Afficher le texte intégral7 pages
Page 1
Voir dans le PDF(s’ouvre dans une nouvelle fenêtre)"07-11-16 12:25
Search results for 'molina moreno’ - E-Prints Complutense
1405.
Molina Moreno, Francisco (2011) Kakne rech notOT pycasku? In Beiträge
der Europäischen Slavistischen Linguistik (Polyslav). Verlag Otto Sagner,
München-Berlin, pp. 146-153.
Molina Moreno, Francisco (2010) “La rusaika’ de Gogol: recuerdos de una
1406.
‘Noche de mayo’ en el Polesie”. In Nikolai Vasilievich Gögol. 200 años
después. Atenea, Madrid, pp. 65-92. ISBN ISBN 978-84-613-5850-2
1407.
1408.
Molina Moreno, Francisco (2010) Iconagrafia_de Ja magia musical (Orfe
entre
los artistas). Scherzo (249). pp. 98-103.
1
io 15 |
(Be
Moling Moreno, Francisco (2010) Un maestro de la musica de las esferas.
cherzo (256). pp. 128-130.
http: //eprints.ucm.es/cgi/search/archive/simple?exp=0%7C1%7Ccr...creators_name%2F-date%2Ftitle&screen=Search&search_offset=1400
Pagina 2 van 4
Page 2
Voir dans le PDF(s’ouvre dans une nouvelle fenêtre)sch c
OPINION
La iconografia como fuente
para la historia de la musica
Beatriz C. Montes
94
CON NOMBRE
PROPIO
6
Mariss Jansons
8
Jesus Villa Rojo
Iconografia de la
magia musical
Arturo Reverter
Francisco Molina Moreno
acto musical a través de
la iconografia
José Luis Garcia del Busto
10
16
AGENDA
Maria Palacios
Lad
ACTUALIDAD
104
laé
poc, ri
NACIONAL
32
98
El contexto social del
María Barrientos Báez
ACTUALIDAD
INTERNACIONAL
110
ENCUENTROS
Mark Elder
ENTREVISTA
Asier Vallejo Ugarte
114
40
Rubén Gimeno
EDUCACIÓ è
118
48
Discos del mes
Lc
120
49
SCHERZO DISCOS
LIBROS
122
LA GUÎA
124
Juan Garcfa-Rico
Sumario
93
DOSIER
CONTRAPUNTO
Iconografia musical
Norman Lebrecht
130
Colaboran en este número:
Javier Alfaya, Rafael Banús Irusta, Marina Barrientos Báez, Emili Blasco, Alfredo Brotons Muñoz, José Antonio Cantón, Patrick Dillon, José
Luis Fernández, Fernando Fraga, Germán Gan Quesada, José Luis García del Busto, José Antonio García García, Juan García-Rico, José
Guerrero Martín, Fernando Herrero, Bernd Hoppe, Antonio Lasierra, Norman Lebrecht, Juan Antonio Llorente, Santiago Martín Bermúdez,
Enrique Martínez Miura, Blas Matamoro, Francisco Molina Moreno, Beatriz C. Montes, Juan Carlos Moreno, Antonio Muñoz Molina, Rafael
Ortega Basagoiti, María Palacios, Josep Pascual, Enrique Pérez Adrián, Javier Pérez Senz, Francisco Ramos, Arturo Reverter, Barbara Róder,
David Rodríguez Cerdán, Leopoldo Rojas O'Donnell, Justo Romero, Pablo Sanz, Pedro Sarmiento, Bruno Serrou, Luis Suñén, José Luis
Téllez, Asier Vallejo Ugarte, Claire Vaquero Williams, Pablo J. Vayón, José Luis Vidal, Albert Vilardell, Reinmar Wagner.
>. |
.
.
