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View in PDF(opens in a new window)El Padre de la Filosofia
MEANT. LILA Vs Sd.
‘Ass
La Filosofia de Pitágoras
—
Para “UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA”
—
Dedico este ensayo a Werner Jaeger, insigne historiador
y filósofo de la cultura griega, con mi más alta admiración.
ODAVIA no se ha justipreciado en toda su significación el
siglo sexto anterior a la era cristiana. Sin desasirse completamente de la barbarie, pugna ese siglo por consolidar e incrementar las culturas secundarias de primer grado regadas como islotes en el viejo mundo asiático y mediterráneo. Surge en ese entonces
un despertar primeval, un asombro del mundo y de sí mismo, y un denodado encararse racional con los problemas que plantean las dos grandes instancias del Universo: la naturaleza y la conciencia.
A ese siglo, cuyo resplandor nos llega, como de estrella desaparecida, a travós de todas las contingencias históricas, pertenecían entre
muchos otros Confucio, moralista y sociólogo, y Laotze, metafísico y
místico, en la China; Zoroastro, genio religioso, en Persia; Buda en la
India; el deutero Isaías en Palestina; Pitágoras, en Grecia; Servio Tulio,
en Roma,
A ese tiempo de maravilloso despertar de la humanidad para recrear los fundamentos imperecederos de la estirpe racional, a saber:
la
ciencia, el arte, la religión, la moral, el derecho y la organización del
Estado, Karl Jaspers ha dado recientemente el nombre de “tiempo-eje”,
El tiempo-eje es el punto en que quedan atrás las altas culturas prima—
Page 2
View in PDF(opens in a new window)rias, enigmaticas y barbaras, y en que germinan las simientes de una
nueva humanidad, próxima y similar a la nuestra. “Este eje de la
toria universal, escribe Jaspers, parece estar situado hacia el año 500
antes de Jesucristo, en el proceso espiritual acontecido entre los años
800 y 200. Alli estä el corte mas profundo de la historia. Alli tiene su
origen el hombre con el que vivimos hasta hoy” 1.
1.—PERSONALIDAD DE PITAGORAS.
En el siglo sexto antes de nuestra era pisamos firme terreno histórico, aunque el padre de la historia —Heródoto— no aparece sino un
siglo mas tarde. Poseemos documentos que nos permiten penetrar en
el conocimiento verosimil de personajes y eventos. La vida entera de
Pitagoras encaja dentro de una época turbulenta de invasiones y conmociones sociales de fecunda significaciön para la ciencia y la filosoffa
occidentales. Los griegos de Jonia emigran a la Grecia insular y penin—
sular llevando consigo la levadura de la organización social y del saber
que han de distinguir para siempre al hombre europeo del asiático.
men ta
ya que el hombre no es más que una sintesis del Universo, como la
gota de agua una partícula consubstancial del océano. En un mundo
de revueltas sangrientas, de odios encarnizados, de brutales distinciones,
Pitágoras proclamó la fraternidad de los hombres y el destronamiento
de las fuerzas demoníacas de la ignorancia y del apetito concupiscente.
Le repugnaban igualmente la esclavización del hombre y la prostitución de la mujer. Pero impotente para alcanzar la liberación espiritual
del hombre por medio de la constitución política, la persiguió por el orden del conocimiento. Su saber es primordialmente saber de salvación.
