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À:
as
De Pitágoras a san Agustín:
Realidad y simbolismo de los números
Al final de su interesante trabajo sobre la mística de los .
números en Homero, Gabriel Germain podrá resumir la importancia que los números han tenido en todas las manifestaciones de la civilización antigua con estas palabras: «La
puissance du nombre, qui rayonne sur l’architecture, les arts
. plastiques, la musique, les sciences et, en ces anciens ages
de la pensée, la philosophie, atteint, par l'épopée, jusqu'à la
littérature» ?.
Pero ya Aristóteles podia afirmar acerca de los pitagóricos que las cosas constan de números ?, o de los elementos
de los números?, que no son simplemente propiedades de
una tercera sustancia, sino que son en sí mismos la sustancia de las cosas cuya esencia está constituida por los números. Aunque el mismo Aristóteles, en otro lugar, nos dice que
los pitagóricos hacen nacer las cosas a imitación de los números, en los que han observado muchas semejanzas con
las cosas 1.
En las páginas que siguen no vamos a analizar y discutir
la filosofía pitagórica acerca de los números, en todas sus
manifestaciones, ya que cae fuera de nuestro tema y ha sido
objeto de la atención de sabios ilustres. Vamos a limitarnos
a la exposición de la parte de realidad y de simbolismo que
los números desempeñaron en la antigúedad, sobre todo entre los griegos y los romanos.
1 Homére et la mystique des nombres (Paris 1954) p. 98.
2. Met. HI 5, 1002a 8; XIII 6, 1080b 18.
3 Met. 1 6, 987b 22. Véase la interpretación de esos textos del Estagirita
en E. Zeller, La filosofia dei Greci nel suo sviluppo storico (Ed. R. Mondolfo),
parte I, vol. II (Firenze 1950) pp. 434-43.
4 Met.16, 987b 11. Cf. iambl. Vita Pythag. 162.
Página 2
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)TEORÎA PITAGORICA DEL NUMERO
Es bien sabido que la civilizacién caldea o, mas bien, sumeria es, en un sentido, la madre de las culturas occidentales 5, En esta suposiciön también tendremos que mirar hacia
los sumerios y pueblos babilonios y acadios cuando tratemos
de encontrar el origen de los numeros. Y, en todo caso, la
popularidad que més tarde conociö en el mundo antiguo la
astrologia y la magia, con las especulaciones sobre el valor
misterioso de los nümeros que encerraba su sistema y el
origen oriental de esas dos «ciencias», nos hacen pensar en
Asia cuando se trata de la mistica de los nümeros.
Ya en el siglo v nos encontramos en Grecia, perfectamente expuesta, la que se ha llamado «teoria pitagörica del nùmero», aunque como ha observado Alan E. Samuel, «we must
admit to great doubt any precision in attribution to time or
to person» ®. Pero aunque no podamos hablar siempre de
Pitàgoras como autor de todos y cada uno de los puntos que
contiene la filosofia pitagérica, hay que reconocer el gran
papel que en la elaboracion del sistema tuvo el filósofo de
Samos.
n del mundo sub
Hemos de reconocer que la consideraciö
es la sustancia
ero
num
specie numeri, ya admitamos que el
o el modelo a que
de las cosas y el principio de las mismas,form
ula que se nos
todo lo existente se asemeja, segun una °, cons
tituye el emha conservado en un antiguo icods Adjos
Se ha posmo.
pitagori
brión y la característica principal delón
dido afirmar * que sin esa concepci del número la doc-
En este sentido es curioso comprobar cémo las predicciones de los eclipses, el calendario lunar y la situaciôn del
zodiaco inspiraron a los pueblos del ciclo caldeo: Sumerios,
Acadios, Babilonios, Asirios, Aqueménides, un sistema de
numeraciôn propio, el sistema sexagesimal, basado sobre los
numeros 12 y 60, al que, bajo la influencia de los semitas
babilonios, se superpondrä el sistema decimal *. El sistema
trina pitagórica nunca habría sido lo que fue.