2
Documentalista del Dosier de este nimero
Amparo Molero
Traducciones:
Rafael Banús Irusta y Blas Matamoro (alemán) - Enrique Martinez Miura (italiano) - Barbara McShane (inglés)
Juan Manuel Viana (francés) - Amparo Molero (portugués)
Impreso en papel 100% libre de cloro
esta revista es miembro de
arce
www. revistasculturales.coı
Page 3
Voir dans le PDF(s’ouvre dans une nouvelle fenêtre)(ORFEO ENTRE LOS ARTISTAS)
¿Qué nos puede enseñar el arte europeo occidental, desde Grecia y Roma hasta el siglo XX, acerca de la música que el
mito atribuyó a Orfeo? En estas páginas, intentaremos explorar, a través de la iconografía, cuáles eran los medios técnicos
del arte de Orfeo y, ante todo, a qué oyentes se dirigía y cuáles eran los efectos que, mediante la música, ejercía sobre tales
oyentes. Es obvio que el mito de Orfeo es un mito sobre el poder de la música, y creemos que las imágenes de Orfeo
expresan, por un lado, la admiración por ese poder de la música y, por otro, el,temor a que ese poder tenga un límite: la
muerte.
1 perfil mítico de nuestro personaje es bien conocido,
y los lectores de esta revista cuentan con un espléndido dosier al respecto, en el número 85'. Orfeo, según
las fuentes literarias e iconográficas, desde la Antigúedad greco-latina hasta nuestros días, fue un músico capaz de
ejercer efectos mágicos, mediante su arte, sobre la naturaleza, la sociedad humana y los dioses. Sus medios fueron el
canto y un instrumento de cuerda que, en las imágenes que
nos ha legado el arte griego y romano”, se identifica con una
lira o una cítara. Así lo vemos, p. e., en nuestra imagen 1.
cen en toda la literatura griega y latina. Ya hemos contemtro personaje han puesto en sus manos, según avanzaba la
plado, en la imagen n° 1, a Orfeo rodeado de fieras que lo
escuchan atentamente, sin hacerle daño. Con frecuencia,
junto a esas fieras aparecen las victimas habituales de los
depredadores: p. e., en la imagen n° 3, vemos un ciervo
junto a un leopardo que no le ataca. Ese motivo de la paz
entre los animales que escuchan al Orfeo músico gozó de
enorme popularidad en el arte de la época del Imperio
historia de la cultura europea, otros instrumentos, siempre
Romano. En las imagenes n°s 4-7, podemos ver otras escede cuerda, como el arpa que vemos en la imagen 2.
nas de Orfeo entre animales.
Orfeo entre los animales (Mosaico Tarso, s. III d. C.)
Hay que observar que ciertas representaciones de nues-
Y, si esa ilustración medieval muestra un instrumento de
cuerda pulsada (que pertenece, por tanto, al mismo grupo
de las liras y cítaras que veíamos en el arte antiguo), el colmo de la audacia (y del anacronismo) se halla en la imagen
3, donde Orfeo toca un instrumento de cuerda ¡frotada con
arco! Podemos pensar que es Orfeo, a la vista de los anima-
A Orfeo le atribuyeron el prodigioso poder de hechizar
cuadro (imagen 8). Y el irlandés Briton Riviére (1840-1920),
dentro de su preferencia por los temas zoolögicos, también
es autor de un lienzo en el que vemos a un tafiedor de lira
rodeado de fieras y de animales domésticos que lo escuchan
o amansar las fieras y de atraer incluso a los árboles y a las
sin atacarse entre si ni atacar al müsico. ;Orfeo? Lo sorprenrocas y hacer que le siguieran, ya en las fuentes literarias
dente es que el cuadro tiene por titulo Apollon playing his
griegas de época arcaica y clásica?, y esos motivos reapare-
Jute (imagen 8bis). Nos hallamos ante un fenómeno curioso:
les que lo escuchan, echados a sus pies, según un esquema
que hallaremos en otras imágenes.
iB
Este motivo de Orfeo entre los animales pervivié incluso
en el arte de los judios que vivian en el Imperio Romano, asi
como en el de los primeros cristianos’, y ha conservado su
popularidad en el arte europeo posterior. P. e., el pintor
holandés Aelbert Cuyp (1620-1691) es autor del siguiente
Page 4
Voir dans le PDF(s’ouvre dans une nouvelle fenêtre)DOSIER
Orfeo “violinista”, relieve de 1563,
Palazzo dei Giureconsulti, Milán
Mosaico romano de Palermo, ahora en el Museo
archeologico regionale de Palermo
Mosaico romano de Arae Flaviae, ahora en el
Dominikanermuseum, Rottweil, Alemania
Mosaico romano de Tzippori, Israel, conservado in situ
Relieve de un sarcófago del s. III d. C., ahora en el Museo
Arqueológico de Thessaloniki
GaLlncaedsriy,
BAMurstey
Briton Riviere, Apollon playing his lute, 1874
Aelbert Cuyp,
Orfeo con animales, 1640
Page 5
Voir dans le PDF(s’ouvre dans une nouvelle fenêtre)lo escuchan, en las imágenes
que ofrece la pintura vascular
ática de época clásica (imagen
10). Hay que observar, no obs-
Orfeo es el que con más frecuencia crea, mediante su arte,
una magica paz entre los animales’; pero ese motivo, en el
por
tante, que el auditorio humano
de Orfeo tiene rasgos de animalidad: las pieles de las que
Apolo*. El titulo del cuadro, por
están hechas sus capas y sus
tanto, no es erróneo. Y, al margorros.