El pitagorismo fue un movimiento filosófico nutrido de mística, moral
y derecho. Al pitagórico Lysis se atribuye la frase que Pitágoras “pensó que es más agradable instruir a los hombres que engañarlos”,
El divino Pitágoras, como lo llamaban sus discípulos, es una de
las personalidades extraordinarias de la historia de la filosofía. Su austeridad y sabiduría, su pureza de costumbres y su amor no fingido a
todos los seres, su fuerza moral y su intuición intelectual, irradiaban
Sediento
a través de su semblante y figura como un carisma irresistible. “Era, la
de Pitágoras, escribe Erwin Rohde, una personalidad atrayente y central, en torno a la cual cerraban filas los componentes de su comunidad,
como arrastrados por una necesidad interior. Desde muy pronto el fundador de la liga de Crotona cobró a los ojos de quienes lo veneraban la
talla de un superhombre, único, y a nadie comparable”
?,
de saber e imberbe aún, parece fuera de duda haber emprendido viaje
El carisma pitagórico ha sido evocado en palabras sugestivas y
a Egipto. Grande y decisiva es la influencia ejercida por los viajes en
los pensadores de todos los tiempos. El contacto con nuevas gentes,
convincentes por Eduardo Schuré de la manera siguiente: “El envolvía
de gracia a la austeridad de sus enseñanzas. De su sabiduría se escaideas y horizontes, enriquece y estimula el pensamiento. En Egipto trató a soberanos y pontífices, inquiriendo de ellos la sabiduría arcana y
arcaica. En Menfis, con los sacerdotes de Ra, durante veinte años, asipaba una llama comunicativa. La belleza de su semblante, la nobleza
miló la ciencia milenaria de los egipcios. Pero en ese entonces aconteció
la invasión de Cambises, rey de los persas, y Pitágoras, en compañía del
colegio sacerdotal, fue transportado a Babilonia en calidad de cautivo.
perbóreo. Cautivaba, arrastraba a la multitud, muy admirada al escucharle, de sentirse enamorada de la virtud y de la verdad. Cuando ha-
La vida de Pitágoras, si bien se envuelve en la fábula y la leyenda
no se disuelve en ellas. La crítica histórica ha logrado reconstruir casi
en su totalidad la persona legendaria de nuestro héroe. Entre sus maestros se cuenta Ferécides, contemporáneo de Tales de Mileto.
de su persona, el encanto de su fisonomía y de su voz acababan de seducir, Las mujeres le comparaban a Júpiter, Los jóvenes a Apolo hiblaba, sus ojos graves y lentos se posaban sobre el interlocutor y le en-
Doce años duró el cautiverio. Pitágoras lo aprovechó estudian
do nuevolvía en una cálida luz. El aire a su alrededor, parecía volverse más
vas costumbres y formas de vida social. De Babilonia regresó
a su isla
natal de Samos, pero solamente por breve tiempo, porque el
movimiento
migratorio de los jonios del Asia Menor lo empujó al golfo
de Tarento,
en la Magna Grecia, donde fundó la comunidad pitagórica de
Crotona 2.
ligero e intelectualizarse todo”
4.
11.—TEORIA DE LOS NUMEROS.
El problema de los presocráticos era en definitiva uno solo:
re-
Pitágoras puede considerarse ante todo como un aristócrata del
espíritu, como un sacerdote de la élite intelectual. La naturaleza y el
ducir la pluralidad infinita de las cosas que caen bajo los sentidos a la
hombre lo atraen, lo atan y subyugan. Un sentimiento cósmico tiembla
en su pecho y lo estrecha con el mundo y el destino humano. Las misbién Pitágoras se hizo
mas leyes que rigen el “macrocosmos” deben
374
—
regir el “microcosmos”,
unidad exigida por la razón; forzar al caos a ofrecer el cosmos. Tamcargo del debatido problema; pero en vez de inquirir el principio material de todas las cosas dentro del orden sensible
Page 3
View in PDF(opens in a new window)como lo hacian los filösofos milesios, fijó su mirada
en el mundo inteligible, en la esfera de los objetos ideales ajenos al
tiempo y al espacio.
Lo caracteristico y casi exclusivo del pitagorismo
es la teoria de los números.
Según sentencia
pitagórica
auténtica
todas las cosas no sólo
poseen números, sino que son números.
