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\ qe ds
Sa
LA
PROHIBICION
¿UNA
PITAGORICA
DE
COMER
NUEVA
EXPLICACION?
ENRIQUE
LAVAL
HABAS.
M.
Ciertamente todos o casi todos conocen ia leyenda según la
cual Pitágoras fue alcanzado y asesinado por sus enemigos a
causa de no haber querido escapar a través de un huerto sembrado de habas. Durant la refiere así: “Los iniciados
(pitagóricos) intervinieron tan activamente en la vida política y se
inclinaron con tanta decisión al bando aristocrático, que el partido democrático o popular de Crotona, en un arrebato de ira,
incendió la casa en que se reunían los pitagóricos. dio muerte a
muchos de ellos y expulsó a los demás de la ciudad. De acuerdo
con un testimonio, el mismo Pitágoras fue capturado y muerto
cuando en su huída, se negó a cruzar por un campo de habas
para no pisarlas”. (1)
En este relato siguió a Diógenes Laercio quien cuenta que
“habiendo Pitágoras escapado del incendio se entró en un campo
de habas, y se paró allí, diicendo: “Mejor es ser cogido, que
pisar estas habas” y “Mejor ser muerto, que hablar”. Con esto
descubrió la garganta a los que lo seguían. Así, que fueron
muertos muchos de sus discípulos, hasta el número de 40, y
huyeron otros pocos, de cuyo número fue Architas Tarentino y
Lisis antes nombrado”.
Durant acoge también otra versión de Diógenes Laercio,
según la cual Pitágoras habría huído al templo de Las Musas de
Metaponto y permanecido cuarenta días sin comer “y pensando
acaso que ochenta años eran ya muy buena edad, se dejó morir
de hambre”. (2)
No obstante, existe una antigua tradición que recuerda que
Dionisio, rey y tirano de Siracusa, quiso conocer los misterios
de los pitagóricos; aquellos que se encontraban en sus estados
eran perseguidos y procuraban ocultarse cuidadosamente. Ordenó
que se les llevase a su presencia y en cierta oportunidad en que
(1) DURANT, WILL: La vida en Grecia. Buenos Aires, 2a. ed., 1952, t. 1, p. 255.
(2) DIOGENES LaERcIO: Vida de Filósofos Ilustres. Trad. del griego y notas
por José Ortiz y Sainz. Edit. Iberia. Barcelona, 1962, t. II, p. 126.
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un destacamento de soldados vio que un grupo se dirigia confiadaa las más rigurosas pruebas de las que salió airoso. Se compenemente de Tarento a Metaponto, se dio a su caza como si se tratase
de bestias feroces. Los pitagóricos emprendieron la fuga y en su
huída encontraron un campo de habas. Se negaron a atravesarlo,
se detuvieron a la defensiva y se dejaron degollar antes que pisar
tró íntimamente del sistema teocrático y sacerdotal, método que
posteriormente quiso implantar en Grecia. Aprendió de los sacerel sembrado de legumbres.
phis y Tebas durante 22 años (547-525) y se encontraba aún en
Egipto cuando Cambises conquistó el país.
¿De dónde proviene esta negativa que la leyenda ha condotes sus ideas sobre la divinidad, la trasmigración de las almas,
las matemáticas y en especial la geometría. Permaneció en Memservado?
Fue conducido en cautiverio a Babilonia donde los caldeos
Para la inmensa mayoría de los autores el precepto ab fabis
abstine de Pitágoras, causa fue de estos infortunios.
Antes de considerar si realmente existió la prohibición pitale enseñaron astronomía, astrología y medicina; se inició en las
doctrinas de Zoroastro; probablemente pasó a la India, pero en
todo caso conoció sus religiones.
górica de comer habas y de tomar contacto con ellas, procurare-
Después de doce años de permanencia en Babilonia, Darío
mos condensar el conocimiento sobre la vida de Pitágoras, expurgada de los mitos, leyendas y fantasía con que ha sido revestida.
le dio licencia para regresar a su patria. Estuvo de nuevo en
Los datos que sobre su vida escribieron su esposa Teano, Aristójenes, Hermapo, Lycón y otros no han llegado a nuestros días.
Diógenes Laercio que compiló referencias sobre la vida de numerosos filósofos de la antigiiedad, vivió casi setecientos años después de la muerte de Pitágoras y es posible que conociera algunos
sino todos aquellos textos.
Tal vez los antecedentes más seguros provienen de Roeth (3)
y de Buckhardt (4) quien ha basado gran parte de su información en Yámblico. De todos estos testimonios puede concluirse
con más o menos verosimilitud que Pitágoras nació en
en
569 A.C., y murió en Tarento en
470.
Samos
Desde muy joven,
acompañado de su padre Mnesarco, emprendió largos viajes. Previamente estudió en Samos con Hermodamos y abandonó la isla
en 551; se dirigió a Lesbos donde tuvo por maestro al filósofo
Ferecides, a Mileto donde fue discípulo de Tales y de Anaximandro. A continuación partió a Egipto al cual llegó en la época del
reinado de Amasis que tan grata amistad dispensó a los griegos
y a quien fue recomendado por su amigo Polícrates.
Habitó en Memphis en la residencia real; permaneció en los
templos de Ptah, Isis y Osiris y obtuvo de los sacerdotes que Je
enseñaran los conocimientos que poseían y que no les estaba
prohibido trasmitir. Quiso iniciarse en sus misterios, pero encontró la más cerrada oposición que sólo pudo ser vencida por la
directa intervención real. Después de numerosas vicisitudes logró
ser admitido en Dióspolis, o sea, en Tebas, donde fue sometido
Samos donde aún vivían sus padres y prosiguió sus viajes. Se hizo
iniciar en Grecia en
los misterios órficos y de
Eleusis; visitó
Esparta, Elis y Delfos. Deseó radicarse en Grecia para iniciar
sus enseñanzas, pero no tuvo éxito en sus gestiones y dirigió su
mirada y sus pasos a la Magna Grecia donde Sibaris, Crotona,
Siracusa, Tarento y Agrigento eran focos de una brillante y
poderosa cultura.
