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EL PITAGORISMO ANTIGUO
VALORES
CIENTIFICOS
DE
UNA
ACTITUD
MITICA
(Conclusión)
VIII
El numero y la logistica
Los estudios del
pitagorismo primitivo sobre el nümero no se
agotaron en las doctrinas simbdlico-metafisicas, ni éstas fueron las
que tuvieron una mayor resonancia en la cultura griega, ni Siquiera
un mayor privilegio dentro de la comunidad pitagörica.
El número fue el
instrumento
lógico capaz de desentrañar
la
esencia de las cosas y por ello constituvó tema fundamental el estudiario en
sí mismo,
esclarecer sus
posibilidades de
relación, averiguar sus potencias y capacidades.
Sin embargo,
geométricas,
ción de
“as,
la
investigación
astronómicas,
las virtualidades
subordinadas
a
la
de
musicales,
logísticas
ya
las virtualidades aritméticas,
en
del
expuesta
un
palabra,
la
investiganúmero estuvieron amparadoctrina
simbölico-metafisica,
Porque el número era el principio formal del Cosmos, cobraba sentido el estudio de sus relaciones en
los aspectos particulares y concretos de la realidad. Uno de los textos de Arquitas me parece esclareredor en este sentido: "El mejor conocimiento han alcanzado, creo,
los estudiosos de la ciencia matemática;
naran
correctamente
sobre
las
y
propiedades
no es extraño que
de
las
cosas
razosingulares,
porque conociendo bien la naturaleza del todo (147 thw Army gira, dee
bian ver bien también como son las cosas particulares. Asi, sobre la
velocidad de los astros, sobre su aparecer y desaparecer se han forsiii lee
deanna.
Haas
Page 2
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mode
PITAGORISMO
ANTIGUO
SA
on
cute
—
que estas ciencias
aritmética v en no menor medida sobre la musica, forma
s originarias
parecen ser hermanas, porque tratan de las dos
si'' (126).
entre
nas
herma
del ser (ed tin hrs apómota do ea), que Son
ue, en
Así, pues, la logistica fue una ciencia privilegiada, porq
que las cosas, en su sindefinitiva, era el saber capaz de desvelar lo
gularidad,
son.
Pero es preciso determinar qué debemos entender
por logistica, cuando hablamos del pitagorismo antiguo,
En Platón, por ejemplo, la logistica, es, con la aritmética, de
la cual se diferencia sólo por su grado de teoricidad (127), la ciencia
dot ptimera, Esta ciencia es fundamental para la educaciôn de quien
pretende entender algo, más aún, para quien quiera ser hombre («ai
dHownos Eso) 4128). Val es su importancia, que “convendría implan:
ta: por lev esta enseñanza € intentar persuadir a quienes vavan a par
uen
ticipar en las más altas funciones de la ciudad, para que se acerqsino
a la logística v se apliquen a ella no de una manera superficial, la
hasta que lleguen a contemplar la naturaleza de los números con
también la demostración, e, igualmente, respect
o a las formas,
de se pueda dar de las formas cualquier tratamiento científico”
= Ahora bien, el objeto de la logistica en el stagioni
bn
wegen»
rex
“deNE
la generación a la verdad v a la esencia” (129).
Sin embargo, esta ciencia, propia del fôsolo que quiere Hegar
a tocar la esencia, no es, ni mucho menos, el saber primario y funría plana, la
damental, sino uno de los saberes que, con la geomet
ía y la múonom
astr
la
o,
veometria de los cuerpos sólidos en repos
sica, constituyen la base de la educación del hombre. Pero en el pitodo matiz práctico,
tagorismo, la logistica, ajena por principio aprima
rio y fundamenconstituyó la ciencia de las ciencias, el saber
logística
tal sobre el cual ha de asentarse cualquier otro saber: “La
neta
una
),
sogiav
parece tener, con relación a la sabiduría (roi tdy porque, incluso,
superioridad sobre cualquier otra ciencia (reyvv),
efecmás elicaz que la geometría, logra tratar aquello que quiere.no(Enlogra
n)
as
to, la geometría logra demostrar aquello que otras cienci
y donde la geometría, a su vez, se da por vencida, la logistica logra
.
,
.
(126) Frag. 1, tomado por Porfirio (In Plolome, Harn., ed. DÚRINO, pág. 56)
de ta obra Mepi palm patixe.
"exa.
(127) En el Gorgias afirma que se diferencia tan solo porque ala gilogistica
mismos y :
respecto
mina las relaciones de cantidad de lo par y lo impar
ia del cálculo práctico,
unos con otras? Ahle), la que parece situarla en la categor
16.
pag.
INI,
vol.
c..
Trad.
(128) Republica, VII, 7; 5220,
(129) Idem, VIT, 8; 525h-e. Idem, vol, TIT, págs. 20-21.
se
a
relativa,
es decir,
la
proporción,
en
lenguaje
recisamente por ello la realidad es analógica
—
- era pues, se deriva el sentido de
la
+
gistica
matemático.
porque se da
relación numérica.
tiene por objeto el
estudio de
las
e
i
logistica, es decir,
relaciones
= ai pue di aplica a las dos ideas originarios
numéridel ser de que
el
SS tt, y la música, que considera 70 z030 nay’ gourd; la ee
ae
)
ee
ci
dui
dominio de
i!
reposo,
nl SH
la
logistica,
Pitagorismo,
|
Pero,
estas
de la escuela de
eLrÉ,
y
volumen (6 zmkixa). Nacen, así, la aritmética, que
considera è din
‘i iar
itándola con miras a las Vencomerciantes v mercachifles, sino a la guelas O compras, como los
alma misma pueda volverse de
no = o)
e + el Was pelo kong es para el pitagorismo la
expresión
aba el texto de Arquitas, a saber, la cantidad (26 20999)
sala avuda de | a inteligencia, y no ejerc
rra va ja mayor f aritidad con que el
don
(130).
y
PE
la
esta
astronomia,
que considera
forma quedan
constituidas,
jas cuatro ciencias fundamentales del
|
ciencias
asi
Pitágoras?
constituidas
Nuestra
son,
respuesta es,
realmente,
no,
Sin
propias
embargo
en ella encontraron su origen v los que las constituveron asi se bé
saron en las especulaciones que, sobre el número, realizó la primitiva escuela pitagórica.
di put precisa una justificación ante otras
ste
punto,
atestiguarse con fuentes saint 4 a cate wd
Jar
Ss
que existió una enseñanza de la
s
re =
antiguas, para que fueran de fiar,
Matemática v de la Misica, impartida por el propio Pitágoras. Y conservo las mayúsculas para resaltar que Lévy se refería a ellas como tales ciencias.
Por otra parte, supuso que el pensamiento científico matemático,
que se constituyó en la Magna Grecia en las postrimerías del siglo
VI y principios del V, v al cual se aplicó más tarde el nombre de
(130)
Bt; tomado
tomado por
por
188)
de Argeitas,
da eel frag,
loot Bt;
ve 1)
Cf. Jamprico, } In ‘Nicom., „ed,
ed.
E
»
Estoben
fi,
4;ered,
PISTELLI, pig.
6,20:
PISTELLI,
pig.
6,20:
ACUSE
Wacsswerit,
también
ien
Y.
Y
P,
[
pig.
160,
h
a ps la nota de M, Timpanaro al fragt. BL de Aequitas, eu 2, €. val.
Cf. Les sources de la légende de Pythagore, ya citada, págs. 6 y ss.
Page 3
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PIT\GORISMO
ANTIGUO
87
——
pitagórico, tuvo su origen en una escuela científica formada por elela comunidad ‘religiosa’ de Pitágoras, pero que nada
tenía que ver con el espíritu de aquella primitiva comunidad. Los
mentus de
ai isa
|
nombres que nos han llegado de esta escuela serían los de Lisis, Fique existiera una escuela pitagórica disidente —ni
cada a las matemáticas y que
vo de Hipaso (133) o Alemeón— dedigóri
por tanto,
tuviera origen en la propia vida pita ca. La elección,
ra de la tradición.
de esta suposición se hare, al menos, en cent
antes de que apareciera la
estos siglos y ajenos a su escuela.
i
zn Pe
pd ni sa
RIVOETE
ibuyó al
ras. Según ésto, atr
enseñanza de Pitágo
saber cuál fue la nza
bles poligonales, la dellevalossupronom
maestro la enseña de los núms,ero
como el teorema que
lutión de l'Humanité”, en 1933. Trad.
(135) Apareció en la colección1961"L'evo
; cf, págs. 72 y ss.
esp. de Jose ALMOINA, México,
(136) Cf. Plato und die sogenannten Pythagorecr, Halle, 1923.
pin
oeta 'Estesicoro, es recordado porids, Pie se à qe lo referente a la geometría... re de
er devia = ‘ estudio de la geometria hizo una enseñanza
a en
en a los principios v estudiando
esto toda argumentación se estrella, salvo que se niegue
valor,Contra
en cualquier caso, al texto de Proclo.
ibi
sid
e) LL nu
gi erat, „a qUe" parece indiscutible que
dar origen al pes iritu “nl > Ra VI SE la Magna Grecia pudo
del cest "8 i _Gientifico. Lo que quiere decir que la doctrina
oe
oe
4
lora
ien,
precisa, primero,
nr pudo ser la creadora de la ciencia matemaRey afırmaba, para contradecir a
averiguar si existió en
Burnet, que era
aquel tiempo
una ciencia
ORUATIN, Averiguar a qué época habia que remontarla. Finalmente
Seria preciso averiguar qué fue aquella ciencia.
SEpne
f
t
to Plato, | ondon aparec
pi La4
eS
capaz de ae “aha por si misma la doctrina de la catarsis v, en “alae
È.
(1339) Cf. la nota introductoria sobre Hipaso, en M. TIMPANARO, 0. Cra vot. |,
1: from Thales
Early Greech Philosophy, ó Part.
(134) La primera parteió deen la1914,
la única que se public en vida de su autor,
EAS
e
ER |
.
>
as figuras cósmicas'' (137).
.
págs. 78-83.