El descubrimiento del número representa en el proceso
minado, da Ja superficie; esta última por fin, uniéndose con lo indefi
u
nido, da lo sólido.
|
Los pitagéricos vieron también en los sonidos de la escala =
sical la expresión de números. “Los acordes musicales, dice E. Bré ier
(cuarta, quinta, octava) so representados por relaciones numéricas sim
ples, a saber: Er2 5 = pudiendo ademäs, establecerse una cierta pro|
.
del conocimiento un grado sumo de abstracción para cuya
consecución deben
haber transcurrido períodos luengos de preparación y desarrol
lo mental
*. La especulación egipcia era en parte una descifra
ción de los números y de las figuras geométricas, pero todavía ligada
demasiado a
menesteres prácticos. Creían en el secreto cabalísti
co y simbólico de
los números, los chinos, los hindúes, los caldeos y hebreos
. Pitágoras
,
°
,
123
porciön, llamada proporcién armönica, que contiene a los tres. > >
proporción 12:8:6, en que la mediana es inferior a la mayor en = +
cio de ésta y superior, análogamente, a la menor en un tercio
12
de est;
6
menor: 8=12 — 3 =6+3 ”. La música es la aritmética que entra po
trasplantó a Occidente. con modificaciones indispen
sables, la doctrina
asiática de los números y puso con ella la base de
todos los idealismos
de la historia de la filosofía desde Platón hasta Husserl
. Y lo que es
más grave: introdujo la hipóstasis, “la atribución de
entidad a un concepto puro”, el salto de lo meramente lógico a
lo real y existencial. “La
los oídos, así como la geometría es la aritmética que entra por los ans
tradicional”
6. El gran sistema del mundo, según la filosofía pitagóri
ca,
reposa sobre ciertas bases de armonía que se
expresan por números, y
dad del ser, dice Federico Macé: “Sólo podemos llamar ser a lo que e:
uno. Por lo tanto, la armonía es la ley misma de la unidad. .. Todi
ser vivo está sujeto a esta ley, pues vida es armonía. El mundo eaten:
no existe más que por la armonía y constituye, por si mismo, como deci:
Pitàgoras, una armonia. Y Dios mismo no es, también, mas = la BE
monia suprema, el acuerdo fundamental que existe entre todas as cosa:
distintas, diferentes y contrarias dentro de la unidad universal. Si e:
hipóstasis, dice Angel Vassallo, es la esperanza secreta de
la ontología
de la cual el ser, la forma y la acción de todas las cosas
son una consecuencia natural. No se convierte de esta manera
el número en entidad metafísica primaria e incondicionada? El pitagor
ismo traspasa el
plano sensible para explicar el Universo por entidades metafísi
cas. “Los
pitagóricos, ha dicho Hegel, tuvieron la audacia
de destruir de un golpe
todo el mundo sensible y de considerar el pensami
ento como la esencia
del universo”.
La teoría de los números se presenta en el
pitagorismo bajo un
matemático, filosófico y esotérico. Parte
pertenece sin
duda al propio Pitágoras y parte a sus discíp
ulos. Los pitagóricos analizaron las relaciones existentes entre
determinados números y determinadas figuras geométricas. La relaci
ón fundamental de los números
triple aspecto:
es la de par e impar. A la unidad
y a ciertos números pares, como el
6 y el 10, que a la primera bisecc
ión dan impares designaban con la
denominación de “par-impar”. Los númer
os impares representan la
determinación y los pares la indeterminac
ión. El uno o mónada es la deabsoluta. El punto tiene una dimensión,
la línea dos, la
terminación
superficie tres y el sólido cuatro. El
punto, tan pequeño como se imagine pero determinado, origina la
línea, ésta, a su vez, más lo indete
r-
376 —
El aspecto filoséfico de la teoria de los nümeros se ag
en las divagaciones acerca de lo que pudieramos llamar la intuicion di
la unidad trascendental, de la indivisibilidad de los seres. El ser y e
uno son idénticos parece decirnos Pitagoras antes que Platon, Plotino
San Agustin o Espinoza. Recogiendo la enseñanza pitagorica de la uni
verdad desde luego, que no conviene confundir completamente esta ar
monia trascendental con Dios mismo, puesto que ella es el efecto y Dio:
la Causa, constituye por lo menos, la más alta manifestación del Prin
cipio Supremo e inconcebible, o si se prefiere, el estado divino”.