Pitágoras llegó a Sibaris, pasó después a Tarento donde ensené en su escuela de medicina y “merced a su ciencia aprendida
en los Misterios de Egipto, poseía el don de curar por el solo
influjo de la mirada y de sus manos”. (5) Luego siguió a Crotona
donde se estableció y se le concedió el derecho de ciudadanía.
En la casa de Milón abrió una escuela que logró gran desarrollo
y celebridad y cuyo núcleo inicial estuvo formado por sus discípulos Pitágoras, hijo de Erátocles, Zamolxis, el médico Brontino
con cuya hija Teano casó en 509.
Las colonias de la Magna Grecia fueron gobernadas por una
aristocracia a la cual Pitágoras le infundió un carácter teocrático.
Su doctrina tendía a revestirlas de un marcado sello sacerdotal
y a convertir el conocimiento científico en el privilegio de unos
pocos iniciados y entregar el gobierno a los más esclarecidos.
Según Buckhardt, más que un filósofo fue un reformador
religioso; enseñó a soportar la existencia terrenal como una penitencia por pasadas culpas, después de la cual, y a continuación
de una purificación en el más allá, habría de renacer bajo nuevas
formas. Sólo el iniciado en los misterios, severo y obediente de los
(3) ROETH, EDUARDO: Geschichte unserer abendländischen Philosophie. Mannusos y prácticas sagradas se liberaba del círculo eterno de nacer
heim, 1846-1858.
(4) BUCKHARDT, JACOB: Historia de la Cultura Griega. Edit. Iberia. Barcelona, 1953, 4 ts.
MAYNADE, JOSEFINA: La escuela de Pitágoras. Santiago, 1961, p. 27.
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Voir dans le PDF(s’ouvre dans une nouvelle fenêtre)y perecer. A vivir con esta certeza guiaba Pitagoras a su comunidad. (6)
pasaba al cuerpo de una bestia inmunda y a la de un ser supe-
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rior, animal o vegetal, si había sido virtuosa.
Cuando casé con Teano, fue reconocido como jefe del partido
Los historiadores y biógrafos de Pitágoras están de acuerdo
aristocratico de Crotona. En Sibaris, con el correr del tiempo,
en que él sostenía haber pasado por diversas reencarnaciones:
triunfó la facción democrática y los derrotados se asilaron en
primero había sido Atálida, hijo de Mercurio; después y sucesiva-
Crotona. Pitagoras envié mensajeros a negociar con los jefes de la
mente Euforbo, Hermantino y Pirro.
revuelta la repatriaciön, pero todos sus emisarios fueron masa-
La teoría mística de los números puede ser atribuída a Pitácrados. Crotona declaré la guerra y las tropas dirigidas por Milön
goras. Según ella los números no sólo expresan leyes del mundo
destruyeron präcticamente la ciudad. Aqui en Sibaris, Pitagoras
construyé un instituto de delicadas lineas arquitecténicas que fue
la admiraciön y atracciön de la época.
físico y moral, las relaciones entre las cosas. “Como es sabido,
E) filésofo, venerado como un profeta, cuya autoridad era
soberana y absoluta —ipse dixit— como depositario de verdades
inmutables, reunió sus adeptos y formó una especie de congregación filosófico-religiosa —la Comunidad de los elegidos— destinada a conservar y trasmitir el acervo de las doctrinas religiosas,
morales, políticas y cientificas de la secta. En muchas ciudades
de la Magna Grecia surgieron con gran vigor institutos semejantes: su tendencia sacerdotal y aristocrática es evidente, pero su
organización interna es escasamente conocida.
El neófito era admitido después de un noviciado de varios
años durante los cuales debía guardar silencio absoluto, silencio
que algunos han interpretado como una negativa al derecho de
libre examen y discusión de los dogmas y para otros “porque el
verdadero filósofo, el hombre armónico debía ser ante todo un
hijo del silencio, un meditador, un discreto y profundo observador”. La iniciación continuaba y el candidato pasaba al grado de
auditor, al de discursista, después al de matemático y no llegaba
al conocimiento de la doctrina secreta sino después de las pruebas
más rigurosas que aseguraban la enseñanza por medio del símbolo
el número no es para éstos
(los pitagóricos)
un ente ideal y
abstracto, sino el elemento natural constitutivo de todos los seres
reales, y como tal corporal o casi corporal”. (8)
La doctrina teológica de Pitágoras estaba confusamente mezclada con los dogmas órficos, el misticismo indio, el sabeismo caldeo, pero la grandeza de su escuela surge de su superioridad
científica, especialmente en el dominio de las matemáticas,
la
acústica y su sistema astronómico. Pitágoras tuvo la concepción
de las revoluciones celestes demostrada en el siglo XV por Copérnico y, además, enseñó el movimiento de rotación de la tierra.
No obstante su aporte científico, su instituto provocó odios
públicos tal como ocurre a toda secta que vive y actúa fuera de
la sociedad en que está implantada y que exhibe propósitos de
dominio. El gobierno de Crotona era una aristocracia dictatorial
y dentro de ella no cabía elección de magistrados, legisladores,
tribunos, que tan grata y gustosa era a la democracia griega.
Los métodos de gobierno de esta aristocracia teocrática provocaron una insurrección que la destruyó para no volver a aflorar.
El estallido se originó en Crotona y los pitagóricos fueron batidos
en todas las ciudades de la Magna Grecia. Pitágoras vio incendiado
su instituto y fue a refugiarse a Tarento donde terminó su vida
obscuramente o quizás como lo quiere la leyenda.
y la más absoluta reserva sobre los dogmas.
animales y de algunas verduras y legumbres, del vino y del amor
Sus discípulos propagaron las ideas del maestro y aun hoy
día hay sostenedores de ella, pero nunca más reaparecieron con el
físico.
vigor que demostraron en vida de su adalid.
La vida era frugal; abstinencia de carne a lo menos de ciertos
“Vestía
(Pitágoras)
de blanco; se abstenía de reir y de bromas;
era
austero de rostro y lleno de digna majestuosidad,
por lo que sus discípulos creían que era Apolo”. (7)
Pitágoras creía en la metempsicosis y enseñaba que a la
muerte del hombre su alma, si su vida había sido depravada,
(6)
(7)
BUCKHARDT: Loc. cit., t. III, p. 411.
