Emilio Littré. Paris, 1846, (37) Flees, Paris, 1849, t. VI, p. 543. , p. 135, 4 p (39) Ibidem, p. 102. (40) GALENO: Opera Omnia. Venecia, 1556, t. Il, f. 13 vta., cap. 19, H. (41) El oxicrato es una bebida refrescante y astringente compuesta de una mezcla agua y vinagre.

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Laval La prohibición pitagórica de comer habas M. es idöneo para las excreciones del pecho y del pulmön. Como medicamento, para uso externo, seca sin dafiar. En los podägricos la hemos usado muchas veces, cocida en agua y mezclada con grasa de cerdo. Para las contusiones y ulceraciones de los nervios, hemos aplicado su harina con oximiel. A aquellos a quienes ha sobrevenido un flemén por causa de un golpe, con polenta. Y también en cataplasmas es apta para los testiculos y las mamas. Porque cuando estas partes estan atacadas de flemôn, necesitan ser refrigeradas moderadamente y de modo principal cuando las mamas padecen de flemön por la leche solidificada en ellas”. (42) 97 titud asombrosa en la observación y un conocimiento profunda de frutos curativos, de modo que se comprende muy bien el éxito cabido en suerte a la obra por parte de los contemporáneos y posteriores...” (43) Con todo lo precedente hemos procurado demostrar que en la antigüedad ni Pitágoras ni ningún otro filósofo o médicos 80specharon que la ingestión del haba o la inhalación de su flor fuera perjudicial a la salud y que la prohibición de comerlas tuviera otro sentido que el de una prohibición religiosa, verosímilmente vinculada a la doctrina de la trasmigraciön de las almas. Hemos leido 88 referencias sobre el haba en las obras de Galeno y en ninguna expresa un juicio adverso a su consumo y ciertamente que Galeno no fue un observador por debajo de] nivel de Pitagoras. La Escuela de Salerno, que tanto auge alcanzé en la segunda mitad de la Edad Media, compuso una serie de textos que representaron el saber colectivo de sus maestros. Entre ellos sobresale Flos medicinae vel regimen sanitatis salernitanum que hasta y u M. EnmiQue Lavar, La prohibicion pitagorica de comer habas. Una nueva «Anal. Chil. His. Med.», XI, 1969, pp. 79-97. explication? — después del Renacimiento fue una obra fundamental de Ja literatura médica. Probablemente fue escrita en el siglo XI cuando Salerno formaba parte del reino de Sicilia. Es difícil reconocer el texto original. Así la versión de Arnaldo de Vilanova, de 1553, que es la más antigua, contiene 362 versos, pero hay otras que llegan a 8.520 versos, circunstancia que ha sido explicada porque antes de la invención de la imprenta fueron los frailes quienes la copiaron; muchos de ellos debieron agregarle anotaciones propias que a su vez copiadas por otros conventuales, fueron incorporadas al texto y éste poco a poco fue aumentando su contenido. La traducción que nosotros poseemos es del Dr. Adolfo Weiss, en versos castellanos; contiene 364 versos y tomó por base la edición hecha por J. Ch. Ackermann en 1790, de un ejemplar conservado en la Universidad de Viena. En el texto no hay ninguna referencia a las habas, pero en otro, al cual acude Espasa, se encuentra la siguiente: “El haba nutre el cuerpo, pero comida con la corteza es astringente. Reduce los humores flemáticos y contrae la vista y el estómago. Pero guárdate de comerla con exceso, pues engendra la gota, purga o restringe, da hinchazón y dolores de cabeza”. ¿Qué importancia tiene el Régimen sanitario salernitano? Weiss nos informa de que “pese a todo, la parte principal es bastante conceptiva como para demostrar concretamente una exac(42) GALENO: Loc. cit., t. IV, fj. 53 D. (43) Weiss, AvoLro: El régimen sanitario salernitano. Buenos Aires, 1951,