"o
en - er abstracto y conceptuai. El,
el =dii
efecto, inicid
enÙ ernia
a ba
udio de las cantidades irracionales y descubrió
ena de las
posible de liberar el alma de laatricadbuid
o a la ciencia Esto garantizamáximo valor catártico le fue
giosa pi aed
a la ciencia de la comunidadltadreli
ba a Burnet la dedicación sabe
de esta Wy
os
r cuáles fueron los resu de más
tagérica: por tanto, para
arhabía
dedicación, era suficiente determinar quéreses lode que
sello pitagórico, para (
dose en la del segundo, trata de demo
on
4
oras
que
a È
mp científico de la doctrina “re
leer prelievo ipa
rtica, única forma
via de la metempsicosis estaba la expiación catá
reencarnaciones, v el
mas geométricos basados enlosellonúmeros irracionales, etc.
bre, el descubrimiento de
La
jos, publicó A. Rey su obraaños
Con posterioridad a ambos trabaque
se propuso como algunos
jeunesse de la science grecque (135), nomb
de Pitágoras de la histoantes hiciera Frank (136), desterrar el dereBurn
et y Lévy y, apoyánria de la ciencia griega. Recoge la tesisstrar al prim
ero que nada nos
va
a eran pa con dos problemas,
, i
BURNET, por su parte, algunos años
punto creo que
obra de Lévy (134), formuló una hipótesis sobre este izad
en la teomenos apasionada y más convincente. Según ella, enra a
caico en las doctrinas cientificas posterio
permitaseme la expresiön,
dieron contribuir a esa formación intermediarios arme radi
lolao, más tarde Arquitas, y los pitagóricos de Tebas y Fliunte.
que los testimonios
tesis es preciso reccaonodecerPitá
Respecto a esta
goras son tardíos
que se refieren a la enseñanza matemáti
ción, que supuso el origen
y que más que nada se refieren a una traditambi
én es cierto que Nada,
de esta ciencia en sus enseñanzas. Pero,
a la teoría de
con fundamento verdadero, hace suponer como ciert
buscando el apo-
TAGE Ge los siglos VI y V, tuviera algo que ver con
Pitagorismo de Pitägoras,
Aunque no hemos entrecomillado la cita es casi textual y en el
planteamiento que encierra creemos que hay un grave error histórico
error que le llevó a negar la existencia de un impulso deriva en el
pitagorismo primitivo, en favor del racionalismo eleático, auténtico
E (1371
Sabido nss aimque éste
éste ¢texto de Proclo en EUCLIDES,
I
ree
si
de
resuminiena todo
este pasaje
gromilt
Lee
utilizóio Procia
“ua
=ds n leque
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hixtärieo a
i
(65
eè rt
CR MicHEL, BrDe “Pythagor
7 osesdemafhémati
ton
ride, Pastihit
ola
>
:
:
que dedica la primera parte, pags. 78-24, a a ance Pos Sr
far, valviendo siempre sobre este texto
dl
Ps
x;
b,
scurde a a ee de la expuesta de A. Rey y de eepli alii oe Te
Seli sido quien ha reconocdo mayor extensión a la enseñ:
agri
La
senanza
atmen
matemitica
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(feaapspurtlseáis1co3epa8c"rr)reá(sat1Oai4.cé0lac)e..o.lmaspoághe.onr1ass0u.detum“obcai,o”.
LaexplicacióndeestaparadojaqueasombraalMstagiritaestá
dfpesletuaoinlaeerlrtlsveepincnrenrditraútiaemlaóm,ier,tefxmipríspvasoolirlscosocmla.esaeobsulsdecoYorsuqpa,euenpdlraetooacsmrisiog,itpüemneiliesotsótdpolanaidgaúeurdóobnmnó,roleinanrcelpezúaoassa.m,preafaficrpSéusioesdinotc,rndaeotanetmejecuroelóommdnbneiontianrcaúalaclmgardoeseonsr,l.jfouoldanersqlitmuomaesrsetadarecebgafnieeitooemsuenmxinonaépcisdlltadiiiraóseicdmaceolohpasmlosá,eargt,rieicstvarti3,a-ain0
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IN
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*
psiudmteainepbgtmsloaetrilndsratvieosmaó- pqicluteoanosgrioósd,úilresnact-íaods
.
un
od
AA
Va
zen TO
Page 5
View in PDF(opens in a new window)JOSE
ANTONIO
que el número fue siempre considerado desde una perspeetiva espa-
De manera alguna es posible proveetar sobre el pitagorismo primuvo las complejidades v
cial.
embargo,
Esta inicial concepción dio lugar a los Hamados números poll
gonales, cuvas teorías se complicaron enormemente en los tratados
repitamos,
Las unidades
tuvieron
aES
precisaban
siglo VI
el compás, el
Wenicos con
vento»,
decir,
en
los
el espacio
lo utilizaba en la agrimensura.
la escuadra
que contaba el agricultor,
repetición de
el
eran
puntos
y
para
En el
todos los medios
jardinero
y el
arquiteela frase proverbial
sfr vai
que aparece en Teognis: “Es preciso, oh Cirno, que vo dé
y
la
escuadra
v
cada parte lo que es justo..." (145).
otorgue
a
|
Ei gnomon fue el medio de definir los números, es decir, de limitar
y
ordenar
los puntos —las
unidades constitutivas
de
los
números— en el espacio. Es ¿ste el sentido de la frase de Filolao en el
frag.
la superficie es principio del cuerpo; y es ella misma principio de lo
11 va citado:
“Pero éste (el
ma todas las cosas con
tridimensional, mas no es tridimensional. De parecida manera: en
número), armonizando en el alla sensación,
hace
que sean cognoscibles y
conmensurables entre si, de acuerdo con la naturaleza del gnomon,
las números la unidad es principio de todo número desarrollado por
componiendo y descomponiendo las relaciones de las cosas, tanto de
OPpéMSytaé.ie:*o
PK”EenTS
las indeterminadas como de las determinadas! (146),
También en una frase de la referencia de Estobeo (147) a la Aritmetica de Aristoxeno se nos hace
patente esta concepción espacial
del número: "Principio del número es la unidad, y el número es una
suma de unidades. Se llaman pares los números que se dividen en
pee as medidas y cuadradas
y que
así nació en
Exipto la
los
ef
geometría,
que
hors E Grecia por mediación de Babilonia, “Conjetura que no es extra.
A.
pues
que
los griegos
aprendieron
de
habilonios
reloj,
iento civil de las doce horas del día”,
repartim
u ato» R. ADRADOS, Lincos griegos, Barcelona,
vrs. 805 y 945.
(146)
PE
4.
el
gnomon
1950,
2 vols.
v
i
el
vrs
Esta expresión proverbial se repite también en los
CT. Nota 101. El subrayado destaca la interpretación del papel del gnoorvese
en la primera frase del texto,
obsérvese,
è dey pero
,
dm0 el número
se da a nivel
la sensación.
mon en la concepción del número
(143) 11,7. 1,3; od. Hocue, pigs, 86, 9-87, 6
espacial
El gnomon era nuestra elemenmi sentencia en este asunto con el cordel
embargo partiendo de esta concepción establece también una aritmologia: "EI punto es principio de dimensión, mas no dimensión :
vesel mismo punto principio de la linea, mas no es linea; y la línea
es principio de superficie, mas no es superficie; y es principio de lo
bidimensional, mas no es ella misma bidimensional. Y, naturalmente,
mente'* (143).
concepción
número, es
una distribución
cordel v
lo. como lo demuestra la
siva:
da
tal escuadra de albañilería, formada por dos reglas en ángulo recto.
mo tal aún en autores que habían superado va la elemental abstracción inicial. Así Nicómaco de Gerasa entiende el punto según la céiebre definición de Euclides como “aquello que no tiene partes", sin
y así suce
los pentagonales y a continuación los hexagonales
un
mentos de que disponía
: el gnomon.
número así concebido, que se llamó número pitagórica, perduró consión más.
los anteriores, y en dirección hacia profundidad, una dimeresul
tan, sin
les
Por ejemplo: por subdivisión de los númerosadlinea
adición
por
que,
más, todos los números que parten de la uniddimey nsió
n; los númede la unidad, forman progresión en una sola
y
ipal, forman una
ros planos comienzan por tres, cual por raiz princdesi
gnan según una
progresión de números bien ordenados que se los núme
ros triangumisma lev de orden; porque los primeros son
amente después
en
ello recurrió el pitagorismo primitivo al más elemental de los instru.
ans dice Herodoto (14), que
ro plano, desarrollado en otra dimensión bajo la forma de plano; el
mimero plano, por fin, es principio del número sólido, que añade a
origen
Parece ser que habia sido importado de Eyipie, por lo menos eso
Tanta influencia tuvo el arcaismo de la primitiva escuela que el
ta unidad en una dimensión ; el número lineal es principio del númesu
integrantes de
que lo integraban,
triangulares.
lares, después de ellos los cuadrangulares, inmediat
nivel teorético de estas concepciones, sin
del número.
de aritmología posteriores. Pero obsérvese que aún en los casos de
mayor complejidad y elaboración, como sucede en el tratado de Diofanto, la figura geométrica y el número aparecen siempre Íntimamente unidos, es decir, a los números triangulares, por ejemplo.
corresponde la serie 3, 6, 10, 15, ete,; lo que debe entenderse también a la inversa, es decir, que la serie 3, 6, 10, 15, ete. son Números
91
ANTIGUO
PITAGORISMO
EL
GARCIM JUNCO FDA
(147)
Proemio, 6; ed. WacHsMuTH, pig. 20, 1.