arcana seme¿En qué sentido hay que interpretar esamime
sis de =
sexagesimal unía datos muy diversos en un todo tan coherente como nuestro sistema métrico decimal:
división del
esa
janza de las cosas con los nümeros, o habl
a Aristoteles: a
que
cosas con respecto a los numeros deagni
expresiôn misma
Como ha observado Augusto Rost , «la
acerca de la dis
de semejanza o de mimesis nos advierte
a ese concepto. n
tad que encierra la investigaciön en tornorico
, de aproximacírculo en 360 grados; divisiones del año y del día en 360 días,
12 meses y 2 veces 12 horas; sistema de pesos y medidas,
incluyendo las monedas según su peso. Se trata de un conjunto notable por su carácter unificador, índice de una facultad de abstracción del que no conocemos igual en tiempos
anteriores ‘.
5
He aqui una bibliografia selecta sobre el tema. L. Delaporte, La Mésapotamie. Les civilisations babylonienne et assyrienne (Paris 1923); existe traaVpZegdr
pra
PERrI
ducción española (Barcelona 1925); F. Hommel, Historia de Babilonia y Asiria,
T. If de la Historia Universal de Oncken (Barcelona 1917); G. Contenau, La
civilisation d’Assur et de Babylone (Paris 1937); L. W. King, A history of Babylon (London 1915); P. Rivet, Sumérien et Océanien (Paris 1929); G. Sergi, Le
prime e più antiche civiltà (Torino 1926): L. Wooley, Ur en Chaldée (Paris
1938); W. Durant, Histoire de la civilisation. Tome I: Les origines. La Sumérie.
L'Egypte. La Babylone. L'Assyrie (Paris 1942); L. Dennefeld, Babylonisch-assy-
6 Cf. O. Neugebauer, The exact sciences in antiquity (Providence 1957);
G. Sarton, A history of science. Ancient science through the golden age of
Greece (Cambridge Mass. 1952); C. H. Kahn, ‘On early Greek astronomy’, Journal of Hellenic Studies 90 (1970) 99-116.
7 En este sistema los érdenes sucesivos van de 60 en 60, y no de 10 en 10:
1, 60, 3600 (602) o sar, 216000 (603) gran sar, 12.960000 (604) o gran sar intanese término hay una gran parte de empi el arte», que se
tivo, de primitivo, como en la «mimesis en aba de una verse trat
deriva también de los pitagöricos. No la
evoluciön de las codadera y propia ley formal insita en depe
ndiente del homsas, ni de un principio gnoseolögico
si a Regie
gible o sargal. Hasta qué punto las teorias babilénicas han
reciente, a ict
todo claro. En una obra
pensamiento griego, no esta dels
ened 7
ri
calendarios y los afios enthela clicha
that the Gree
rische Geburt (Leipzig 1974); P. Garelli et V. Nikiprowetzky, Le Proche-Orient
asiatique: Les empires mésopotamiens (Paris 1974); H. Zimmern, Beiträge zur
Kenntnis der Babylonischen Religion (Leipzig 1974); E. Reiner and J. Renger,
Essais in Mesopotamian civilization (Chicago 1974); E. F. Weidmer, Handbuch
der babylonischen Astronomie (Leipzig 1974); P. Jensen, Die Kosmologie der
Babylonier. Studien und Materialien (Berlin 1974: ed. fotomec. de la de 1890).
429
he
Cal
+u.ri
Fn
lived with
che but modern investigation has demonstrated spaDId
fat tw Lu
d Babylonian systems were much later than had hitherto
«
sophiscate
k and Roman chronology. Calendars and y
lieved», A. E. Samuel, Gree
es = ca =
in classical antiquity pe
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5.