Q. CATANDELLA: en Diccionario de Autores de González Porto-Bonpiani.
Barcelona, 1964, t. 111, p. 181.
Ahora bien, ¿existió en realidad la prohibición pitagórica de
comer habas?
De inmediato nos sale al paso la primera y grave dificultad:
no ha llegado hasta nosotros ninguna obra escrita por Pitágoras
y según numerosos historiadores jamás compuso ninguna. Sin
embargo, Diógenes Laercio, invocando la autoridad de Heráclides,
(8) Lars ENTRALGO, PEDRO y LOPEZ PIÑERO, JOSE MANUEL: Panorama histórico de la ciencia moderna. Ediciones Guadarrama. Madrid, 1962, p. 27.
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Voir dans le PDF(s’ouvre dans une nouvelle fenêtre)hijo de Serapiön, afirma que Pitagoras fue autor de la obra en
verso Del Universo y que otros escritos suyos serian Discurso
sagrado, Del alma, De la piedad, Helotal, padre de Epicarmo el de
destacados adeptos del filösofo. La trasmigraciön de las almas
fue un precepto para él. “Es la doctrina érfico-pitagérica del
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Cos, Crotön y algunos mas (9) que no han alcanzado al conocimiento actual.
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alma, revestida con los colores brillantes de la poesia, de la magia
de una elocuencia inspirada y entusiasta. El pensador de Agrigento celebra el poderoso espiritu de Pitägoras y le paga el tributo de la admiración más agradecida”. (11) Esta posición lo llevó
Examinemos las dos alternativas posibles:
1° Argumentos en contra de la existencia de la prohibiciôn
Aulo Gelio, gramático y critico romano, que vivió en el siglo
II de nuestra era, efectuó la mayor parte de sus estudios en
Atenas donde permaneció largos años y escribió su célebre obra
Las noches áticas. En ella dice textualmente: “Una opinión bastante antigua y falsa ha imperado durante largo tiempo, en relación con Pitágoras: es que jamás comió carne de animales, ni de
esa legumbre que los griegos llaman haba. Conforme a esta
opinión Calimaco ha dicho en sus versos: Es preciso abstenerse
de las habas
y de la sangre (animales); yo lo digo de acuerdo
con Pitágoras”.
“Pero el mismo Aristójenes, discípulo de Aristóteles, asegura
en el libro que ha dejado sobre Pitágoras, que éste era partidario
de las habas: entre las legumbres, Pitágoras prefería sobre todo
las habas, porque hacen bien al cuerpo; es por ello que las comía
casi siempre”. Parece que este dato lo obtuvo de Xenofilo, amigo
de Pitágoras y perteneciente a su escuela y de otras personas
de edad que conocieron al filósofo.
Agrega Aulo Gelio que el error de atribuir a Pitágoras la
oposición a comer habas se encuentra en los versos de Empédocles:
“Por miserables que seáis no toquéis jamás las habas” y que
algunos han creído ver en ellos que no se refería a las habas sino
a los genitales femeninos. (10)
“2 predicar una dulzura continua, el respeto de todos los seres,
no quiere que se vierta la sangre de un ser vivo, pues podría ser
la
residencia actual
de vuestro padre o
de vuestro hermano.
. Empédocles autoriza, no obstante, el uso de los vegetales, a
los cuales habría debido respetar, ya que son seres organizados.
La necesidad lo constriñe a obrar así; él no prohibe sino dos: el
haba y el laurel, comprende que son inviolables”. (12)
Jean Brun en un hermoso trabajo sobre Empédocles recuerque Pitágoras ordenaba abstenerse de comer habas y cita los
versos de Empédocles que figuran en su libro Purificaciones:
“;Malheureux, mille fois malheureux! Tenez vos mains eloignées
des féves”. (13)
La interpretación que Aulo Gelio da a estos versos, a juicio
de muchos autores, parece bastante arbitraria y es más lógico
suponerle la influencia directa pitagórica sobre su autor.
Diógenes Laercio manifiesta que “Aristóteles dice en el libro
De las habas que Pitágoras mandó abstenerse de ellas “o porque
semejan a las partes pudendas o a las puertas infernales, pues
carecen de nudos, o porque corrompen o porque se parecen a la
naturaleza del universo, o porque sirven en el gobierno oligárquico
eligiendo por medio de ellas”. (14) Desgraciadamente este libro no
ha llegado a nuestros días, pero de su existencia es difícil dudar,
pues Ateneo y Suidas se refieren a este trozo que hemos transcrito. (15)
Dejemos de lado la interpretación dada en este caso a la
prohibición pitagórica, para anotar que a juicio de Aristóteles
2° Argumentos a favor de la existencia de la prohibición
existió.
En relación con la última afirmación de Aulo Gelio hay que
tener presente que Empédocles que nació en Agrigento, Sicilia,
alrededor de 450 AC., filósofo poeta y médico, sintió especial
predilección por la música y las ciencias naturales. Si en realidad
no hay certeza de que fuera discípulo de Pitágoras se sabe de su
íntima amistad y comunidad de ideales y principios con los más
girego que vivió entre 310 y 235 A. C. Sus palabras, aunque un
Calímaco, citado por Aurelio Gelio, era un erudito y poeta
poco presuntuosas, revelan que en su época la prohibición de
comer habas se atribuía a Pitágoras.
(11) GOMPERZ, THEODORE: Les penseurs de la Grèce. Paris, 1928, p. 287.
(12) LAROUSSE, PIERRE: Grand Dictionnaire Universel du XIX Siècle, Paris,
s/f., t. VII, p. 457.
(13) BRUN, JEAN: Empédocle. Paris, 1966, p. 140.
(9) DIOGENES LAERCIO: Loc. cit., t. 11, p. 115.
(10) AULU GELLE: Les nuits attiques traduites en francais par Victor Verger. Paris, 1820, t. I, lib. IV, cap. XII, p. 383.