Page 6
View in PDF(opens in a new window)pvea-qlouseainpfeirnifteoc,toeslnqúumiereoselsiamianrdoentesremipnardod,elneútmiemrologeilaelradpeareceol
Saucleu-gaqruedalobaensielmlpoardees,preuepbaaresyn(úinmfeirnoistu,d);deinesdpeetceiremsindaocisónLalsares
1qnsuúuemeed-nigl(a14m9o)as,doAcsroinlctoehspmtepotsil,ciugeeosntaTolhsees,oolbnorúgemuemdre0i.osnca7u4s,dileaópangsd.eeproFisaertlseecfroep,irroeirDnmceeilara‘aFdsae.nmdp(ole1nis49ta)rlalrsa
seis:el
tcduenxaotdeornvandloapssa.rantceúlY,amrealpraoárfseia;gclugreoanq(us1ef5re1ác)at.qou,nAíaripcsltavóietmceaolnsedsosiqnluoemsropítrgaendosleamcoeimrniesquumneaneynctonltarnacsodnidscei-:le
(148)Frag,132,Dies.58.
oetc.S,6,4,saber,apar,mero
c9gn3ion-nosmtuoinntu,syieenlmdppor,oenteress,ereudcentlAoaNnsTdigIenulGolaUtprOoersnnPsoInaTdúeAomnG,eOcrRhuoIaasuSnncMedlOaoousitvEnoeaLúrnmmesengrtnaoelos.g,muoanlsooíssdydceelo7mtvgraoucliuouecrniotóe,ln-JUNCEDAGARCIAANTONIOJOSE02
l(ain:pvdnudSegodptnılaeeoúaioúnten-ilc-rer-stmpamioircpatqsreepdrmIaopsieuuo,rn,ryearlsmtenwoirottordnpye‘letas1nscsooe.ecstí(iiayeréa5usql1g)clnfidsan5u5oleoiunda,2lsebgdtfrc)aeeolreioli,usscñrcAeutoqaaiafsney-snusdtir,daógoiratumymsenldre”oaaxioiutcsdñ,drnnpteetrtaooairpsniuridcdatoi«tneeo,)a|rdaiúpglc,tdasnuermprruidmgean(coKleódnulsséiradúruon,eeltisaoArgamneavcpodldtdspAonreeasroesulpejomcirapueaitspuaisapcnmmgnteoórpdrolcóudnsaetinltpridsetdmnomeuúiojr)”llaaiiebmamiennrrlmasdbedt“teaasnneyoeyruicrútddlnertoiieamoIligáernbspvansnlpoiiuotafldgaerslmezyilurqeolnxddamleoufofrt,gnbsonreisodmflsdavnúeniioaernalsdmteloúpsmdúitluueieéeatmsooapldyraeedrcosm,ht\ciconrsriunhoio2nl,rrcdnoaenqseiaup,úihnsuspbrsyddimteturluioaretPlsescmbndfuRào,rraoimaeelfcrorcgtdsdorcqqnipliuseeussgaiorucvtnéliósiooaredpIemtnndcinrégercedaoidrltruntioeslilcFmoaumad.eiepénhl,osleapoltngaiemdrEile:cóLlutnrcsaSd(iotelnoma,a1oietxnqsm5iltdeuprm2apoeacnqneac)loiíDlrisduroeoóana,Y,ense.,lrel
rvníeastideynetneorumnpienrtaféderocmtiopnsorameelodismopia"mrp,(a1r4pe8os)r,.fcPoalfriefncietcoa,csieTorineqsulaequdEeiscpueasuriseóicnpíoap,nosetnegrtirúoanr
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Page 7
View in PDF(opens in a new window)JOSE
ANTONIO
EL
G\RCTN-]UNC EDA
PITAGORISMO
ANTIGUO
us
dt
que sucepor tanto, 41 tercera serie de los números poligonales. Lo
día es que para que el tres diera origen a un número poligona) no
podían situarse los tres puntos en línea, razón por la cual se utilizó
ei distribuirtos según los tres extremos de una alía mayúscula.
Fi valor del gnomon en la serie de los números triangulares es
3, 4, 5,
la progresión natural de los números a partir del 3, es decir,
(153).
r
impa
lo
y
ete. lo que hace de esta serie particular de lo par
La antigúedad de esta concepción de los números poligonales,
que era costumbre
aparte de los múltiples testimonios que afirman los
númeras, la ende los pitagóricos la representación figurada de as de valor sagrado,
contramos en la antigiiedad de una serie de figur
enya construcción In supone.
Hablemos en primer iugar de a Tetractis. La Tetractis es la representación «del numero 10, partiendo del 3 que fue siempre consiefecderado el número perfecto, como nos recuerda Aristóteles: “En cosas
to, como dicen los pitagóricos, el Todo v la totalidad de las
principio forestán determinadas por el número tres: lin, medio rov es
la triada”
man el número caracteristica del Todo, y su núme
a, Asi
(154). Esta sacralización del numero tres culminaba en la idécad
“La esennlırmabn
Filolan, en el primer texto del frag. 11 (155), relac
ión con la potenen
ada
juzg
ser
cia v In obra del número debe
(del mimero)
o la potencia
cin insita en la déenda ; grande es oeny efect
na y celestodo In acaba à remata, principi goin de la vida divi
te y de la humana, en cuanto participa de la potencia de la década:
in esta, todo seria indeterminado, incierto y obscuro" 1156).
Es indudable que, independiente de toda concepción sacralizan
que
o
puest
l,
te, el diez tiene en si un valor representativo excepciona
representa la forma más elemental y universal de cáleulo, como nos
recuerda el mencionado texto de la Theologumena ‚Iritimelicae, que
parece referirse textualmente a un pensamiento de Filolao: "es el
naturadiez (nimero) perfecto, y razonablemente y conforme a la
levi nosotros los griegos v todos los hombres llegamos a ésto, Calpis dle todas las maneras, sin propósita
deliberado; aunque munae propiedades las
Va hemos dicho que las complejidades posteriores de la aritmología no
pueden ser atribuidas ol primer pitagorismo y dudamos que la primera escuela
que
pitagórica pasara de la construcción de dos números triamgulares, es decir,
hos números pentagonales, hexagonales, ete., son fruto de especulaciones posél
sólo,
cuantas es justo
que
posea
un
pero debe poseerlas en cuanto perfecto” (157). Ei texto
sonia va
hriendo las propiedades de la década, cuya enumeración no Interna
a
nuestros propósitos.
Arquitas, por su parte, analiza igunimente ins valores extraorRIRES de la década, contribuyendo asi a la tradición sacraliza
nte
:
La década realiza enteramente el número, en cuanto contiene en
si toda su naturaleza, del par v el impar, del móvil y
del inmóvil,
lo bueno v lo malo" (158).
|
mern
triangular,
cuyos gnomones
son
3
v
de
|
Pues bien, la representación figurativa de la década es un
nü-
4.
À. esta representación constituyá ja figura liamada tetractis, es
decir, que esta
porque era
la
representación de
la década
radicaba en
el
cuatro,
progresión de los cuatro primeros numeros naturales:
1, 2, 4, 4, cuya suma es el
La tetractis
fue un
10,
simbolo sagrado desde el
primer
momento
pi ia escuela de Pitägoras v por ello deciamos que servia para jusuticar la antigüedad de la concepción
espacial
Supone
de
la
unidades extensas,
construcción
de
los
del
puesto
números
número romo distribución
que su
figuración
triangular
poligonales.
las razones que justifican esta antigu
edad san varias,
En primer
Bar, su carácter de simboin que lo sitúa perfeetamente dentro de
a
primitiva
enseñanza
pitagorica; en
segundo
lugar,
su
valor
sa-
¿rado dentro de un culto supersticioso, que igualmente caracterizó
la enseñanza del maestro; finalmente, la
fórmula
tradicional dei
inramento pitagórico.
en un texto en el cual resumió la doctrina de Pitágoras,
: Necio, "Por
aiemaba:
otra
parte,
decía
(Pitigoras) que
la
naturaleza
numero es la década (159); en efecto,
«ri
todos, griegos v bárbaros, cuentan hasta el diez y, llegando a él, de nuevo vuelven al uno. Dei diez.
a
(153)
posee
número tan perfecto; muchas propiedades no son exclusi
vas de él
su
vez,
afirman
que
la
potencia está
en
el
cuatro
v
en
la
lo
cita
(ed,
tétrada
;
ee
104)
CT. muestra nota
149,
us
BS,
Pig
ia
;
3, 7
frag,
según
Teon
de
Esmirna
que
pe stenoceria 1 n una obra
: que Filolao
"loli dedicó
icó a daia década:
década:
Fier.
[soii ITS
ti
teriores,
(154)
(155)
(156)
De Caelo, 1, 1; 268a 10,
Recuérdese lo que deeinmas de este texto en nuestra nota 101,
Frag.
B11 de Filolao.
(159) 2 Es preciso hacer resaltar
In equivaienei
id
salti
niencin de la expresión,
con la del
to de Filolan en la nota 156.
Page 8
View in PDF(opens in a new window)5.18,pig.PArNoTeImiGoU,OIPITAGORISMO“EL
tricos.