Greek and Roman chronology, P.
nave inimr:. À esaesaraA “i
di
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ésta:
es
ión
cuest
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ula
fórm
La
9
Aristoseno (Stob. Ect. 1, 16), Vease gr na
8
referia sin duda litterature pythagoricienne (Paris 1915 a
i
latte, Etudes sur la
32-33.
pp.
1924)
no
(Tori
ora
Pitag
di
10 Cf. A. Rostagni, Il verb
11 Met.16, 987b 11.
Página 3
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)430
bre. Originariamente, cuando aparece el concepto posee un
. cierto colorido religioso que constituye la prueba mejor de
su antigüedad. Era la intuiciôn de una influencia mistica
ejercida por los nümeros sobre las cosas. En efecto, los nùmeros se veneraban como una entidad simbólica, sagrada
y divina» 12.
Tampoco vamos a exponer ahora la teoria pitagörica de
los numeros que conocemos muy bien gracias a las noticias
de los antiguos * y que ha sido objeto de amplias discusiones !. Nos vamos a contentar con algunas alusiones a detalles concretos y que mas directamente se refieren a la intenciön de nuestro trabajo actual.
àde
a!+
sbadtiae
numero, que son los elementos de todas las cosas. Segun el
comentario de Hierocles al Carmen aureum *, aparece descrita en el juramento pitagérico como «la fuente y la base de
la naturaleza eterna» *. En uno de los akoúsmata, conservados por Jámblico, se le identifica con la armonía cósmica”, y a veces se le aplican los nombres de zxusun:, via,
za, 2, Teón de Esmirna nos dirá que la tetractys fue considerada como la naturaleza del universo, la totalidad del
cosmos ?.
No designa un nùmero concreto, sino que es la suma de
los cuatro primeros nùmeros: 1, 2, 3, 4 = 10. Geométricamente se la representa asi:
La Tetractys.
Uno de estos detalles es el que se refiere a la famosa
tetractys !, que se ha podido considerar como el compend
io
del misticismo pitagórico y sobre cuyo significado enigmäti
co se han formado las más diversas hipótesis !, Lo que
si
parece cierto es que no se puede considerar como el simbolo
de los cuatro elementos. Por supuesto que, como escribe
Rostagni, «no podemos negar que el simbolo de la tetractys
tuviera un significado y un valor aritmológico más complejo
.
Sólo quiero decir que, por la relación característica que los
pitagóricos establecían entre los números y las cosas, el valor
de la tetractys se veía más claro en la realización y en sus
efectos sobre la naturaleza, es decir en la distribución de
los elementos, de que dependen o derivan todas las cosas»
17.
La tetractys en sí misma es un sistema de números; no
es ni la tétrada ni la década. Simboliza los «elementos del
12
Cf. J. A. Philip, Pythagoras and early pythagoreanism
(Toronto 1968)
PP. 76-109; F. M. Cornford, "Mysticism and science
in the pythagorean tradition’, The Pre-socratics (New York 1974)
pp. 135-60; W. Burkert, Lore and
science in ancient pythagoreanism (Cambri
dge Mass. 1972); T. L. Heath, A history of greek mathematics (Oxford 1921) vol.
1 Pp. 65-117, 141-69; W. A. Heidel,
‘The pythagoreans and greek mathematics’, America
n Journal of Philology
61 (1940) 1-33: E. Zeller, La filosofia dei greci,
pp. 434-53.
15 Debe su nombre a zitpaya (Platón, Gorgias
484c), formado analôgicamente con diya tpiya.
16
17
las consonancias en el sentido de que los cuatro primeros numeros son los que aparecen en las rationes concordantes,
descubiertas por Pitàgoras en la escala musical. Se trata
de un numero perfecto, o numerus perfectionis”, y comprende toda la esencia del nùmero, «porque todos los pueblos cuentan hasta 10 y luego vuelven a comenzar por 1;
todos los otros nùmeros se obtienen por la repeticion de la
década, como dice Aristóteles *.