(14) DIOGENES LAERCIO: Loc. eit., t. II, p. 123.
(15) Nota de José Ortiz y Sainz en el t. II de Vidas de Filósofos Ilustres
de Diögenes Laercio, ed. Iberia, p. 245.
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La prohibición pitagérica de comer habas
M.
Cicerön en el primer libro de su obra De la Adivinaciôn
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cinas, salmonetes, melanuros, huevos, habas y demás cosas que
presto a entregarse al
prohiben los que dirigen ritos y sacrificios en los templos”. (21)
sueño, sea de tal manera dispuesto, que los alimentos que ha iomado no puedan embarazar ni perturbar su reposo. Es por esto que
Existe, además, una referencia de Horacio que ha sido traducida de muy variada manera. Escogeremos aquellas que se aviese cree que los pitagöricos no se alimentaban con habas, porque
nen con nuestro propósito.
expresa:
“Platôn quiere que el cuerpo,
el ingerirlas hincha el cuerpo y turba la tranquilidad del espi-
Dijo Horacio: O quando faba Pythagore cognata, simulque
ritu”. (16)
Uncta satis pingui ponentur oluscula lardo. (22)
Plinio el Antiguo o el Naturalista vivió entre los años 23 y
79 de nuestra era y su obra máxima es
la Historia Natural.
En ella nos dice: “El haba se come generalmente en caldo y se
piensa que entorpece los sentidos y que produce sueños ilusorios.
Daru, en 1805 la tradujo así:
Quand verrai-je ma table offrir du lait, des fleurs
et ces féves qu'un sage avouait par ser soeurs!
las almas de los muertos están en las habas”. (17)
Por otra parte, San Clemente Alejandrino que vivió en el
siglo 11 de nuestra era, manifiesta: “Así, pues, por esta razón, se
dice que efectivamente los pitagóricos se abstienen de las cosas
Y en nota aparte expresa: “Se comprende esta chanza del
poeta sobre el parentesco de las habas y Pitágoras, acordándose
del dogma de la metempsicosis. Pero es preciso agregar que este
filósofo, había enunciado una opinión muy extraordinaria particularmente sobre esta legumbre: pretendía que el haba y el hombre eran de la misma materia y que una haba encerrada en un
sexuales. Por el contrario, a mi me parecen que toman mujer para
vaso se convertiría en carne”. (Nota 11)
Pitágoras condena el uso por esta razón, pero según otros, porque
engendrar hijos, queriendo, en cambio, abstenerse del deseo sexual
después de engendrados estos hijos. Por esta razón mística, prohi-
(23)
Y Duchemin, en 1846, la trasladó al francés:
Au choux, de lard nourris, quand unirai-je encore
ben el uso de las habas; y no porque sea una legumbre excitante
del falo, o difícil de cocer, o que produzca sueños turbulentos, ni
Ces féves, tendres soeurs de ce bon Pythagore?
y en nota aparte explica: “... Pitágoras elevó, pues, el haba a la
tampoco porque sea semejante a la cabeza del hombre, ya que
como dice el refrán “lo mismo es corroer el haba que corroer la
categoría de la carne humana y prohibía comerla: he aquí por qué
Horacio la llama tan festivamente la hermana o pariente de Pitácabeza del padre” sino más bien porque las habas, si son comidas,
goras”.
hacen estériles a las mujeres”. (18)
De todas estas referencias se desprende con toda claridad
que la exclusión de las habas en las comidas de los pitagóricos
Es evidente que San Clemente Alejandrino no logró penetrar
en el sentido del refrán que cita.
(24)
existió, pero el objeto de tal negativa ha merecido a los diversos
Diógenes Laercio en su obra mencionada es muy explícito.
En diversos párrafos de su capítulo dedicado a Pitágoras señala
autores citados las más variadas interpretaciones. Veremos en el
momento oportuno que su intención fue de carácter religioso.
la interdicción: “Mandaba sobre todo el no comer rojillo ni melanuro, y abstenerse también del corazón y de las habas”.
(19)
“Prohibía comer habas, por razón que constando éstas de mucho
aire, participan también mucho de lo animado, aunque por otra
parte hagan buen estómago, y hacen leves y sin perturbaciones
las cosas soñadas”. (20) “Que esta pureza se adquiere por medio
de expiaciones, lavatorios y aspersiones: evitando los funerales,
la cama y toda cosa sucia, y absteniéndose de comer carnes morte(16)
CICERON: Oeuvres completes. De la Divination. Trad. de M. de Golbery.
Paris, 1837, ilb. 1, cap. XXX, pp. 65-66.
(17) PLINE: Histoire Naturelle. Trad. de M. Emile Littré. París, 1865, t. I,
lib. XVIII, cap. XXX, pp. 670-671.
(18) S. CLEMENTIS ALEXANDRINI, T. FLavit: Opera omnia. Paris, 1612, p. 455.
(19), (20) y (21) Diogenes LAERCIO: Loc. cit. pp. 119, 120
y 123 respectivamente.
Nueva interpretación sobre la prohibición
Un dilecto amigo, médico eminente y aficionado a los estudios
históricos, en conocimiento del texto de Durant citado al comienzo
de este trabajo, parte del supuesto que los antiguos y especialmente Pitágoras conocían el fabismo, evidentemente que no por
su nombre, pero, sí, por las manifestaciones clínicas de las formas
más graves: hemolisis intensa, acompañada de ictericia, hemoglobinurias seguida de anuria, estado comatoso y a veces muerte ful(22) HORATIL, Quincri FLACCI: Poemata omnic. Lugduni. Batavorum, 1594.
(23) Horace: Oeuvres, traduites en vers par Pierre Daru. 4 vols. Paris, 1805,
_
t. 111, Sátiras, lib. 11, Sátira VI.
(24) Oeuvres d'Horace traduites en vers avce le texte, en regard par Louts
Duchemin. Paris, 1846, t. Il, p. 167.
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Voir dans le PDF(s’ouvre dans une nouvelle fenêtre)minante. Y como el fabismo se produce tanto por la ingestiön
del haba, como por la inhalaciôn de sus flores, de aqui su prohibicién de comerlas y la negativa de Pitagoras de pasar por los
huertos con habas en floracién.