|pvPetCilpacqg|PdareimlosoultreatlegFcnmiánrP:iudoaepTspolbtmeirgin'emulrnpotiroisaf(edcáumárisb"anotge(xclmesipmqnosa1dtailsecu)6nTr.aótdomgqmaPe7cdsycenlraotpuHl)oasq1,ithcrnepf5áidnulhoo,th8rTeacePyns-lbótrcdlmoe1alsEósihyag6at;n(sdrlmeú2,potph1aódla.eitseimáq6uóozl,od,rtv6cndusbinócaeET:)os.r,cgdnltfisb,”uueaáporc"ldqabn(igbmryeesuldo"snho(Giálfxmtpcte?ep,g1darbeniqf,6ruoceldgóP9neqvi1loseteacrlu)mda9gklne,mtmP.ii6qoerdascele5cnsmotrnoa"dprfó,ihcuefrttsnloda6bu”euo"qóyiEihs,oErlcsheneuegcai5;qlimdrctrutze.ibsehoica,qneáótdqfgsaócl”lonarumiLdeunbrosAEsh,ftomoaci,ypefPróersniinoautílmcegeúJstAondnÀqocuaecllfrbatsigäqapbo,ulceng.ecoursaiiq_ineHa,eola1mcumrdgEhiop,:o5ensabAarxd9plclvDneóoT|(.rbeoaippIsdel1Hmle"rlicHnutEnia6g,soópdaPcereLd8lnstiamySna)oguteanqdi;LPs.gmpsdcróuó.tliqHnmrahieováfdlpsftcdliinmeoe.suiTaerAmde;á,c:iänagghteanemquBvlArsEoo=scb(dir.h1ue,rlglspmn1mroAisa2óloSÿu6,a5ceímiscHazsftlo53CnsdhEuc,aiqae2)pFonliAete-l,g.sgar5dóTtouaolS1bnesHaerrgtpaqi:9ieltpsCm,,.nrge2o.ucifaadrds1iósnl)áEgt,odemraiógem(((nbii(íctólgre1111itPacloccsu6666ónhriéinp788itsd59ctleav"ón))))aóoyosmr.on,lne’srsai,,
a.y9umecptl|ILi5RrtEoieoscmq|nyalPdrFrui,uge‘arenòsihmócp,d|selo(traenJcs‘á1ialmrocp6uIiEdLtiahá,2lóaermumon)snzea.db,ópurismúteponqodefl:rinammDCusrseuqpozCctiEdH.ráltEeu".sesaoro!abiqflsL,eir”almSui.,nrcoDpiVPeaénaecDhagúecdp(.úmnsroIóaliod1anátue,mlfnyb6Pb|ucosVati0ldei.eum€cn,o:)rvírthetsJza.lgúoesádvdcotaOrtp.eaSt,esngbrSnrciólveslobEo,la(nthfqrc|el:3sgnP:uami(nartmo6oeuAcg1isett3imzqNa6odlab)támnáeó4,uTradnqonaetg)srl7emi7Ouz,ino,itdbNseapcoegritzhlcIopmrseiasiteéáuaOsopcduser,ghnbejy,ntpgsaurasdttlód..GsniaefaorptucydAltdó2sgAu,eisrn4omoRi4aferc,5eán.9úCgrdidnha7cmaió-lsuIcúpeHtr.i2nymuóatqaoAe6fsyiárnru.,clt-8doelNea.pni.aiLrJssyoqscy:mlns-petdUf+otua.sanxlEjoNpuhreqeoptcsdlarCuNaluir>tmgfaírsFdejdj“uoizzeaeDicp.:rgmoszpAAeecnubd4co,S;arljhrlnoieenaEu:ay(dbtUPó.piItr;aocsnlSagefdGmrirs3|zni,ogqdfáuetg,orn2sú)acpt(\reau‘mir4s1dosrqée’e6lnrcaE:ludttnmr1|eail,s=omrp)iSdft,fia;rtcpual|sg€oéccnnameamo.rıablyioe€yqumedanuf=sicetmAol;trAp|euiDrYEsváeebséylaarcn.isoiMnoai“ezhnttl,lu=ags|i-rs,:7ydc>r.ln\ea|s
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Page 9
View in PDF(opens in a new window)JOSE ANTONIO GIRCIA-[UNCEDA
-
——--
FeAY"
EL
gulos equi.
wetaedra y al icossedra, cuva base constructiva son trián
PIT\GORISMO
ANTIGUO
99
recurrir al complejo y elaborado método que establece Euclides en
láteros o cuadrados, figuras que, por supuesto, conocia el pitagoy
la Proposición 17 del L. NITI, teniendo por hase el pentágono radial.
ra bien, en el case del dodecaedro interviene un elemento nuevo, A
saber, el pentigono, razón por la cual Heath se pregunta por las
posibilidades que tuvo el pitagorismo primitivo Je conocer dicha
i
y
4
blece: "Ein este libro, esto es, en el XIII, son descritas las cinco figuras llamadas de Platón, pero que no son de dj, porque tres de las
anteriores figuras son de los pitagóricos: cubo, pirámide y doderismo antiguo por la construcción de los números poligonales. Mo
figura, a lo cual responde con la histona de Hipaso (170) y con la
antigiiedad del conocimiento de dicha ligura geometrica, piesa de
manifiesto en el descubrimiento en 1.885, en Monte Loffa (Colli Euganei, cerca de Padua) de un dodecaedro regular de origen eirusen
N
Y pese a ello es preciso recordar que el Escolasta en este libro esta-
|
caedro, v de Teetetes el octaedro y el icosaedro. Tomaron el nombre
5
(tomada probablemente de Geminus) podria basarse en el hecho de
de Platön por el hecho de que «i las menciona en ei Timeo' (174),
Heath apostilla este escolio con estas palabras; “Esta explicación
que Teetetes fue el primero que escribió con alguna extensión sobre
los dos últimos sólidos mencionados, ya que fue, probablemente, el
primero en construir los cinco de modo teórico, investigar plena-
(171): “Por tanto, puede ser que Pitágoras o los pitagóricos vieran
dodecaedros de esta clase y que su mérito fuera el haberlos tratado
como objetos matemáticos y presentarlos dentro de una: teoria ee"
o
metrica'" (172).
¿Y cómo llegó el pitagorismo primitivo a esta teorización del
pentágono regular? Heath hace referencia en este momento al L. IN
!
mente las relaciones de unos con otros y con la esfera que los cireunscribe” (175).
i
2
Abundando en la originalidad pitagórica de la pentalfa y pen-
,
tagrama radial, hay que tener en cuenta que no sólo fue para el pide la exposición euclidea, la proposición 10 del mismo libro :
dentro
“construir un triángulo isosceles que tenga los dos ángulos de la base doble del otra ángulo”, que, como reconoce el Escolasta (173), es
Ç
;
fs
tante sentido simbólico. Dos testimonios confirman esta tradición,
el de Aristófanes en Las nubes y el de Luciano en el diálogo Pro
lapsu,
proposición 30 del L. VI, en las que se estudia la división de una
x
ello es que en la intuición geométrica del problema está, como pl
a
*pdttery, Luciano explica que esta fórmula estaba derivada del nomma Heath, presente el pentagrama, como lugar geométrico de e
È
y los lados iguales de los cinco triángulos isósceles, que, entre pr
dos, dieron lugar al nombre de "’pentalfa"’, asi como los jo: po
È
ig
Pa con que era designado el pentagrama, a saber, éyieta, indepenCo de que también, algunos, dice Luciano, llamaron a la
de salud” (oyrelag apyhv), en curva nombre, coms
ae Principio
ya sig dicho, se juraba.
In esferan°dePei we>
construcción
por lehaber
de Hipaso
muertedivulg
era la onas,
su inventorde Sr
pasar porla ser
hizodivulgado
ación que
de
ds
de Euclides, a la proposición 11, que establece cómo inseribir un
pentigono equilátero y equiángulo en un círculo, lo cual supone
una solución pitagórica, y también la proposición 11 del L. It y da
recta en media v extrema razón. Ahora bien, lo importante de todo
co puntos de la circunferencia, que limitan los lados del pent e
a
gen céltico.
(172) HEATH, O. C., pig. 100,
(173) Ed. Hriprro, T. V., pág. 273.
cos en lugar de la tradicional yaiper» o de la más protocolaria eb
È
pontig
diversos ubjetos de forma dodecaëdrica de ori.
ss
De Cam.
en (171)
rv
se consei
También
ludo ôytaivew, gozar de buena salud”, que empleaban los pitagéri-
;
È
+
gi
è
E
:
Ambas referencias (176) aluden al empleo de la fórmula de sa-
Ttos que dichos Jados quedan divididos en media y extrema razón +
a
Cuanto antecede lleva a afirmar a Heath que el dodecaedro
Si
éste
de
centro
el
hallar
a
y
de llegar a inscribirse en un circulo
(170) Se refiere al frag. A de pasa, tamado te JAMBLICO, Vv. P., 88 que =
+.
lo fue Pitágoras. Anéadota que vuelve a mencionir JAmblico en su
tagorismo objeto geométrico, sina que alcanzó también un impor-
;
cpr oa que confirma Luciano, atribuve a los pitagóride saluque más que una forma
Pata EOL e) pentagrama, ción.
ma
pentagra
ei
que
decir,
es
identifica
de
un mado
ebió ser
en.a usado
como emblema.
q porqué de la elección de esta fórmula de saludo nu fun
BE
ecido varias hipótesis, siendo la más verosímil, a nuestro jui-
Ed. e, To Vo, pig. 654,
174)
(175) HEATH, o. c., pag. 162.
hi
È
Vasa
i
in n,
Cf. 1piA
«i(176)
Monte
»
A
CA
>
2%
‘
È
C'e
Pe
de Las nubes v of diddogo citado de Luciano,
Page 10
View in PDF(opens in a new window)JOSE
ANTONIO
GIRCIA-|UNCEDA
cio, la que se apova en el carácter de armonia que para el pitagorismo tenia la salud, sobre todo, como refiere el propio Luciano, cuando la “salud'* alude al alma antes que al cuerpo.
Seria tautológico que nos apovaramos ahora en el carácter pila
górico del pentagrama, para demostrar que el dodecaedro fue, de
aeyn”
EL
72
los cuales
s>
números era
=
x?
sabido,
va
ANTIGUO
4
101
y2
por
los agrimensores egipelos,
que correspondían a los catetos y la hipotenusa de un triángulo recondtgee,
tángulo.
Confirma ésto el hecho de que la solución que como pitagórica
alguna manera, estudiado originariamente en la primitiva escucl
de Pitágoras, va que nos hemos servido hace un momento de los tes
timonios que atribuian al pitagorismo el estudio del dodecaedro, pa
ra presuponer pitagóricamente la teorización del pentagrama. Ahora y.
consigna Teón de Esmirna no está en modo alguno en relación con
la ofrecida por Euclides.
Los pitagóricos sabían por la construcción de los números poligonales que el gnomon de dos cuadrados sucesivos, n? y (n
bien, es clara que ambos estudios están estrechamente unidos, en
cuanto que la pentalía está presupuesta en la construcción del pen- den
tágono, del cual es preciso partir para la construcción del dodecae:
eran 2n
+
+
1%,
1, es decir, que partiendo del cuadrado n?, que era representado por un cuadrado que tenia n puntos de lado, para formar el
”
cuadrado de n + 1 era preciso añadir 2n
dro. Luego, si antes nos apoyäbamos en los testimonios que atri.
+
1 puntos al cuadrado 1°.