El diagrama puntual de la tetractys fue para los miembros de la secta o confraternidad pitagérica un simbolo esotérico, tan importante como el pentagrama. Evocando la tetractys, los miembros de la secta prestaban el juramento
18 No se sabe con exactitud cuäl era ese carmen que a veces se ha equi-
Il verbo di Pitagora, pp .33-34.
13 Puede verse la obra de E. Zeller, La filosofia dei
greci, donde se ha
recogido un valioso caudal de noticias, pp.
288-98.
14
que es la forma de un triangulo equilatero. Representa todas
Cf. A. Delatte, Etudes sur la littérature
pythagoricienne, p. 249 ss.
A. Rostagni, Il verbo di Pitagora, PP. 282-3.
parado a un /epoz 2.4705. Cf. E. Zeller, La filosofia dei greci, p. 301, n. 2.
19 F.W. A. Mullach, Fragm. phil. Graecorum (Paris 1860-1881) vol. I, p. 408.
El «juramento es considerado como un documento del pitagorismo AT
que atestigua la tetractys como una doctrina central de la escuela». Cf.
A.
58c 4). Cf. Le catech. des acousmata,
u ‘0: imblico, Vita Pythagor.sur82la(=DK
litt. pgthag.. cap. 9.
tte, Etudes sur la litt. pythagor., pp. 249-68.
en la obra de Delatte, Etudes
Plut., Isis et Osiris 75.
21
22 Theon Smirn., Mes? zerparzöcz 154
dia
(Ed.
bs
Dupuis
|
|
23 Acerca de las clases de numeros, cf. E. Zeller, La filosofia, pp. 444-8. En
el Somnium Scipionis habla Cicerén de los numeri pleni. aplicando ese cali
ei is, 086a 8; Lin I 3, 19 (DK Ecphantus A 2); Hippol. Haer. VI 23.
1 7 y al 8, De republ.
Página 4
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)solemne de no divulgar jamä
s sus secretos. «La tetractys
como escribe Matila Ghyka,
participaba no sélo de la nacomo diosa de la unión fecundante y del amor generador,
arquetipo abstracto de la generaciôn. La péntada es también
turaleza de la década y de los núme
ros triangulares, sino
también de la armonía musica]
que en la ideología pitagérica ocupaba un lugar de
especial importancia,
simbolo de la armonia del cosmos y
el número de la armonía en la salud — ‘Tyeta*%— y de la belieza encarnada en el cuerpo humano, proyección del alma
cósmica y de la década macrocosmos, en el plano material.
La péntada era el símbolo geométrico y el santo y seña secreto entre los miembros de la cofradía o secta pitagórica.
La representación gráfica de la péntada es el pentágono
estrellado que aparece con los nombres de pentaculum, pentalpha y pentagramma. Era, para los antiguos, un simbolo
universal de perfección, de vida, de belleza y de amor. Por
eso no es extraño que los artistas, de un modo más o menos
consciente, lo hayan tomado como distintivo de sus obras,
y hayan introducido en sus creaciones —no sólo con una finaen cuanto
en cuanto técnica suici al
gestiva empleada >,para producir la atmó
mósfera propicia
ritual de la secta»
La relación entre la tetractys
y la gama diatónica de Pitágoras se basa en que una lira
de cuatro cuerdas, en la
proporción de 1, 2, 3 y 4, producía
la octava —relación de 4
a 2, o de 2 a 1— y los interval
os de quinta y de
lación de 3 a 2, y de 4 a 3—. De
esta
de los pitagóricos, la tetractys
armonía de las esferas o de
l
cuarta —remanera, en el catecismo
se llega a identificar con la
las sirenas cósmicas, portavoc
es
planetarios de la armonía de las
a totalidad del cosmos, y cada
lidad estética, sino con fines propiciatorios o intenciones misesferas *.