Bulgaria. En China, Swun-deh-Du comunicó en 1952 catorce casos
diagnosticados en niños; en Japón y en Indonesia no existe.
En Túnez se la ha encontrado en niños de origen italiano.
En Estados Unidos, Argentina, Uruguay y Venezuela se ha
88
89
informado la existencia de uno que otro caso, pero todos produciEl fabismo
dos en descendientes de italianos, especialmente sicilianos y calabreses.
El fabismo es una enfermedad caracterizada por una anemia
hemolitica de curso rapido, hemoglobinuria e ictericia, que sigue
a la ingestiön de habas, Vicia faba, o a la inhalacién del polen de
sus flores, motivo por el cual es mucho más frecuente durante la
primavera, época de la floracién y maduraciön del haba.
Es una dolencia cuyos focos mäs importantes se encuentran
en las regiones sarda, siciliana y calabresa. Con bastante menor
frecuencia se halla en otras partes de Italia, en Grecia, Israel,
Libano, Turquia y en España (islas Baleares). Como puede observarse abarca practicamente toda la cuenca del Mediterraneo; sin
embargo “las opiniones respecto de la incidencia del fabismo en
Egipto son vagas y discrepantes. Segun las investigaciones de
Surinyach no existiria. Segün Joannides, la enfermedad se presentaria raramente, en contraste con la extensiön que tiene el cultivo
de la legumbre”. (25) En realidad, el Egipto es el segundo pais
productor de habas, a continuacién de Italia. En Yugoslavia el
fabismo es casi desconocido, a pesar de que la poblacién dalmata
es gran consumidora de habas.
El primer caso clínico descrito figura en la Revista Universitaria Lisbonense de 1843; se trata del articulo Habas verdes que
producen ictericia del médico portugués Manuel Pereira de Mira
Franco. Años después, en 1856, el médico Antonio Mina La Grua
publicó su trabajo Sopra Vitterizzia en el cual trata del empecimiento que por influencia de las flores de haba experimentan los
campesinos de Nebrodesi, pueblo de los montañas sicilianas.
En 1858, Di Pietra Leone da Piazza Armerina dio cuenta de
su experiencia sobre la llamada ictericia endémica, señalé su
carácter hereditario y, en relación a su gravedad la dividió en
La anterior
información
ha sido
recogida de la obra de
Sansone y colaboradores.
Desde el punto de vista epidemiológico hay que destacar que
en un estudio realizado en 72 comunidades sardas la morbilidad
fue del 5,17% y la mortalidad alcanzó a 8%. En 1211 casos observados, 752 fueron por ingestión y 459 por inhalación de la flor.
Numerosos trabajos se han efectuado y se realizan otros destinados a demostrar que el haba no es de composición constante;
así el haba sarda sería diferente de las otras, pero se ha concluído
que no existe ninguna relación entre la calidad de la leguminosa
y el desencadenamiento de la hemolisis. Igualmente, se sabe al
día de hoy que no hay correspondencia directa ni proporcional
entre la frecuencia de la enfermedad y el consumo del haba. Más
aún, ni el terreno, ni el clima, ni los fenómenos metereológicos
juegan ningún papel.
La edad representa un factor importante: ya hemos visto que
en casos estudiados en Italia, exceptuada Cerdeña, el 62,1% de
los pacientes correspondía a niños. Durante la primera y la segunda infancia por cada diez niños enfermos, 9 son hombres. Pasada
la infancia, el fabismo ataca por igual a hombres y mujeres y
quizás éstas presentan mayor propensión.
La predisposición racial e individual es evidente y la herencia
juega un papel fundamental, trasmitiéndose de modo principal
por la línea materna. Está plenamente demostrado que en países
de población mixta, el fabismo sólo afecta a determinados grupos
étnicos y dentro de éstos únicamente a ciertos individuos.
En cuanto a la etiología el fabismo es provocado por la acción
pondieron a niños.
Se han descrito casos en Francia, en Portugal, Inglaterra,
que ejercen sobre individuos predispuestos, sustancias tóxicas contenidas en el fruto de la Vicia faba o emanada de sus flores.
A. Manai en una interesante monografía estima como responsables de la enfermedad a las semillas frescas o secas, crudas o
cocidas y a las flores y que tanto en uno como en otro caso, la
sustancia causante siempre es la misma. (26)
El extracto acuoso del haba produce hemolisis experimental
(25)
(26) Manali, A.: Jl Favismo. Sassari, 1929.
tres grados.
Posteriormente siguieron diversos estudios: en el período
comprendido entre 1923 y 1958, o sea, en 35 años, se observaron
en Italia (fuera de Cerdeña) 195 casos, de los cuales 121 corres-
SANSONE, G.; Pica, A. M. y SEGNI, G.: 11 favismo. Turín, 1958, p. 32.
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91
términos resolutivos el problema de la genética del fabismo y
al tipo A de la enzima, cuya concentracién varia del 10% al 20%
de lo normal (A: enzimopenia del tipo negro) ; en los caucäsicos
la carencia esta asociada al tipo B (B: enzimopenia del tipo mediterräneo) y la cantidad de enzima contenida en los hematies es
inferior al 5% de lo normal. El fabismo afecta sölo a los sujetos
B y no ha sido posible reproducirlo en los sujetos A.
Existe otro tipo de enzimopenia B (la enzimopenia mediterränea leve) individualizada por Stomatoyannopoulos en la poblaciön
griega, en la cual los valores de la enzima eritrocitaria varian del
5% al 75% de lo normal. Este tipo de enzimopenia se encuentra
en el 15% de los griegos con carencia de G6FD, circunstancia que
proporcionado un modelo tipico del fenömeno morboso al cual
también ocurre en Italia del norte.
en diversos animales. Cugguda y Agnisetta han logrado aislar dos
globulinas: favalina y confavalina: Ja primera sin poder hemolitico y la segunda con gran poder aglutinante in vitro al titulo
de 1:6.000.