Esto sabido fue fácil determinar la suma de dos cuadrados, pres
buian el estudio de éste a los pitagóricos, para dar como pitagorica
la teorizacion del pentagrama, es claro que el dodecaedro fue descubierto, como figura geométrica teorizable, por el pitagorismo anti
era suficiente para ello suponer que uno de los sumandos vrai el
mv? = 2n + 1, resulta que el otro Sumando
gnomon. Asi, si x
v la suma eran dos cuadrados sucesivos, pues en la ecuación que nos
preocupa x? = 22 — y?, y supuesto que 1° = 2n
QUO,
A confirmar todo ello viene la levenda de Hipaso que narra:
Jámblico (177) y que no sólo denuncia la delación de éste, Sino que
v=
cifra también en ella la difusión de la genmetria por toda Grecia |
mn? yo? =
(n
Pero en 2n
+
el hecho de que otros autores, más o menos ajenos a la escuela, co
mo Teodoro de Cirene e Hipócrates de Quios, pudieran atribuirse
eboaritulo de Creadores de dicha ciencia.
i
‘Todas las doctrinas matemático-geométricas de la primitiva es
+
I
=
me? — |,
2
2
m? +
,
'
1, resulta que
m? tenemos que:
|
I
+
1).
m? — |
tego sustituvendo
cuela pitagórica culminan en el teorema que ¡leva el nombre del
tenemos que
|
me?
+
2
112
=
1
”
mt —- 11?
m?
+
2
y
Sien-
,
Go m un número impar cualquiera,
Maestro, en cuva teorización se conjugan el fundamento pitagórico
del estudio del número, es decir, su definición espacial, los métodos
Pero independientemente de esta solución aritmológica que Teón
de Esmirna revela como la solución pitagórica a la cuestión propuesdescriptivos geométricos y las especulaciones puramente matemäticas.
PITAGORISMO
ta, el teorema de Pitágoras tuvo en el pitagorismo primitivo su re-
¡El teorema era conocida desde muy antiguo por egipcios y bi .r
bilonios en el casa concreto de los números 3, 4 (catetos), 5 (hipotepresentación
geométrica, que, incluso, es posible
fuera anterior ¥
sirviera de base a la solución matemática (178).
No entraremos en la justificación de la originalidad pitagórica
nusa). Tomando este caso como punto de partida, lo cual hizo el pir
tagorismo primitiva, es preciso entender que el teorema de la hipo:
tenusa no se planteó como tal en la escuela pitagórica. La cuestión
era encontrar grupos de tres números enteros, que satisficieran la
del teorema de la hipotenusa, va que juzgo está fuera de toda duda,
pero sí señalaré la importancia que tiene como testimonio la estátera
de Melos, que estudiaron Lascaris v Guadán (179) para reconstruir
ecuación :
(177)
CI, V.
(17K) CA J. Wirrer, 46 Beweise des Pribag. Lehrsatees. Berlín ill; W.
LIFTZMAN, Der Pylhagoriche Lehrsatz, Leipzig 1912.
1179) Cf. el artículo va citado de estos autores en “La Ciudad de Dios" (n.°
P., 88 y 247, Cf la nota de M. TiuPARARO, o. c., vol, 1 págs
87-92, nl feng. 4 de Hipaso, que incluye ambos textos de Jámblico, quien args:
menta muy acertadamente contra la tesis de FRANK, en la obra va citada,
169, pags. 73-89) en donde se encontrarán las referencias a li catalogación «le
quia
"ta moneda.
Page 11
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cipios ele!
la existencia de un núcleo pitagerico en dicha isla a prin
tn
icular del teoUna de Sus raras representa un rasoonalpartdel
ewelrulo, carsa es la diag
mein. saber cruda da da poten
entamiento
enfr
so el
siglo V.
seen e) sual
PT Sabido es que esto supu
mar con Milan
que nos permite afir
con los números irracion ales, lo
onales”, Ys este Un
(180) “los pitazoricos han conocido tas raci
entario de Proclo): "Es
amente (com
hecho capital. Eudemo dice clar
cionales”.
a Pitágoras a quien se debe el descubrimiento de los irra o simzá, como piensa Cantor, intentand
2 Como | legaron a ello? Qui
ángulo cuyos
a de un triángulo rect
plemente calcular la hipotenusigu
idad: ello pudo hacer
un
In
a
s
ale
ran
fue
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lo
gn
€
An
lados fel
e | y 2;
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hip nusa. En tado
la
ir
med
ier
a
pud
que
o
gun
nin
a
sti
que no exi
nte una hipótesis.
números comprendi
suponer, después de ensay ar las
demostró y esta no es solame
raso PS esto lo que
Aristóteles nos dice que
fundada
fa demostración piagórica está
er: y no puede ser a la vez par
sobre el hecho de que un mismo núm
ciones de Euclides se
e un a de las «demostra
e impar. Pues justament
X:
ce 2 del L.
cto, el Apéndi
apoya sobre el mismo hecho’ ‘. En efe cuadrado Ps incomensurable
del
trata de demostrar que la diagonal demostr ario dicho argumento,
lea para
con relación af fado y emp
os, los logros alcanzados por
Na hemos agotado, ni mucho men agórica. Tampoco era éste
iva escuela pit
la logisti ‘a en la primit
suficiente lo
r con él creemos que es
nuestro propósito. Para cumpli
estudiemos, aunque sea bredaica en el pitagorismo y € n qué medi
vemente, qué significó la mús
.
estaba relacionada con el número
profunelida: J, sería preciso paiar:,
Para abordar el tema con cierta ica
había alcanzado € n Grec
tir del grado de desarrollo que la mús
; pag.
de la Grèce, Paris 1934
philosophes &dométres
op uestan
algo
ce
pare
(180) G. Minato, YLes
alor de lo irracional en Grecia, gue
irracional, +
to a su cultura, cf. la obra de E. R. Dovvs, Los griegos y lo
94, Sobre el sentido y
drid 1960.
ANTIGUO
103
Roras.
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Salazar (181).
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que no es lícito jugar con
arte. Claro
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ente en Ja República, concede
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praxis musical como ejercicio, el más
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apto para alcanzar ja paz
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La musica en el Pilagorismo primilivo
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Page 12
View in PDF(opens in a new window)JOSE ANTUNIO GARCIA-JUNCEDA
EL.
$
que tocaba la Vira y 105
nada; mandaba sentar en el centro a alguiyenasí,
mientras tañía aquél
que podían cantar se sentaban en círculo,
o de los
con el plectro, cantaban juntos algunos peanes, por medi
s.
cuales parecian alegrarse y ser armoniosos y cadencioso
“Utilizaban la música en función de la medicina también en
otro tiempo, y algunos cantos eran creados contra los sufrimientos
¡juzgan
del alma, contra las inapetencias y los dolores, cantos que
o otros contra la ira, contra
son los más favorables; y por el contrari
Utilizaban
las pasiones y contra todo cambio de un alma concreta.
o; pues sostetambién danzas. Utilizaban la lira como instrument
ente, pomposo
nía (Pitágoras) que las flautas tenían el sonido insol
escogidas de
bras
v de ningún modo noble. Usaban. también, pala
Homero y Tlesiode para la corrección del alma'' (184).
Ahora bien, este aspecto de la música en la escuela pitagórica
es sólo una parte del papel que desempeñó. “Los pitagóricos, a quiea especulado todavía” (185).
pero sobre cuyo fenómeno no sede habí
en los estudios pitagoEste otro aspecto del papel ia músiLacamús
ica fue una realidad
t
ricos es el que más nos interesa resal ar.
al mismo tiempo la múmás a la que era aplicable el número, pero
ero (186). En este
dio del núm
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entos del despliegue de la
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teoría música pitagórica, ris
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cal, con Aristoxeno.
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Entrar en la discusión de las fuentes que
| as relaciones sonoras, nos
la intuición de la expresión numérica de
var iados los testimollevaria demasiado lejos. Pero son tantos y tan
nios que fue Pitágoras el creador de la acústica, q ue
considero más
105
5
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demostrar
que se nos aparece este vocable, fueron las prim
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5
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ÈLao u) Die Harmonie
(1894
1185)
Idem, 110-111.
SALAZAR, O. e, pig. 120
musique grecque dans le développement ile
(186) Cf. TANNERY, Du rie de la eca
mathematica", serie TTT, Y, 1902, pists.
la mathématique pure; en: Riblioth
161-165.
merino
tid n° 74 (19434).
E pare, 163.199,
patentizen:a Enuc"Hermes"
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107ANTIGUOPITAGORISMOEL
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icalnlos-rmasdóep-lugsayeúplsvoa,ensudgf(neoyrciatdvsqareuvdiletam,sáécdtsu1eia2crlatcdraoem,rnocasnuzlíoóantaiumrnlaúcimsvoelinracseiatgzla:iúelfnaleoacgrpoeumdrnaecsinbo,cqífniaupmnieáodsc,a1i)m,easltnoe;atldaiu(l,nc2iehlvasocedroQshnbioueln,tmfeodresnvlmiaczmlnaóoi)nas,
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View in PDF(opens in a new window)RATE
RTE
th
NEIN
prendai la aritmética y
Ahora bien, para atribuir al pitagorismo primitive ja inicial intnición de la acústica y su estructuración en un cuerpo doctrinal, es
preciso tener en cuenta lo que Salazar en precisas palabras, expone: “EL ejercicio matemático del alma en que, para Leibniz, vonsiste la Música (como toda otra percepción sensible) es, sin duda,
una actividad subronsciente que algunos talentos pueden, por via
de indueción, reducir a fórmulas. Así Pitágoras, entre los primeros
de la historia, Pero este análisis es una operación tan compleja que
apenas puede admitirse que la doctrina de Pitágoras, tal como la
ennneemos por sus discípulos, hava sido, desde el comienzo, obra
de un solo hombre. Si Pitágoras no es una entidad mítica como Ilomero, también habria recogido, como éste, el fruto de experiencias
tal vez seculares, que €) habría coordinado en un cuerpo teórico”
PITAGORISMO
ANTIGUO
111
la fisica del sonido. v la técnica, que comprendia las tres disciplinas teóricas de
Aristoxeno (armónica,
ritmica y métrica), en la primera de las cuales se estudiaba la matemática
de los intervalos.
Pero, repitamos, que es esto lo que menos interesa a nuestro tema. Lo que más nos importa es destacar que el estudio del número,
NrEeti
en cuanto expresión de lo que las cosas son, no se agotó en la concepción
dades
mitico-metafisica,
la realidad,
ER-7+.o
logías)
ni
siquiera en el estudio de sus posibililogísticas, sino que progresó
según
numéricas,
la cual ésta
la
hasta
venía
fundar una
expresada en
cual concepción
formó la
“lógica de
relaciones (anabase de la
iögien
griega,
Tenía, pues, razón
Aristóteles cuando afirmaba que los pitagóricos consideraban que “el Cielo todo entero es armonía v número”
(197).