Consideremos a continuación el aspecto esotérico de la teoría di
los números. Pero antes de seguir más adelante, demos una ojead:
general:
0=Naturaleza.
1=Mönada absoluta = Dios.
2=Duada, espiritu-materia = ley binaria de la naturaleza.
3=Triada, macrocosmos y microcosmos = ley ternaria constitutiva di
la naturaleza.
4=Tótrada, suma del principio material y divino.
5=Elementos materiales: fuego, aire, agua, tierra y éter.
Page 4
View in PDF(opens in a new window)6=Primer número par cuy
a bisección da el prim
er número impar
creado.
7=Triada-tétrada — gran ley
constitutiva de la naturale
za.
8=Suma de la tétrada consigo
misma.
‘mero cinco se revela en los elementos materiales tan en boga
en
en la fisica griega de la ant
y éter.
iwiiedad: fuego, tierra, agua, aire
y de la ho
lueto de la suma de la triada
El número siete, proc
Y =Es el cuadrado del prim
er número impar creado:
3.
10= Es la suma de los cuat
ro primeros números; 1, » 2,3
, 4 = 10; contiene las virtudes de todo
s los números y representa
el principio
activo coeterno,
de las grandes leyes de x
era la cifra de los iniciados. SI presenta una
colores en el especnaturaleza: hay siete sonidos on amentales, sieteplanetas (regidos por
siete
a,
human
y
z:
cabe
tro solar, siete orificios en la
nueve es la raiz cuadrada de tres, del primer
|
etcétera.
vita = se
Bode),
e
El Uno —Mónada— es un
principio absoluto ajeno al
tiempo y al
espacio; es un principio que
contiene v irtualmente todo
s los seres y toños al concepto de creación
sino significativa. La represen
taban con el cero, con lo care
nte
de valor por si mismo, con
lo neutro. De ahí que el núm
ero
diez,
la
década, que se representa con
la unidad mas el cero, es deci
r,
Dios
mas
la naturaleza, constituyera el
Gran Todo. La década es el
número perfecto, símbolo de una armoní
a nueva y absoluta cont
enida en la finalidad de las causas.
El uno, la oposición limite-ili
mite, finito-infinito, definido-ind
efinida, 0 como se quiera llamarla
, es ] a condicién de lo otro,
de
La duada se manifiesta en la natur
materia,
luz y tinieblas,
Ja duada.
aleza como la ley binaria de
femenino y masculino, ete.
espiritu
Con
la duada
nace la oposición de los ¢ ontr
arios tan famosa en
los anales del pensamiento filosófico.
La triada es la manifestación
de Dios en e l espacio y el
tiempo,
en la naturaleza física y humana.
El mierocosmos es la imagen dimi
nuta
del macrocosmos. Símbolo
de la triada era el triángul
o, figura geométrica cuya base se asienta
en las profundidades de
la eternid ad y cuyo
vértice
se levanta como signo de unid
ad. El macrocosmos resu
lta así una
Unidad vivificada por el aliento
div ino que lo penetra.
La tétrada es la suma de los
tributos ¢ omunes al mac
y al microcosmos y de la Móna
da o unidad or iginaria.
evocado solemnemente en
rocosmos
Fra el ntimero
el juramento de los iniciado
s. En los famosos
"Versos de Oro
” atribuidos
francés por Fabre d'Olivet,
a
Pitágoras y
traducidos
admirablemente
Tétrade sacrée, inmens
e et pur simbole,
Source de la nature et modè
le des Dieux”.