(27)
Con posterioridad muchos trabajos se han cumplido hasta el
“descubrimiento de la deficiencia congénita de la glucosa-6- fosfato deshidrogenasa (G6FD) que ha permitido esclarecer la etiopatogenia de] fabismo y de muchas anemias medicamentosas y
töxicas y ha logrado individualizar la existencia de formas particulares de ictericias graves
del
recién nacido y plantear en
concurren en igual medida factores heredo-constitucionales y oca“Muchos
Numerosas otras investigaciones se han llevado a cabo, pero
hasta el presente sölo cabe considerar la caida del GSH eritrocisionales.
problemas
permanecen
atin
sin
solución;
asi
el
exacto conocimiento de la naturaleza del töxico que origina el fabismo e igualmente el mecanismo intimo a través del cual el glöbulo rojo enzimopático llega a la homolisis.
“Como han demostrado —tal vez en forma definitiva— las
tario en los hematies enzimopénicos y que el haba posee un efecto
hemolitico directo y especifico en tales glöbulos rojos. (30)
En resumen, nuestros conocimientos hasta el dia de hoy
demuestran que el fabismo es producido por la existencia de una
anomalia intrinseca de los hematies, lo cual depende a su vez de
(28) el glóbulo rojo sintetiza la
la pérdida del glutatiön reducido que aparece cuando los glöbulos
mayor parte de la pentosa-P por la vía del shunt oxidativo, la cual
que es la enzima clave de la
rojos sufren una acciön oxidativa. Esta anomalia es provocada
por una baja importante de la concentraciön de la G6FD en los
hematies. Esta enzima cataliza la primera fase de la oxidaciôn
del monosfosfato de gluocosa y es por ello que constituye una
posicién clave en el metabolismo de los eritrocitos.
Esta disminuciön en la concentraciön de la G6FD es un trasglicolisis oxidativa, llamada shunt de la pentosa. Concomitantes
torno hereditario ligado al sexo. Aun cuando el gen se manifiesta
experiencias de Hiatt y Lareau
se encuentra impedida en el glóbulo rojo fábico”. (29)
En 1967, Panizon de Padua, concretó estos trabajos estableciendo de modo fehaciente que el elemento constitucional necesario para la aparición del fabismo es la carencia de la glucosa-6fosfato deshidrogenasa
(G6FD)
existen otros factores de la bioquímica eritrocitaria tales como el
en los varones portadores, no existe trasmisiön del padre al hijo.
escaso contenido en glutation reducido (GSH), su inestabilidad in
“En las células de las mujeres sölo uno de los dos genes G6FD
es activo. Los tejidos y los hematies de las mujeres heterocigöticas
constituyen asi un mosaico de células normales y de células mutantes en proporcién muy variable. Dada su frecuencia relativamente elevada en ciertas poblaciones, el gen G6FD puede ser
vitro y su reducido contenido en catalasas.
La carencia de la G6FD es la manifestación de una anomalía
genética localizada en el cromosoma X. Cabe señalar que hay dos
variedades electroforéticas de la G6FD: la variedad A tiene movilidad electroforética relativamente elevada y se encuentra presente en el 80% de los negros y la variedad B, más lenta, es típica
de los caucásicos, pero está presente en el 20% restante de los
negros. En éstos la carencia de la G6FD está asociada siempre
(27)
(28)
CUGUDDA y AGNISETTA: Alterazioni siero colloidali nel favismo. Minerva.
édica, 1952, núm. 43, p. 38.
HIATT y LAREAU: Studies of ribose metabolism 8. Pathways in vivo and
cr
mouse and human tissues. J. Biol. Chem. 1960, núm. 235, p.
muy util para delimitar la distribuciön del cromosoma X...”
Sobre esta materia es interesante la consulta de los informes
de grupos cientificos de la OMS, uno, publicado en 1965, con el
titulo de Hemoglobinopatias y trastornos afines y, otro, en 1966
—ambos en Ginebra— sobre Normalización de las técnicas del
estudio de la glucosa-6-fosfato deshidrogenasa.
©
1
(29) SEGNI, G.: Nuovi contributi sull enzimopatia del favismo. Minerva Pediätrica, 1964, 28 de Abril, p. 556.
°
(30) PANIZON, F.: La patogenesi del favismo. Minerva Pediätrica,
Julio, 28, p. 1391.
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M.
La prohibición pitagórica de comer habas
¿Por qué existió la prohibición pitagörica de comer habas?
‘
Para nuestra amigo médico la explicación es clara: Pitágoras
conoció los efectos tóxicos del haba y de sus flores.
Para otros, el fabismo habría sido conocido y descrito por los
antiguos autores griegos y romanos, pero ocurre que en ningún
texto de medicina de la antigiiedad existe la descripción de un
cuadro nosológico que ni remotamente permita compararlo con lo
que hoy entendemos por fabismo. Al contrario —como lo veremos— muchos médicos de aquella época recomendaron la alimentación con habas.
Recordemos que
Pitágoras permaneció 22 años en
Egipto
donde recibió la enseñanza de sus sacerdotes y fue iniciado en sus
misterios. Retengamos, por ahora, que en su aleccionamiento
conoció la doctrina de la trasmigración de las almas, la metempsi-
93
sujeción a ciertos ritos capaces de librar'de los pecados, fue una
de las grandes preocupaciones de los érficos.
“Del pasaje de Heródoto en que dice que los llamados órficos
y báquicos son en realidad egipcios y pitagóricos, resulta en todo
caso, con plena seguridad, —expresa Buckhardt— que el modo
de ser egipcio y el pitagórico se han equiparado mucho, como, por
otra parte, la conducta órfica y la pitagórica eran semejantes hasta
confundirse... y alguna relación con la India se podrá también
admitir; su metempsicosis tiene desde luego, algo más bien índico
que egipcio”. (32) Y agrega: “La prohibición de alimentos animales no habrá sido disposición suya (de Pitágoras), si bien el
vegetarianismo podía ser antiguo en la doctrina y fundado en que
en el animal un alma que fue humana ha de sufrir una vida
animal”. “Con esto se relaciona también la prohibición de comer
frutos con vaina. Sobre los mandamientos de abstinencia se
cosis, y que cuando fue llevado cautivo a Babilonia estudió las
burlaban más tarde los cómicos: Gratino en La pitagorizante; este
mismo, o más bien Alexis, en Los tarentinos; Mnesímaco y Arisreligiones indias y permaneció imbuído en sus sistemas.
tofón, en otras comedias”.