Los progresos en
la acústica realizados por el
(199). Juicio que perduró, a través de Teofrasto, en los doxdgratos;
pitagorismo tuasi
vieron gran reperensión en la téenien musical, aunque no pueda aseenrarse que todas las escuelas musicales que pasaron por pitagóricas. recibieron este title por filiación de sus maestros a la secta, Sino que esta denominación les vendría, más bien, por haber aproveechado, de alguna forma, las enseñanzas de la escuela,
Enseñanzas que, fuera como fuese, tuvieron un extraordinario
influjo. Y. aunque sea este punto el que menos nos importa para
nuestro tema, es preciso que recojamos dicha influencia en un momento importante de su desarrollo, para comprender la huella que
dejó,
Asi, la división de la técnica musical de Aristoxeno nos muestra hasta qué punto influvò en ella la concepción pitagórica (198).
La parte teórica de la enseñanza de la música alcanzó, con el discípulo de Aristóteles, tal importancia que se desligó definitivamente
.\ecio afirmaba:
“Pitágoras,
hito de
Menesarco,
de
Samos,
ri
primero que había llamado a ja filosofia con tal nombre, pone como
oySE
principios los números v sus relaciones, que llama armonías'' (200).
TMaLc o
NI
Valor y sentido de la filosofía pitagorica
No entramos en el rastreo de las primeras concepciones pitagóricas en el campo de la astronomia v de la física, porque ello no nes
ampliaria el
horizonte descrito de
los
complicaría en precisiones complejas.
“estudios”' pitagdriens v
La astronomía y
nos
la física, en
la medida que estos estudios pueden ser aplicables al primitivo pitagorismo,
no fueron sino aplicaciones de los principios establecidos,
de la práctica artística, incluso de aquellos aspectos más teóricos de
dieha praxis, lo cual suponía llevar a sus últimas consecuencias la
a saber, el número y la analogía.
preoenpación nacida en el pitagorismo,
cia en la antigüedad (201), destacó los valores científicos de las dovlin Aristides Onintiliano (siglos I-11), por ejemplo, alcanzó su
eumbre esta concepción, pues la parte especulativa de la técnica mu-
Tannery, que dedicó gran parte de su vida al estudio de la cientrinas
pitagóricas.
Es
lástima
que
su
investigación
quedara
frag.
sical estaba integrada por dos secciones, la fisica (9190164), que com
1199)
(197)
O. c.. págs. 567-68.
(198)
Cf. la extraordinaria obra de LL, LaLovy. Aristoxdne de
Musique de l'Antiquité,
Paris 1904,
Tarente et la
Metafisica,
1, 5; O8SGa 3; Cf
nota
106,
(200) Arcıo en Estonro, Eel.. 1, 10, 12.
(201)
Los artículos publicados por el, de 1876 a 1913, fueron editados por
Heiberg y Zeuthen bajo el título de Memoires scientifiques, de las cuales nos
importan fundamentalmente los vols. 1.111 que llevan el título general de Sciences exactes
dans l'antiquité,
Page 17
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r
mentaria, algunas veces contradictoria, y no dedicara al pitago
ma un estudio de conjunto buscando, no va la originalidad ce oy
l'ITAGORISMO
ANTIGUO
113
número y sus leyes era la contemplación inmediata de la Ley divina,
por la cual todas las cosas se mantienen unidas y a la cual las cosas
total del estudio matemit*
problemas particulares, sino el sentido
|
bre está, igualmente, sometido en Su pensamiento y en su vida. Bä-
Partió del supuesto de que para ies pitagoricos “las casas ST
Sicamente, entonces, este estudio se colma a sí mismo con secretos
numero", razón por la cual consideró que los argumentos de Der”
sagrados. Es, por tanto, una especie de iniciación a la que solamenpos son suma de puntos. El maestro de éste, Parménides, recibió È
mente. De aquí la orden de silencio, que era grave pecado transgreen In escuela pitagórica,
irian a invalidar dicha concepción pitagórica, en base a que los (6°:
de la naturaleza deben su existencia y su esencia, y a la que el homte pueden tener acceso aquellos que han sido preparados interiorinfluencia del pitagorismo, pero atacó su doctrina cosmológica en e
dir” (204).
máticas pitagóricas no fueron conocidas por él, Sostuvo tambiéa ©
Esta preparaciön a la que alude De Vogel era, indudablemente,
la acusmätica, que adecuaba al hombre, espiritualmente, para recisegunda parte de su poema; en cuanto a las puras doctrinas man
no existió, propiamente, una física pitaggorica.
Pero lo que nos importa destacar de la obra de Tannery, «i
intentaba reconstruir la historia de la matemática a partir del m
men de Fudemo, es la importancia conerdida a Pitágoras x el pros
|
bir la revelaciön de lo que la realidad es en su esencia ültima,
a saher, una manifestaciön de la divinidad: "Para Pitägoras el estudio
de las matemäticas no era una preparaciön para la contemplacién de
una Realidad divina, era
la
contemplación
misma.
Ello
presupone
tivo pitagorismo como creador y fundador del primer desarrollo
una purificaciön del
la mmuemática y de la geometría en el mundo griego. Pasta tj
to es esto asi que afirmó (202) que en el siglo V un grupo de più?
ción de la Ley divina, que era el contenido del estudio de las maricos debió publicar un resumen de la geometría de su tempo, “i
mejante al que se hizo clásico con Euclides. Igualmente atribuve ©
pitagorismo antiguo (203) el inicial estudio de las órbitas eset
por
los astros.
Repitamos que su mérito fue el detectar los valores mater
cos, geométricos y astronómicos de la doctrina pitagórica, pero:
ello, si bien es cierto que salvaba los valores cientificos de una we
|,
trina mitica, también lo es que no agotaba asi su Significación.
De Vogel, por su parte, a muchos años de perspectiva u
obra de Tannery, trata de caracterizar el estudio de la ciencia me”
mática pitagórica, frente al que alcanzó con Platón. Y es pra À
reconocer muy interesante su punto de vista. Para Platón, nos» LS
y
De Vogel, la matemática, entendiendo por tal las cuatro clisicas
tematicas,
era
un
alma,
contacto
mäs bien
que realizarla.
directo con
la
Realidad
La contempiadivina:
ia
Divinidad inmanente en el cosmos" (205).
En esto se diferenció la concepción pitagórica de la platónica,
pues Platón trivializó, minimizó —las expresiones son mías— la
concepción pitagórica del número, haciéndola como un preámbulo, como un introito a un ámbito más hondo de la realidad, que reducia
el mundo material, de ser, en el pitagorismo, expresión del ser de
la Divinidad, a un pálido y desvaido reflejo de esa otra ultimidad
divina,
que
fue el
"mundo" de
las ideas:
"EI (Platón) adoptó la
noción pitagórica de que el número es principio de orden en el cosmos y en la vida, pero el número como tal no es todavía
para él aigo
divino (Beiov). Esto apunta a un Número puramente inteligible que
es la "Forma" (edo) —un principio de orden de las cosas no in-
A
LE
ciplinas, significó una "eatarsis" introductoria, preparatoria a
alcanzar la contemplación de la realidad divina; mientras que F7
Pitágoras el estudio del número supuso la contemplación directa
esa "Realidad divina": "Para Pitágoras el número era el pracs
de un orden divino en el Universo. Por esta razón, el estudio 4
\
e
(209)
La Géombtric grecque, Paris 1887.
Recherches sur UAstronomie ancienne, Paris 1804,
aify
manente, sino un Ejemplo transcendente—. Esta es la diferencia básica entre la doctrina pitagórica del
mas de
Platón.
transcendente,
La
la
filosofia de
filosofía
manente”” (206).
(204)
O. c., pag.
196
(205)
Idem.
197.
(206)
O. c., pág. 197.
pág.
número y la teoría de las For-
Platón es una metafisica del orden
pitagórica
es una
metafísica del
orden
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Estas ültimas palabras tienen gran importancia, pues ¿Qué siginnifica que la sabiduria pitagórica fuese una metafisica dei orden
?
manente
Hablar de una metafísica del orden inmanente, cuando en el horizonte de esa misma metafisica no ha legado a vislumbrarse un
esclarearden transcendente, carece de sentido. No creo, aunque elprobl
cimiento de Vogel sea válido, que pueda interpretarse el origiema
namás
en estos términos, sino que se trata, más bien, de algopción
ica
eufór
conce
rio e ingenuo: de un optimismo vital, de una
del mundo sensible (207), según la cual el mundo de las cosas mate-
La concepción
riales es digno y adecuado al ser de la divinidad.
consecuencia
matemática del pitagorismo es, en mi concepto,unaunacomu
nión entre
de su inspiración dionisiaca, en la cual se daba
o habidign
el mundo material v el dins. hasta el punto de hacerlo
CzuSI
AMRAVITueÉCA
iderado bajo otro aspecto”
1872, ''el nacimiento de la tragedia cons
goras entre aquella plévade de
(208), no incluye el nombre de Pitá
ar
genios (209), y sólo se refiere a él cuando piensa habl
de la transmigración de las almas.
o senmundo material, del mund
vengo hablando delmund
(207) Y entiéndaseo que
la
que
o
sentid
el
en
físico,
o
porque éste, el
1Msible y no del mund ia,físico,
es el mundo único, distinto del cual no existe Otro;
palabra tuvo en Cerec en él,
x;
|
|
cluso los dioses eran
1044,
Aires
s
Bueno
r,
Aguila
ro,
Oveje
do
de Eduar
(208) Obras completas, trad.
emprendié la redaccién de El origen de la tragedia,
vol. I, pig. 389. Nietzschele preocupó el tema de los filósofos preplatónicos, como
fecha
en 1869 y desde esamás
de su idea originaria. Hizo distintos proyectos del libro
obación
una comprtrozos
u
arlo,
de él, aunque no llegó a átermin
v redactó
più
la
:quel
con
nte
enfre
se
o
cuand
onzar
averg
se
o
puebl
quier
" (209) “Cual
macscual +3 la de los viejos
zada de la Mosufía, Anaxä
vade tan maravillosamento,e ideali
De,
ocies
Empéd
,
gorus
,
nides
Parmé
lito,
Herác
tros Tales, Anaximandr aquellos hombres son caracteres de una pieza. Su penmócrito y Sócrates. Todos
de lo griego,
pero no supo ver en el
el pensamiento de
Pitágoras, aunando la
fondo de ese "fondo"
religiosidad de la Magna
Grecia y el espiritu apotineo de las colonias del Asia Menor,
representó una de las más primigenias dimensiones del filosofar griego.