378
—
al
filósofo del siglo XVIII, tene
mos la formula
sacramental de dicho juramento:
“La
oe
il
2 =
7 |
|
e
na de lo real y de lo
posible. Extra-
—concepto de factura hebr
ea—, los pitagóricos veían en el universo, en
e | mundo externo,
otra unidad, pero no
absoluta
y
>
ef
das las cosas; es la fuente sempiter
111.—COSMOLOGIA.
palabra griega “cosmos” significa etimolágicamente a y
La
para deada priprimero
fad
usada
icobe fue
RR toate"
staforico
i
figurado o metafor
En sentido
orden. A
DOME
ci
de unalejército y
cién pasò
i
er
+organiza
fe izació
Luego
campo de la eng y en nn
‚mpleoss de la palabraEE
en
s se atribuye el empleo
ita
tamente a | Pitagora
géneo de las cosas °° isere
mo designar el conjunto hetero
s usamos aqui la palabra co ala
» rsal de armonia. Nosotro
pie
a En los estudios pitagóricos relativos al amily de à conte
»
LA
“
£
2
‘a
+
ds
en
.
Ce
À
mos
api
| de que nos; aparta
taciön matematica, a sabiendas
n
e
n
la disciplina metafisica del mismo ou
pitagorica se
iencia pitago
Toda la ciencia
divide
3à
en:
oe
‘cal y teoría de las magnitudes, incluyendo la eg y la n aaa
s se limita hrc
nu Por supuesto, la ciencia a que nos referimo
os y zn inc ii
junto de hipôtesis, nociones generales, principi
sus discipulos son indudablemente los propulsores e las .> peo
no consiste mt
A ndo antiguo. Lo extraordinario del pitagorismo
ial i eptación ma-à
cientificas cuanto en su et
iones
sus realizac
i =
>» » 4 Da e n
à los fenómenos de la naturaleza. Las ciencias
rs de
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seri
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| reconocen que el universo
esta escrito en lengua
ni tir dei Galileo
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i N la escuela pitagórica pertenecen algunos
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multiplide
tabla
La
ciencia.
la
ee 11 ber universal de
ire
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iprendimos de niños en la escuela, se atribuye
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teorema,
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Pits
a Ed
.
4
.
A
L
H
3
!
aos
ra
e
dos
los
el conigli de la hipotenusa es igual a la suma de
se le someti:
d | tros dos lados. Al novicio en la orden pitagórica
e
los otros
dos
lados.
Page 5
View in PDF(opens in a new window)a prueba de aislamiento
y a resolver por su cue
ditar, el precitado teorema con
| cu al hoy tod
nM
silencioso meos estamoen
s familiarizados
Al par que el Macrocosmos, los pitagöricos estudiaron el Microes el
cosmos, el mundo maravilloso de la vida cuya cima de perfección
prácla
inició
as,
Pitágor
hombre. Alemeón de Crotona, discípulo de
tica de la disección de seres vivos, descubriendo los nervios que van del
cerebro a los ojos y las vías de comunicación entre la boca y los oídos.
Empédocles de Agrigento, filósofo, sacerdote y mago, sostuvo que el corazón es el centro del sistema de vasos sanguíneos. El Microcrosmos,
como el Macrocasmas, obedece a la ley universal de armonía. No es
pitagorismo genuino el imperio del Amor y la Discordia en todas las
b
cosas de que hablaba Empédocles?
A
En síntesis, tenemos que reconocer que se trata de un movimiento
a = b?+¢2
En la
Auen
à
i
nd
da
sepayne =an
gulos iguales.