(33)
Heródoto en Los mueve libros de la Historia dice: “Ignoro
Los iniciados en los misterios de Eleusis estaban sometidos
qué prevención tienen los egipcios contra las habas, pues ni las
siembran en sus campos en gran cantidad ni las comen crudas, ni
a diversas prescripciones dietéticas y debían abstenerse de modo
especial, de comer carne de aves domésticas y de pescado, habas,
menos cocidas, y ni aun verlas pueden sus sacerdotes, como repugranadas y papas. Para muchos autores tales prohibiciones jamás
tándolas por impuras”.
traductor del griego,
constituyeron un principio de mortificaciones y estaban destinadas
P. Bartolomé Pou, S. J.: “esta abstinencia tan ridícula como
supersticiosa, la adoptó después Pitágoras”.
a reavivar las ideas místicas relacionadas con alimentos prohibidos.
Más aún, los iniciados debían evitar tocar objetos y animales
Traigamos a la memoria que cuando Pitágoras a su regreso
de Persia llegó a Grecia, fue iniciado en los misterios órficos y
en los de Eleusis.
reputados impuros, entre éstos la comadreja.
Pausanias, el geógrafo griego del siglo 11 de nuestra era,
escribe en sus Viajes: “Los feneatas dicen que antes de Naiis,
La tradición ha querido que al regresar Orfeo de Egipto instituyó los misterios en Tracia y en el Peloponeso como resultado
Ceres que buscaba a su hija, había llegado donde ellos y para
recompensar a quienes le dispensaron una buena acogida, les dio
de las enseñanzas recibidas de los hierofantes de Heliópolis.
Durante los misterios se enseñaban la teogonía y cosmogonía órfitoda clase de granos excepto habas. Por qué esta legumbre fue
cas y de modo especial lo relativo a la metempsicosis: la vida se
se revela por ningún motivo”. (34)
(31)
y anota su
eliminada y por qué la tienen por impura es un misterio que no
presentaba como un castigo por delitos o faltas anteriores y al
En Genciano Hervecio Aureliano, en el comentario del trozo de
desprenderse de su envoltura el alma debía pasar a otros cuerpos
y recorrer todo un ciclo de existencias destinadas a purificarlas
gradualmente.
San Clemente Alejandrino que trascribimos anteriormente, se lee:
“Por esta razón, Gregorio Gyraldo, en su libro acerca de los
símbolos de Pitágoras, relata —a partir de Yámblico y Olympiodoro— que Tymica Pitagórica (probablemente alguna pitonisa),
cuando Dionisio la obligó a revelar el misterio de por qué Pitágoras
Tales principios condujeron a predicar la abstención de todo
alimento animal y la de ciertos vegetales y a respetar la vida
de las criaturas. Lograr el perdón de las faltas por medio de la
(31)
HEREDOTO: Los mueve libros de la Historia.
1968, t. 1, p. 123.
Edit.
lberia. Barcelona,
(32) BUCKHARDT: Loc. cit., pp. 409-410.
(33) Idem, p. 418.
(34) PAUSANIAS: Voyage historique de la Grèce. Traduit para Gedoyn. Paris, año 2° de la República Francesa, t. III, p. 306.
Page 9
Voir dans le PDF(s’ouvre dans une nouvelle fenêtre)decía que había de abstenerse de las habas, se cortó la lengua
violentamente y la escupiö en el rostro del tirano. A causa de
este hecho brutal se afirma que en la flor de las habas se encuentra cierto auspicio tenebroso (son las dos manchas obscuras que
se hallan en la base de los pétalos de la flor del haba). Circulan
mia, ictericia y hemoglobinuria en la cual Pitágoras habría reparado.
Celso, médico del siglo 1 DC., cuya obra fundamental De re
medica llamada también Los ocho libros de Medicina es una síntesis de todos los conocimientos médicos hasta su época, se refiere
en diversos libros a las habas, pero jamás en sentido peyorativo.
asi estos versos de Orfeo:
Así en el libro 11 dice “entre las legumbres las habas y las lentejas
son más nutritivas que los guisantes, y entre las plantas hortícolas,
la remolacha, los nabos...” (38) y agrega más adelante: “Cafientan las cataplasmas hechas con cualquier clase de harina de
trigo, o de trigo duro, o de cebada, o de yeros, o de cizaña, o de
mijo, o de panizo, o de lentejas, o de habas, o de altramuces...”
¡Oh! miserables, sustraed vuestra diestra de las habas,
porque comer habas es como consumir la cabeza de los
padres”. (35)
Las citas mencionadas son suficientemente demostrativas de
que a juicio de los antiguos, la prohibición pitagórica de comer
habas era de carácter religioso aungue diversamente interpretada,
pero dadas las conexiones de Pitágoras con los sacerdotes egipcios
y su conocimiento de las religiones indias, se puede suponer con
un grado de certeza bastante elevado que se encontraba vinculada
(39)
Galeno, por su parte, habla reiteradamente de las cualidades
y propiedades de las habas y exceptuado suponerlas flatulentas,
las recomienda no sólo como alimento sino también como medicacon las trasmigración de las almas.
mento. Hablando de las facultades de
Si la abstención hubiera obedecido al temor de la hemolisis
producida por las habas ¿cómo explicar que la interdicción existiese en Egipto donde el fabismo prácticamente no existe? ¿Cómo
explicar que los médicos anteriores a la era cristiana no observaron estos hechos que Pitágoras habría advertido?
Además, debe señalarse que no sólo fue prohibida la ingestión de las habas sino la de diversos otros vegetales y alimentos
animales, restricción que posee un claro sentido espiritual en la
casi totalidad de las religiones.
Vengamos a los testimonios médicos.