Quizá esto fuera así, porque el siglo NIX quiso hacernos pensar, como dice De Vogel (210), que
Pitágoras fue un ser mítico y
que las concepciones que se le atribuain no pasaron de ser vanas
supersticiones, Pero hoy, no solamente podemos aicanzar Una clara
imagen de quién fue Pitágoras, sino también de los valores científicos de su concepción,
originariamente
mitica.
Nietzsche se preov
los mitos órficos,
sin
darse cuenta
de que esa tradición tuvo un intérprete genial en Pitágoras y en Su
teoría del número.
La
que espero hacerlo algún dia, pero, ciertamente, vivimos de una
en de
sar griego. Nietzsche, no ya en El origsino
en La filosofía en la époios,
ampl
el problema en términos muy
de
ca trágica, que trataba de exponer, como diría en un proyecto
115
a Para Nietzsche los filósofos preplatönicos representaban ei 'fondo”
co por la tradición dionisiaca
No es este el momento de entrar en cuestión tan intrincada, aunche y la filosofia histórica del siglo XIX, y esacomo "mundo coheció que el mundo presocrático, en su totalidad, o dionisiaco, el cual
rente", que diría Nietzsche, nació del optimismnsión nueva del pense quebró con Platón, quien inauguró una dime
la tragedia, que plantea
ANTIGUO
cupó de descubrir las huellas dejadas en el pensamiento presocrátitáculo de él.
origen en Nietzsconcepción de ia filosofía presocrática, que tuvo suconce
pción estabie-
PITAGORISMO
|
fundamental
diferencia
de
la
teoria
pitagérica
platénica y frente a todas las otras teorias presocräticas,
frente a
ia
en la medida en que no estän influenciadas por el pitagorismo, radica, a mi juitALTERrA
DONA
cio, en su originalidad dionisiaca. !Es decir, la diferencia está en que
el saber presocrätico se caracterizó por su inspiración apolinea (211)
la que, en definitiva, triunfé (212).
.
En ella el orden dei Aóyos,
tinto y separado del
mundo
de la razón, de la sabiduria es dismaterial,
del
mundo
de
los
Sentidos
acct salt ligado a su carácter por una estricta necesidad. En ellos no existe
en
oe porque entonces no se habia formado ninguna casta acadéoo
E
n
A
Os vivian en
as
grandiosa
soledad,
como los
únicos que entonces
cuitiva
conocmmiento.
an
gía de de | los antiguos, por
Todos poseveren in virtuosa: energía
c
Ed
ex ge epujaron
.
Po
ui
>
alivi ninguna
i
4
n n SAR
alivio
n
todos jos
posteriores,
de encontrar
su
propia
forma
y
E ie asta lo más fino y io mis grande por metamorfosis. Pues no vino en
n
a
:
È
moda, Y y asíj formaron lo 3que Schopenhauer
ición a la república de sabios, una república de genios: un gigante
uma a otro a traves del desierta de | dos tiempos,
t
=
A ser molestado ; =
v sin
o" (A U or son dispersados a su paso, continúa aquel ingenio did
Es N è . pag. . 325).
i
“i
:
129). Pese :a Asta Ni
Nietzsche ha sida
iniei
ee wy Tien del pitagorismo, al hacerio de las de Didgence Les cf
;
I
:
E
!
as
wien
inició
el
C<-
a à ni !
Diogenis fontibus, en “Rhein, Museum", XXIV, 1860; y siguieron
> ee ne amigos suyos, como Rahde: cf. V. CAPPARELLI, La sapien a
i
Pitagora, val.A I: Problem e fonti d'intormazione,
az
“Ca
dot: 1941; 5e.
Cedam,
Padova
>q
(210) O. ¢,. pig. 245.
EE. Quizá Heráciito suponga,
rsa
ai ps
hasta cierto punto, una
excepción;
con este
nos acercamos, ¡y cómo no!, al pensamiento de Nietzsche
Mantenemos el enfrentamiento entre lo spolineo y lo ilionisiaco en el
er mers
ger
a
vsus
dos
fuerzas
integradoras
ituir o medilicar estas conceptos supo miría
como va hemos dicho, no re ocasión de smo
de
la
i
renlizar
Lo
cultura
i
e
;
griega
Page 19
View in PDF(opens in a new window)es y los hombres,
profundo, como el que estableciera entre losdo dios
de soberbia.
SELTAIN
Por supuesto, que lo dicho no presupone que creamos en un
à,ndmre
JOSE ANTONIO GARCIA-JUNCEDA
116
que encubre el primero. Ambos planos, el de la razón (lénse divinidad) y el de lo sensible son paralelos y, por lo tanto, imposible de
planque jamás se encuentren, Precisamente porque esto fue así, el frente
ad
nalid
origi
teamiento metafísico de Aristóteles supuso Una
puede decirse que Aristóteles fue más
nomade fue el
pitagorico que Platón. El concepto aristotólico de vois
al platóncio y, en este sentido,
por establecer
resultado del gran esfuerzo realizado por el Estagirita nea
del pensaun puente entre ambos planos, que la corriente apoli
ancho y
tan
miento había separado, creando entre ellos un abismo
euvo sólo intento de transgredirlo era peca
divorcio absoluto entre el pitagorismo y las otras doctrinas presocráPero ello
ticas, ni siquiera con Sócrates, ni aún menos con Platón. porqu
e las
no porque la inspiración originaria fuera la misma, Sino
EL
PITAGORISMO
ANTIGUO
117
iat que anidaba en la mistica pitagórica, hija de una devoa, en cierto modo, a
|
la esencia última de lo griego (216).
Pero no podemos acercarnos al tema del sentido de la
sabidu
ria pitagérica, sin referirnos a la anécdota que cuenta Cicerön v que
nosotros mencionäbamos al comienzo de este trabajo.
BURKERT (217) ha querido
negar originalidad
=
pitagórica a
dicha anécdota en base, en primer lugar, a la falta de antigiiedad de
la tradición y, en segundo, al significado de la anécdota
que radica
para él, en el enfrentamiento del saber humano al sabe divino En
consecuencia, Heráclides habría puesto en boca de Pitágoras ma
doctrina platónica: frente a la sabiduria divina, el hombre sila ha
de aspirar a ser pud-090<.
|
Ciertamente la explicación platónica del término era esa,
Asi,
cuando Sócrates trata de definir, en el Fedro, al hombre que compo:
ne dıschraßs “sabiendo como es la verdad”, dice respondiendo à dsr
otras doctrinas presoeráticas, incluso Sócrates, aunque eninflmeno
uencia
te;
dionistaca v, sobre todo, la influenc
acertadamente respecto de Platón
conocido yl estudiado esto muy
rinas
amante
ieron también la
medida, pero desde Juego Platón, iasufrpita
górica. De Vogel ha re-
CEI
Hamarle
sabio
—oopév—,
v que tan sólo a la divinidad
de
la sabiduria
en consonancia y
Fedro,
me
corresponde.
(‘2:499020%)
o sig
parece
En
algo
excesiva
cambio, el
Namare
semejame
de estaria
más
mejor acomodado"" (218).
Miora bien, la anécdota de Cicerón
no da esta explicación del
de las doct
(213), seria preciso hacerlo con todas y cada una
tdrmino,
mencionadas.
porque “teniendo las demás cosas por nada, consideraban (los homno
La sabiduria pitagórica presupuso una actitud religiosa y
sino que
tan
"res como él) con
sólo
afán
la
afirma
que
naturaleza
Pitágoras
de
las cosas,
dijo
ser filósofo,
los cuales
se
Ilaafanosos de sabiduria, esto es, fiósofos; e igual que alli len
maban
ins juegos) lo más propio del hombre libre era ser espectador sin mia la base
una ruptura con la religiosidad, que es lo que parece estar
sabiduría
esa
do,
senti
este
de todas las doctrinas presocráticas. ln
do, va
senti
este
pitagrórica puede ser llamada mítica; pero sólo en
quirir nada para sí, del mismo modo en
la vida supera con mucho
que han quedado patentizados Sus valores cientificos.
inferidos al
La mayor parte de los desprecios n menosprecios, como
si no
mana existenciaccon
k
JR,
ie he)
pitagorismo han nacido de adivinar en di esa actitud
amiento pro
fuera posible que de ella, o por ella, surgiera un pens
un
ancestral
anceste;
peligro
Û
en
el
mementa
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homérica, y va había aleanznio su tie
me
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9
nc; te por caer hecho pedazos” (La
primeros fildsetos
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Parménides,
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sino también
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fundo.
en
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x Bi È C. E. México. 1952, 23 pd. ; pág, 2
concepción,
Ni siquiera Jaeger fue capaz de sustraersedea laesta
cosmología de
nu
Hi vida, e orden feudal oy oomties. que silo nas es PAT de ha | >
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encuentra
Anaxágoras,
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cientifico
transida por una ti
se asombra ante la racionalidad
fuerza creadora de hondo
Anaximandro (214), no supo Y er (215) la
pues él, que
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agli básicamente nystien y religiosa" (O)
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385
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la suprema etapa de una nueva confianza
(214) “La filosofin es, antes bien,
, bajo cuyos cimientos yace vencido un salvaje
en sí mismo por parte del hombre
s, El cosmos de Anaximandro señala el triunfo del
rifreito de fuerzas tenebrosa
tado un mundo de rudos e informes poderes que amenazan la busartueto sabre
;
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(1060),
Prihagoras,
y
en
que
en ves motor de su vida toda es da razón,
(213) O. e. cf. e. VITI, págs. 192 y ss.