Dicho:
form
> que tienen caras iguales y ánei
ras, y el ibósiedeo, de a
can descubrieron los cua-
9,
de seis caras; el octaedro, de ocho ca-
Las matemáticas aguzaron el
el
espíri
espiritu de los pitagóric
he meras
dg arc Sine nia cali, eses on:
Bio q E a esfera es la figura
al
perfecta, los pitagóricos
cuerpos celestes eran esferas. Y lo
demas
he Pitág
que es más sorprend EE
oras y Filolao conci
cents de Dane,
E a dice el astrónomo José Coma
s Sola
ti denke de la a an
nus), admitiendo
y del Sol, la oblicuidad de la elípti
ca.
lo as Ce la mañana y de la tarde (el planeta Vedor del Sol, que e
os planetas y los cometas daban vueltas alredene =. i ig pe
t un
sirio Pleura du
y
cuerpo parecido
a
la
Tierra, que las
estaba compuesta +
ea que iluminan astros
habitados. El pita
Láctea
estrellas muy aleja> ES ién que la Vía
la Tierra giralia > = e la Tierra, y el
propio Pitägoras afirmö
E
sang
mera cae de un eje que pasaba por
su centro, y a i
ae menti a re edor del
Sol, como los otros planetas. Se in
recordarse a Filolao ° HA
a pitagéricos, entre los cuales debe
rien ese. te A + ho gr ser mas
exactas, a pesar de lo cual
No
- M
rilidad de generalizarse la creen
ci
a
E a un = esférica y de que no estuviera en reposo” e di
a En E
Casio
380
d
=
e LA movimientos
GO
y
È
+
nos Giuseppe Peano y Alejandro Padoa. Con el aparato de las matemáticas, la conceptuación lógica adquiere mayor claridad.
bieron el sol como
troceso y ml Sg representa en este punto un re“sò À iii
aii
científico extraordinario, puesto que Pitágoras y los que crecieron bajo
el influjo bienhechor de su pensamiento, impulsaron el conocimiento por
por el derrotero de las ciencias exactas. Esto resulta de una importancia imponderable, cuando recordamos que en astronomía, en física, en
biología, etc., hay necesidad de expresarse en fórmulas matemáticas. En
el mismo campo de la filosofía nos encontramos con la lógica simbólica,
vieja inspiración de Raimundo Lulio y Leibnitz, llevada a feliz término
por los ingleses A. N. Whitehead y Bertrand Russell, y por los italiacelestes, Pitágoras enc
abeza la
: ructores de Universos, es
decir, de Ptol
Kepler, Newton y Einstein.
En
IV.—ETICA,
La doctrina de Pitägoras incluye una regulaciön de la vida humana; ademas de teoria o contemplaciön desinteresada de las cosas, es
praxis o dirección de la conducta; es conocimiento del bien supremo y
guía seguro en la consecución del mismo. Es ética o lo que es lo mismo,
normatividad de la acción. La ética, la definiría un pitagórico, como la
armonía consigo mismo y con el Universo.
Pitágoras dio a la vida una peculiar conformación basada en principios ético-religiosos. El secreto de su extraordinaria personalidad era
la pureza ética, la vida en armonía con las aspiraciones nobles del alma.
En la comunidad pitagórica la ética valía tanto como las ciencias. La
cólera, el orgullo, la soberbia, son incompatibles con la virtud y la ciencia. Las tres vías de la ética pitagórica eran preparación, purificación y
perfección,
La ética pitagórica es ascótica; es ética de negación y renunciamiento. Tenía como principio la creencia en la metempsicosis. Sobre
el origen de la metempsicosis parece discutible que se trata de una
creencia oriental que fue divulgándose en Grecia a través del orfismo.
Page 6
View in PDF(opens in a new window)Erwin Rohde sostenia que la creencia en la preexistencia y peregrinación de las almas procedía de la psicología popular griega transformada
por los teólogos y sacerdotes catárticos, pero sobre todo por el orfismo.