primer testimonio que de él
tenemos en la literatura griega,
aparece
protagonizado
También muestra Orfeo, al
gen del motivo de los animales,
vencer
a las sirenas, una
sobrehumana capacidad de
comunicarse con seres divinos,
y a esa misma órbita pertenece
el motivo que, gracias sobre
todo a Virgilio (Geórgicas, IV,
en cualquier caso, el carácter
pacificador es común a la música que las fuentes del mito atribuyeron tanto a Orfeo como a
Apolo”, dios músico por excelencia a quien algunos conside-
453-527) y a Ovidio (Metamorraron padre de Orfeo’.
otra
fosis, X, 1-XI, 66), ha pervivido
imagen del poder de la música de Orfeo sobre las fieras, el
con mayor fuerza en la literatura y en las demás artes, en la
de Franz von Stuck, de 1891
cultura europea posterior. En
(imagen 9).
efecto, de los episodios prota-
Y
podemos
añadir
Orfeo entre los tracios, en una crátera de Gela, de ca. 440 a. C.,
ahora en Berlín, Staatliche Museen
También se contaba que Orfeo podía calmar tempestades, mediante su canto, de lo que no conocemos un solo
testimonio iconográfico”. Y, dado el prestigio de su música,
Orfeo participó en la expedición de los Argonautas, con la
misión de cantar cuando los navegantes se encontraran con
las sirenas, para contrarrestar la seducción del canto de
éstas, y asegurar el éxito de la empresa". Sin embargo, pese
a la frecuencia con la que las fuentes literarias griegas y latinas se refirieron a ese aspecto del mito, sólo hay un testimonio iconográfico de Orfeo argonauta (sin sirenas), que
es, por cierto, cronológicamente, el más antiguo en el que
se puede identificar a nuestro héroe”.
Fuera ello lo que fuere, al vencer a las sirenas, Orfeo
gonizados por Orfeo, el más famoso ha sido el de su descenso al Hades, para persuadir a los dioses de los muertos,
mediante su canto, de que devolvieran la vida a Eurídice. La
versión consagrada por el prestigio de Virgilio y Ovidio
cuenta que los dioses, conmovidos por la música de Orfeo,
le concedieron que Eurídice retornara al mundo de los
vivos, con la condición de que el cantor no se volviera a
mirarla hasta que no estuvieran fuera del Hades; pero Orfeo
fue incapaz de cumplir la condición y perdió para siempre
a Eurídice.
estaba poniendo su destreza musical al servicio de la colec-
El trágico episodio de la pérdida de Eurídice fue evocatividad humana, y lo mismo ocurrió cuando apaciguó a sus
do ya en un relieve del siglo V a. C., del que conservamos
compañeros de expedición, tras una disputa, mediante un
canto sobre el origen del universo”. Los mismos efectos
dos copias romanas en París y en Nápoles (imagen 11).
Aparte de ese relieve, hay muy pocas imágenes de
apaciguadores parece ejercerlos Orfeo sobre los tracios que
Orfeo junto a Eurídice, en el arte griego y romano”. Sin
Page 6
Voir dans le PDF(s’ouvre dans une nouvelle fenêtre)DIOS HISE=R
Jean-Baptiste Camile Corot, Orphée et Eurydice, 1861
Louis Ducis, Orphée et Eurydice
14
embargo, esa mítica pareja ha gozado de
cierta popularidad en el arte posterior. Ya
al principio de este trabajo presentamos
una miniatura medieval en la que Orfeo
toca un arpa (imagen 2). Podemos ahora
que Orfeo se vuelva y pierda a
volver a contemplar esa imagen. Obserasegurarse de que éste la ama;
Eurídice, sino que Orfeo... no
quiere volverse.