Hipócrates no las prohibe. En el Segundo libro de las epidemias enuncia: “en el desorden del vientre, dar habas cocidas a
menos que las partes superiores del cuerpo no sean biliosas, o
dar de comer comino con las habas”. (36) y en su tratado Del
régimen declara: “Las habas tienen algo nutritivo, de estítico y
flatulento porque los poros no reciben la alimentación abundante
que suministran; estítico, porque no hay sino un débil residuo
alimenticio”, (37)
Tampoco es fácil explicarse que médicos y escuelas médicas
de la mayor importancia en los comienzos de la era cristiana,
observadores de gran penetración y sagacidad, no vislumbraran
que existiese relación de causa a efecto entre las habas y la ane-
95
los alimentos,
expresa:
“También es múltiple el uso de las habas, porque se prepara con
ellas la papilla líquida en las ollas y espesa en los platos. Además
el tercer modo de prepararlas es el que se hace con tisana. Ciertamente los gladiadores, entre nosotros, usan diariamente muchísimo de esta comida, proveyendo a la complexión del cuerpo, de
carne no densa ni apretada (como es la de cerdo), sino en algún
modo, más esponjosa. Flatulenta es esta comida aunque haya sido
por largo tiempo hervida en agua: siendo así que la tisana en el
tiempo que se cuece, depone todo el flato. Y quienes son observadores y consideran aquellas afecciones que dejan cada uno de
los alimentos, sienten en todo el cuerpo una cierta tensión, principalmente si alguno no está acostumbrado a este alimento o no
lo toma perfectamente cocido”. (40) Y al tratar de las propiedades
de los medicamentos simples manifiesta: “El haba, siendo de
o—
temperamento medio es apta para secar y refrigerar. Su carne
contiene también un poco de facultad abstergente, como la cáscara algo de astringente: por ello algunos médicos han recetado
el haba completa, cocida con oxicrato, (41) a los disentéricos,
celíacos y a los que vomitan que llaman eméticos. Además, como
comida es flatulenta y difícil de digerir; como tal vez ninguna,
(38) Er Doe ocho libros de la Medicina. Edit. Iberia, Barcelona, 1966,
t.
(35) SAN CLEMENTE ALEJANDRINO: Loc. cit., p.
(36) ET Oeuvres complètes. Trd. de Emilio Littré. Paris, 1846,
(37) Flees, Paris, 1849, t. VI, p. 543.
, p. 135,
4
p
(39) Ibidem, p. 102.
(40)
GALENO: Opera Omnia. Venecia, 1556, t. Il, f. 13 vta., cap. 19, H.
(41) El oxicrato es una bebida refrescante y astringente compuesta de una
mezcla
agua y
vinagre.
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La prohibición pitagórica de comer habas
M.
es idöneo para las excreciones del pecho y del pulmön. Como
medicamento, para uso externo, seca sin dafiar. En los podägricos la hemos usado muchas veces, cocida en agua y mezclada con
grasa de cerdo. Para las contusiones y ulceraciones de los nervios,
hemos aplicado su harina con oximiel. A aquellos a quienes ha
sobrevenido un flemén por causa de un golpe, con polenta. Y también en cataplasmas es apta para los testiculos y las mamas. Porque cuando estas partes estan atacadas de flemôn, necesitan ser
refrigeradas moderadamente y de modo principal cuando las
mamas padecen de flemön por la leche solidificada en ellas”. (42)
97
titud asombrosa en la observación y un conocimiento profunda
de frutos curativos, de modo que se comprende muy bien el
éxito cabido en suerte a la obra por parte de los contemporáneos
y posteriores...” (43)
Con todo lo precedente hemos procurado demostrar que en
la antigüedad ni Pitágoras ni ningún otro filósofo o médicos 80specharon que la ingestión del haba o la inhalación de su flor fuera
perjudicial a la salud y que la prohibición de comerlas tuviera
otro sentido que el de una prohibición religiosa, verosímilmente
vinculada a la doctrina de la trasmigraciön de las almas.
Hemos leido 88 referencias sobre el haba en las obras de
Galeno y en ninguna expresa un juicio adverso a su consumo y
ciertamente que Galeno no fue un observador por debajo de] nivel
de Pitagoras.
La Escuela de Salerno, que tanto auge alcanzé en la segunda
mitad de la Edad Media, compuso una serie de textos que representaron el saber colectivo de sus maestros. Entre ellos sobresale
Flos medicinae vel regimen sanitatis salernitanum que hasta y
u M. EnmiQue Lavar, La prohibicion pitagorica de comer habas. Una nueva
«Anal. Chil. His. Med.», XI, 1969, pp. 79-97.
explication?
—
después del Renacimiento fue una obra fundamental de Ja literatura médica. Probablemente fue escrita en el siglo XI cuando Salerno formaba parte del reino de Sicilia.
Es difícil reconocer el texto original. Así la versión de Arnaldo de Vilanova, de 1553, que es la más antigua, contiene 362
versos, pero hay otras que llegan a 8.520 versos, circunstancia
que ha sido explicada porque antes de la invención de la imprenta
fueron los frailes quienes la copiaron; muchos de ellos debieron
agregarle anotaciones propias que a su vez copiadas por otros
conventuales, fueron incorporadas al
texto y éste poco a poco
fue aumentando su contenido. La traducción que nosotros poseemos es del Dr. Adolfo Weiss, en versos castellanos; contiene
364 versos y tomó por base la edición hecha por J. Ch. Ackermann
en 1790, de un ejemplar conservado en la Universidad de Viena.
En el texto no hay ninguna referencia a las habas, pero en otro,
al cual acude Espasa, se encuentra la siguiente: “El haba nutre
el cuerpo, pero comida con la corteza es astringente. Reduce los
humores flemáticos y contrae la vista y el estómago. Pero guárdate
de
comerla con
exceso,
pues engendra
la gota,
purga
o
restringe, da hinchazón y dolores de cabeza”.
¿Qué importancia tiene el Régimen sanitario salernitano?
Weiss nos informa de que “pese a todo, la parte principal es
bastante conceptiva como para demostrar concretamente una exac(42) GALENO: Loc. cit., t. IV, fj. 53 D.
(43) Weiss, AvoLro: El régimen sanitario salernitano. Buenos Aires, 1951,