En la ética pitagórica no se busca reeducar moralmente el alma
ni de mejorarla, sino de conservarla pura y libre de las fuerzas extrañas del mal. Para conseguir este fin el hombre tiene que observar una
serie de ritos y purificaciones. En el legalismo justamente pierde la
ética pitagórica la esencia del acto moral. Cuando una ética hace énfasis en fórmulas externas, claudica en su misión íntima de obtener el bien.
El respeto a todo género de vida animal, la lealtad entre amigos,
la fidelidad conyugal, la piedad filial, inculcados por el pitagorismo son
normas éticas altísimas cuya observación constituyen por sí solas la
base del orden moral en toda sociedad civilizada.
En la constitución politica Pitágoras aspiró a la supremacía de la
aristocracia del pensamiento, buena en p ‘incipio, pero contraproducente
cuando pierde de vista la elevación moral e intelectual de las masas.
Una casta intelectualoide vanidosa en el poder es tan peligrosa como
una pandilla de mediocres e ignorantes. La educación para el ejercicio
del poder en el Estado es desde la antigiiedad hasta la época presente el
problema de mayor envergadura ótica y al cual la sociedad no ha dado
logos de Platón, en la hondura de la enciclopedia de Aristóteles y, según
eruditas investigaciones modernas, en la ascética cristiana.
La teoría de las ideas es en cierto modo la versión platónica de
la teoría de los números del pitagorismo. Se dice que Platón compró por
cien minas los escritos de Filolao y que con ellos redactó el Timeo. La
cosmogonía expuesta en el “Timeo” lleva la impronta pitagórica. “Platón, dice Navarro Monzó, reconoce en el diálogo Filebe, sus deudas al
pitagorismo. Estas por otra parte, resultan evidentes en la lectura del
Fedón y Gorgias, el primero de los cuales está dedicado a la congrega?.
ción pitagörica de Flionte”
El mismo Aristóteles, no obstante su crítica sutil y a veces mordaz de sus predecesores, paga tributo al pitagorismo. El libro XII de la
Metafísica trasluce dicha influencia. Las nociones de esencia, acto y
potencia, ya habian sido enunciadas por los pitagóricos.
En el siglo I a. C. encontramos la renovación del pitagorismo con
las mismas notas antiguas de interpretación matemática del mundo y
de normatividad de la conducta. Dentro de ese movimiento renovador
aparece luego Moderato de Gades, contemporáneo de Plutarco, para
quien las formas de la realidad son grados diversos del Uno primitivo.
jamás la atención que merece. La falta de educación de los hombres
que han de ejercer el poder del Estado es la gran falla de las democra-
Primero es el Uno, luego la Inteligencia, en tercer lugar el Alma, y por
cias antiguas y modernas. El gobernante es un tipo de hombre escaso
en todos los tiempos de la historia, pero el más necesario para la marcha
ordenada a su imagen. El neo-pitagorismo leuda las filosofías sincréticas, tan en boga en los primeros siglos de nuestro evo, que abonaron el
terreno espiritual para el florecimiento de la filosofía plotiniana.
normal de los Estados y de las relaciones internacionales.
V.—INFLUENCIA DE PITAGORAS.
Pitágoras ha influído en los filósofos griegos posteriores más
de
lo que parece a simple vista. Basten aquí algunas indicaciones
breves
y generales. De puño y letra del maestro no quedó escrito
alguno. Como los grandes moralistas antiguos, Sócrates y Buda, tampoco Pitágoras escribió sus enseñanzas. Parece fuera de duda que alrededo
r del
año 345 a. C., fundó en Samos la Orden Pitagórica,
vale decir, la primera asociación filosófica con fines pedagógicos. El conocimi
ento de la
doctrina pitagórica lo debemos principalmente a Filolao y Lysis,
quienes
recogieron
y
transmitieron
filósofo de Samos.