Es
Eurídice
quien, en un escorzo lleno de
pasión, intenta abrazar a Orfeo,
varemos que al encuentro de Orfeo avanpero Orfeo intenta apartarla y
za una joven dama de pálido rostro, preaparta su vista de Eurídice. No
cedida por un monstruoso personaje con
quiere perderla, ni quiere que
rasgos diabólicos que la deja salir por
su música pierda su prestigio
una puerta orlada de llamas: evidente-
(imagen 14).
mente, es un Hades representado conforme a la imagen medieval del demonio,
que deja partir a Eurídice. También Corot
evocó en 1861 ese momento del mito,
LMounsderuems,
En este cuadro, Orfeo, llevado de la firme decisión de no
perder a Eurídice, no sólo es
que resiste su propia inquietud
previo al lamentable fracaso de Orfeo È
por asegurarse
(imagen 12).
sigue, es que resiste incluso la
de
si
ella
lo
Contamos, por otra parte, con una
inquietud de la misma Eurídice,
interesante escena ajena a lo que encon
que en ninguna fuente antigua
trábamos las fuentes antiguas (tanto
escritas como visuales) del mito. En efechabía tomado la menor iniciati-
Frederic Leighton, Orpheus and Eurydice, 1864
to, Eurídice aparece en las fuentes antiva como amante. La actitud de
Orfeo, en ese cuadro, es coheguas cuando se trata del fallido intento
rente con el auto-control emotide rescatarla del Hades, por parte de
vo que la pseudo-moral victo-
Orfeo. Pero este cuadro de Louis Ducis
riana esperaba y exigía”.
(1775-1847) nos muestra a los amantes
en un plácido momento anterior al drama. Orfeo toca y Eurídice lo escucha
posibilidad de que la música
(imagen 13).
relieve de Arno Breker (1900-
Esa misma resistencia a la
fracase puede apreciarse en un
Nos hallamos ante una imagen verda-
1991), que muestra a Orfeo llederamente innovadora con respecto a las
vándose a Eurídice (imagen 15).
fuentes antiguas. La música de Orfeo no
tenía ningún carácter erótico, según las
fuentes antiguas, y éstas nunca habían
aludido a los efectos de la música de
A pesar de que Orfeo está vuel-
Orfeo sobre Eurídice... con una excepque los amantes han alcanzado
ción: el mitógrafo Fulgencio, de los ss. Vvictoriosamente el reino de los
to hacia Eurídice, el conjunto
no parece representar la derrota
del cantor: más bien se diría
VI d. C., en su obra Mitologías (3, 10) sí
dijo que Orfeo había seducido a Eurídice
vivos. Tal vez el escultor oficial
Relieve de Arno Breker, 1944
mediante el sonido de su cítara y la había
tomado por esposa.
No podemos dejar de referirnos, en este contexto, a un
de la Alemania nazi no podía
permitirse plasmar una derrota.
Se ha discutido mucho si hubo una versión, anterior a
Leighton (1830-1896), cuyo Orpheus and Eurydice, de 1864
Virgilio y a Ovidio, en la que Orfeo lograra realmente rescatar a Eurídice, y nosotros debemos decir que apenas hay un
solo testimonio iconográfico que apoye esa posibilidad. Sí
presenta una verdadera revolución del mito. Aquí no es
hay, por otra parte, bastantes representaciones de Orfeo en
cuadro, difícilmente calificable, del pintor inglés Frederick
Page 7
Voir dans le PDF(s’ouvre dans une nouvelle fenêtre)OS TER
dMP'uaOsreiséasy,
Muerte de Orfeo
MdP'uaOsresíéasy,
Émile Lévy, La muerte de Orfeo, 1866
los infiernos, en la pintura vascular apulia, en los siglos V y
IV a. C®. En cualquier caso, todas las fuentes coinciden
en
que la prodigiosa musica de nuestro cantor si consiguió
persuadir a los dioses, y, en el marco de esa capacidad que
Orfeo tenía para comunicarse con los dioses, se sitúa el
hecho de que se le considerara como una especie de profeta, fundador de lo que se ha llamado orfismo: una peculiar
versión de la religión griega pagana". Hay incluso testimonios que dicen que Orfeo había aprendido durante su
estancia en el reino de los muertos las doctrinas y prescripciones rituales que después reveló a los hombres”. Pero de
este aspecto hay muy pocas huellas en la iconografía de
Orfeo: sólo algunas imágenes en las que aparece con funciones rituales propias de ese aspecto “sacerdotal” de
su
figura, entre las que hay que incluir quizá las representaciones que lo muestran tocando y cantando ante los tracios, a
las cuales nos hemos referido más arriba. Sin embargo, esos
motivos no han pervivido, que sepamos, en el arte europeo
posterior.