278d. Cf. también Listas, 218a, v el Banquete, 20%,
Page 20
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(duarl2a5e)<«nuNpetPeoRTn+YRTOgNC!Oen:e14nlkaiÀlaesttreunct.tautrivaBaocddae,e+lhaaMc=ielórallntoag1*cc9oo5n3mf:oorpmieogs.iabi2l9sii)d.amdisdev=i
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Page 21
View in PDF(opens in a new window)JOSE ANTONIO GARCIA-JUNCEDA
tinto (distinto al resto de los vivientes). El hombre no se limita a estar viviendo, a ejercitar sus funciones vitales. Su ergon forma parte
de un plan de conjunto, de un bios, que es, en amplia medida, indeterminado, v que el hombre mismo es, en cierto modo, quien tiene
que determinar por decisión y deliberación, No sólo está viviendo,
sino que parcialmente esta haciendo su vida. Por eso su naturaleza
tiene el extraño poder de entender y manifestar lo que hace, en todas sus dimensiones, al hombre que hace y a las cosas con qué hace,
tà prágmala. A este poder el griega llamó léges, que los latinos vertieron, con bastante poca fortuna, por ralio, razón. Fi hombre es un
ser viviente dotado de lógos. El lógos nos da a entender lo que las
p*.a?
EL
plantas,
orabZier:ep|fg
PITAGORISMO
ANTIGUO
121
todas y cada una de las cosas estän gobernadas con
una
Sorprendente sabiduria, que de alguna forma es en y con el Universo.
ET hombre, el tinico ser que se opone o se independiza de esa
Ley, carece de ese saber “gobernar”, que hace del Universo un todo ordenado, un cosmos.
Y, sin embargo, su pretensión es poscer
ese saber, aunque sea como ideal utópico. En este sentida el hombre
es filósofo:
tiende, desea, pretende, anhela alcanzar la sabiduría.
La sabiduría se convierte así en objeto amado, es decir, en algo
que se desea y no se tiene. De aqui que el oficio del filósofo sea la
teoría, es decir, el contemplar, el ver, el espejear la “sabiduría”, que
es la Lev del Universo. La "filosofia" es contemplación v
para concosas son. Y, al expresarlo, las da a entender a los demás, con quienes entonces discute v delibera esas prágmala, que en este sentido
templar es preciso que el hombre esté libre de deseos e intereses meposible la existencia de cada hombre, hace posible esa forma de corcarlo, luego, al mierecosmos que es la vida humana (227).
tos comunes. Por esto, la plenitud de convivencia es la polis, la citi
dad. EI eriego ha interpretado indiferentemente al hombre como
animal dotado de logos o como animal político. Si el contenido concreto de in púlis es obra de un npmos, de un estatuto, y tiende a la
que enfáticamente se habia dado a aquellos siete hombres, cuva prellamaríamos “asuntos”, De esta suerte, el logos, además de hacer
xistencia humana que llamamos convivencia, Convivir es tener asunnudos; es preciso que ejeente hmpiamente su arto de ver, para
der descubrir los seercios del orden que preside el
tensión fuera semejante a la SUVA : saber de política, De que no ha
bian sido merecedores de tal calificativo existía una prueba irrefutable: la situación actual de la vida de los hombres, sus contemporáneos.
(228). Efectivamente, como continúa Zubiri, en este horizonte se
blico,
erguió la capacidad de dirigir la vida como la parte más noble del
da
principio vital humano, el nóus, creador del ámbito en el cual se que
és
despu
asi
fue
esto
la realidad como “siempre”. Ahora bien,
tieSócrates estableciera el ethos, en el cual la vida intelectual eonsis
ra en la adquisición de la verdad y en la realización del bien,
Sin embargo, en la perspectiva del saber pre-socrático, las capacidades del hombre para dirigir se mostraban harto menguadas v
apli-
Precisamente por ésto no se aplicó Pitágoras el título de sabio,
ennomia, al huen gobierno, su existencia es, para un griego, un hecho "natural". La pólis existe, como existen las piedras o log astros”
| niverso y
per
Las pocas veces que se define la sabiduría de Pitágoras en Jámtiene su definición
este
sentido.
Ast:
la sabiduría
es
"un
cierto conocimiento en el ser que está ocupado en las cosas hermosas
de más alto grado, en
las cosas divinas, en las cosas puras y que
son siempre según ellas mismas y del mismo modo, por cuva partiripación alguien
podria decir también cosas bellas";
es el esfuerzo en pos de esta clase de teoria” (228)
mento afirma que la
sabiduría es
"la
filosofia
Y en otro mo-
“el conocimiento (imam),
de
la
verdad en los entes”, y entiende por entes "las cosas inmateriales,
confusas. En este sentido, verdaderamente "sabio" sólo lo era el
todo. el Universo, cuva organización v legislación vital es perfecta.
eternas, las únicas elicares, puesto que son incorpóreas”” (229), Y en
todo en él es múltiple v vario, pero uno v acordado. El curso de los
pre permanecen según ellas mismas y del mismo modo” (230).
En él se dan todas las oposiciones, pero también todas las armonías:
lugar paralelo, la sabiduría es “el conocimiento (imarío) de los entes en cuanto tal", y describe a éstos como aquellas cosas "que siemastros, el sucederse de los días v las noches, el nacer v el perecer, el
frío y el calor, el agua y la tierra, el fuego y el aire, los animales, las
(228)
O. e, págs. 162-163.
(227)
Cf. R. Jour. Le thème philosophique des genres de vie dans l'antiquité
classique, Ac. Rovaie se Belgique, Cl. des Lettres et Se. mor, et pol., Mém, T.51,
fasc. 3, Brussels, 1956,
(228)
(229)
V. P., 59.
Idem, 159.
Idem,
Page 22
View in PDF(opens in a new window)JOSE
ANTONIO
EL
GARCIA-JUNCEDA
PITAGORISMO
ANTIGUO
lósofo ha cambiado considerablemente,
CONCLUSION
123
No se juzga solamente una
creencia en la metempsicosis, un recuerdo de vidas anteriores, el
descubrimiento de las leyes del número y de la armonia, ni solamen-
Respondiendo a las cuestiones planteadas en el inicio, diremos
que la doctrina pitagórica poco o nada tiene que ver con las otras
doctrinas presocráticas. Que la motivación que dio origen a una y
te al
fundador de
una
especie
de comunidad
imaginar a Pitägoras como un predicador del
religiosa...
pueblo;
hay
que
un predicaa otras es totalmente distinta (231). Que el significado de la teoría
pitagorica es absolutamente diverso del que tuvieran las teorías de
dor que sabe cómo persuadir al pueblo para que lleve una vida tranquila y moderada. ¿Por qué medios? Por medio de la fuerza de la
los otros filosofos presocráticos.
teoría filosofica, una visión del universo tan
Las leorias presocráticas se proponían explicar la contextura del
mo la realidad. Quede lejos de nosotros el negar que los elementos
mundo; buscaban una razón intelectual del ser de las cosas; querían
primitivos se mezclan totalmente con esta teoria. Pero si se pregunaveriguar el origen del todo; se preocupaban por un aspecto partita qué cosa
cular del gran problema, por to cual defraudaron n SHOTS: Sy a
sus
Maton—, aunque luego las redimiera Aristóteles, incluvendo
investigaciones en el saber de la totalidad (232).
Pitágoras, por su parte, pretendía una auténtica teoria del pe
verso, es decir, una visión del mundo en su maravillosa ordenación,
para poder, desde ella, gobernar la vida de los hombres, Frente al
intelectualismo presocritico, tipicamente griego, Pitágoras buscó, mis
ticamente, el modo de acercarse a la divinidad para aprender de ella
intensamente vivida cos
hizo de
Pitágoras
un
conquistador de
vendo mujeres) creo que hay que responder que
hombres
ne era un
mo formalista, no una fuerte dosis de superstición ; lo que le hizo un
conquistador de hombres fue un espiritu
Sa>en
realmente
reformador, que
incitaba a la moderación v a la virtud moral" (234).
Jose
ANTONIO
Profesor de la
GARCIA-JUNCEDA
Universidad, Mirrid
cómo se debe vivir.
Fl estudio pitagórico del número (233), aunque luego se CORY
fiera en ello, no fue un saber puramente intelectual, sino el ultimo
base, el último peldaño de una escala mistica que conducia a desen
irañar el ser de la divinidad, que para él era la Ley, el Asis «del Universo, desde el cual, teniéndola por paradigma, es preciso gobernar
la vida de los hombres.
No quiero pasar por original con esta interpretación del pense”
miento de Pitágoras y el pitagorismo primitivo. Por ello terminaré
con las palabras que De Vogel remata su obra: "La imagen del fian
Seguiremos manteniendo la excepción de Heráclito
(232) Fxagero voluntariamente para resaltar el contraste, pues no cabe duda
in.
que hay. na sólo en Heráclito, sino en todos dos filósofos presocráticos, una
quietud por ese problema fundamental que era la vida política, Pero tampoc'
puede dudarse que va en Aristóteles encontramos un modo especial de nombrar
a los "fisiblagos" y a los Upitagóricos”, aunque muchas veers considere a éstos
como erendores de dectrinas equiparables, por su temática, a las formuladas por
las otros, Ea todo caso, la filosofía con los sofistas, Sócrates y Platón volvió a
tener una motivación ética, aunque en ella se integrara la problemática física ¥
metafísica, iniciada por el intelectualismo presoerätien.
(233) Es importante destacar que existía va en Grecia, antes de Pitágoras,
una miistien de los números, cf. Garman, Homère et la mystique des nombres,
P. U, F,, Paris, 1068.
fincluritualis-
Er
ré
GARCIA-JU NCEDA x nf ie,”
El Pitagorismo antiguo.
Valores
e una actitud mitica: EFil
18
17
1968 419-469 &
1969
Essai de synthèse du Pythagorisme ancien. Les sources d'information.
Pythagore : données biographiques. Caractère et structure des fraternités
pythagoriciennes. Les « acousmatiques », L'enseignement mathématique :
théorie du nombre, arithmétique pythagoricienne, musique et harmonic.
Valeur et originalité du Pythagorisme.