unas
cuantas
gavillas
de
la
mies
del
Pitagóricos fueron Empédocles, Timeo de Locres
Sócrates, Platón, Plotino, San Agustín, etc. A través de los pitagóricos,
cuyo espíritu florece en cada primavera de la historia
de la filosofía,
fluye la ciencia y la mistica, que se mezcla en la diafanidad
de los diá382
debajo la díada o materia, que no participa en las ideas sino que está
Mezcla de religión y filosofía. la doctrina de Plotino encara el problema de la realidad de la misma manera que el platonismo y pitagorismo. En lo que tiene de religión la filosofía plotiniana traza una linea
divisoria entre lo puro e impuro, y en lo que tiene de racionalismo griego se esfuerza en explicar conceptualmente las jerarquías del ser. El
Uno plotiniano es la nueva versión de la Mónada pitagórica y del Bien
platónico. El Uno no es especie ni género próximo ni género supremo,
sino lo Absoluto, lo Incondicionado y lo Eterno, sin cuya virtud no puede haber ni géneros ni especies.
Con Plotino tenemos el eslabón que une la gran filosofía helénica de tipo idealista con la corriente de misticismo que fluye en el cristianismo medieval, La influencia plotiniana en San Agustín ha sido
demostrada más de una vez por los biógrafos del insigne Obispo de Hipona y por los historiadores de la filosofía patrística. Cuando San Agustín habla en sus escritos filosóficos de la música, escuchamos el lenguaje
de Plotino y de Pitägoras. Suena de nuevo la armonia de las esferas...
Page 7
View in PDF(opens in a new window)Los grandes misticos cristianos del medievo andan siempre cerca de lo
Uno, paladeando la dulzura y armonia infinitas del Bien. Platonismo y
pitagorismo en versos castizos respira la oda famosa de Fray Luis de
Leén al müsico salmantino Francisco de Salinas.
Fue la filosofia pitagérica del Renacimiento italiano la que iluminó, según propia confesión, el cerebro de Copérnico antes de atreverse
a poner el sol como centro de nuestro sistema planetario contradiciendo
la ciencia aristotélica de la escolástica. También Kepler “estaba persuadido de que el orden y disposición del mundo y sus partes había de
corresponder a una concepción abstracta de lo bello y lo armonioso y
que, además, había de poderse expresar en forma numérica y geométrica” 10,
Pero para no volver este punto cuento de nunca acabar, citemos
la ley ternaria constitutiva de la naturaleza rediviva en Hegel. Y nada
menos que en Hegel. La triada pitagórica es la unidad del macrocosmos
y microcosmos, es la superación de los contrarios y es la ley ternaria
constitutiva de todas las cosas, con validez lógica y ontológica. La triada
es el sello de la divinidad manifestada en la Naturaleza. Remontando
BIBLIOGRAFIA
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los siglos, el método dialéctico de Hegel hinca en la triada pitagórica.
La idea en si, la idea fuera de si y la idea que vuelve en sí, son los tres
momentos dialécticos que encierran para Hegel el orden de las ideas
que es el mismo de las cosas.
La filosofia de Pitágoras: UAnt 31
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Preguntado un día Pitágoras si era sabio, contestó: “Nosotros dejamos a los soberbios el título de sabio, esforzándonos en merecer el
nombre más modesto de filósofo”. Así tuvo origen la palabra filosofía,
sobre cuyos hombros pesan hoy veinticinco siglos de edad. Entre los
La personnalité et l'œuvre de Pythagore présentées à un public non
édalisé : la théorie des nombres, la cosmologie, l'éthique et la politique ; |
l'influence exercée par Pythagore sur ses successeurs immédiats et la
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pensée occidentale en général.
griegos de la Jonia, en el Asia Menor, surgió con Tales de Mileto el
gran problema filosófico: qué es el ser (=! <4 dv); y entre los mismos
griegos jonios nació con Pitágoras el nombre de filosofia
(2i.05-s09t2) .
Primero son las cosas, después los nombres. No está fuera de lógica conceder a Pitágoras la paternidad de la filosofía. Salve Pythagoras, patris
philosophiae!