Las leyendas contaban también que, tras la pérdida de
Eurídice, Orfeo se había retirado a la soledad de los bosques, donde su canto había logrado atraer y amansar a los
animales y hacer que lo siguieran incluso los árboles y
las
rocas. A este momento de su “biografía mítica” aluden
las
abundantísimas representaciones de nuestro cantor entre
las fieras, en el arte romano, de las que ya nos hemos ocupado. En este contexto, se decía también que, privado de
Eurídice, había rechazado a todas las demás mujeres, e
incluso que había sido el inventor de la pederastia**, en lo
que algunos ponían la causa de la violenta muerte que
sufrió a manos de las ménades”. Esa muerte aparece representada frecuentemente en la pintura vascular ática de época clásica, como vemos en esta ánfora ática de figuras
rojas, procedente de Nola, de ca. 440 a. C. (ahora
en
Múnich, Staatliche Antikensammlungen; imagen 16). Pasados los siglos V-IV a. C., el motivo de la muerte de Orfeo
desapareció de la escena iconográfica de la Antigúedad...
para reaparecer en la segunda mitad del s. XIX,
como
vemos en la imagen n° 17.
Lo mismo ocurrió con las imágenes alusivas a cómo la
Gustave Moreau, Orfeo, 1866
cabeza de Orfeo continuó cantando después de su horrorosa muerte y fue arrastrada por el mar, junto con la lira de
Orfeo, hasta la isla de Lesbos. Allí habría sido enterrada, por
lo que Lesbos sería después cuna de insignes poetas y
músicos”. La pintura vascular de los ss. V y IV a. C. se ocupó de esos motivos, que desaparecieron luego del arte antiguo y que luego inspiraron a artistas de fines del s. XIX,
como vemos en las imágenes 18 a 20.
También se contaba que la lira de Orfeo había sido
metamorfoseada en la constelación que lleva el nombre de
Lyra”, de lo cual no hay un sólo testimonio iconográfico,
que sepamos.
Hemos visto, pues, que ciertos motivos, atestiguados en
las fuentes literarias, no fueron objeto de la atención de los
artistas: pensamos en Orfeo argonauta, la influencia mágica
de la música de Orfeo sobre los vientos, las rocas y los
árboles, o el catasterismo de la lira. En el caso de estos últimos motivos, tal vez la falta de imágenes se deba a que no
se prestaban fácilmente a un tratamiento plástico. El motivo
de Orfeo entre los tracios, que apareció en el arte griego del
s. V a. C., desapareció después, quizá porque los tracios, en
la Europa medieval y moderna, ya no representaban ningún
peligro, ya no eran un paradigma del salvaje, como lo habian sido para los antiguos griegos. Incluso si lo hubieran
sido, la idealización del “buen salvaje”, propia de la Ilustración y del Romanticismo, habría impedido que se les eligiera para: expresar en imágenes el poder de la música: para
ese fin, los animales feroces eran mucho más adecuados.
De ese modo, uno de los motivos recurrentes, a lo largo de
la historia del arte europeo desde Grecia y Roma hasta el
siglo XX, fue el de Orfeo entre las fieras. Los otros momentos del mito evocados plásticamente son: Orfeo y Eurídice,
la muerte de Orfeo y el hallazgo de su cabeza y de su lira.
En definitiva, eran los motivos que con más fuerza podían
expresar el reconocimiento del poder mágico de la música,
la temerosa conciencia de que la muerte sea más poderosa
y la esperanza (¿o el deseo?) de que, en cualquier caso, el
arte sea capaz de vencer a la muerte.
Francisco Molina Moreno