La tetractys o década mística de
ticas— estructuras pentagonales o relacionadas con el pen-
Pitágoras comprendía
tágono.
uno de los elementos consti-
El análisis de algunas obras de arte nos descubre numesignificado propio
unra:
teníamane
d . Esto 1o podríamos expretutivo
desesta
sar
rosos ejemplos de esta presencia efectiva. Así vemos cómo el
pentaculum, propiamente dicho, se encuentra grabado en
Dios, o mónada Suprema. ..
...
La materia, o diada primitiva .
. + a
Mundo fenomenalo fisico, que
combina
2
en sila mönada o la diada, particip
ando de la naturaleza de ambos.
+ a
La vaciedad de todo, tétrada o form
a de
muchas monedas antiguas ”. Y con frecuencia aparece en
los rosetones de algunas catedrales góticas, como en el rosetón norte de la iglesia de Saint-Ouen, en Rouen; en el
rosetón norte de la catedral de Amiens; en el rosetón de la
Y
iglesia de Saint-Rémi, de Troyes, etc.
perfección.
.
.
Década universal o totalidad del ct
1
4
10
La Péntada.
La péntada era, para los Pita
göricos, casi
tan i
como la década. Compuesta del primer ees
ba
culino,
aoe
asimétrico, propiamente dich
o, y del primer nümero
par femenino”, el 3 y el 2, repr
esentaba para los griegos el
número del amor —-Il
éve yénss— y el número
de Afrodita
25
433
Philosophie et mystique du nomb
26 Cf. E. Zeller, La filosofia, pp. Ts.
Met.I
5, 988a
La 27
22. Véase
filosof
ía, pr,
Mete
don
la explicacién del texto aristot
élico en E. Zeller,
vipesr©p.e,
znovi:n.
ATUT
La Héxada.
El número 6 representaba para los magos y alquimistas,
herederos de las tradiciones pitagóricas de la gnosis y de la
cábala *, la naturaleza inorganizada, natura naturata. Su
28 En el Museo de Basilea hay un disco de alabastro de la época alejandrina en que se ha grabado el pentagrama o pentágono estrellado. En las
puntas de la estrella se leen las letras de la palabra YV'ElA.
29 Puede verse M. H. Graford, Roman Republican coinage (Cambridge
1974) que tiene un interesante capítulo —aparte de una extensa bibliografía,
pp. 797-819— titulado «Art and coinage», pp. 745-50.
30 De entre ia numerosa bibliografia sobre la cdbala, queremos sefialar
aqui: H. Sérouya, La Kabbale (Paris 1972); M. Simon, Verus Israel. Etudes sur
les relations entre chrétiens et juifs dans l'empire romain, 135-425 (Paris 1964):
H. Leisegrand, La gnose (Paris 1051); K. Rosenroth, Les symboles des lettres
hébraigues: Extrait de Kabbala denudata (Paris 1958): D. Kahana, L'histoire
des Kabbalistes sabbatiens et des Hassidim (Odessa 1913): M. Buber, Die
Página 5
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)papel en las equiparticiones y simetrias hexagonales son
bien conocidas en cristalografía *. El número 6 representa
lógicamente la estabilidad y el equilibrio. Como se ve por
su representación geométrica:
es un número triangular y rectangular al mismo tiempo,
según la disposición de sus elementos. Vitrubio lo define como numerus perfectus *, y lo es efectivamente en aritmética, ya que es la suma de sus factores:
6 = 1 X 2 X 3 =
1 +24 3.
La década.
La importancia de la década, dentro del sistema decimal,
salta a la vista. Pero no era eso lo que interesaba a los pitagóricos que le atribuyeron la dignidad del número del mundo o totalidad del cosmos. Los aritméticos de la escuela de
Pitágoras verán en el número 10 el equilibrio natural entre
el conjunto y sus elementos. Indica la perfección y abarca
toda la naturaleza de los números. Según las noticias que
nos ha conservado Aristóteles *, «puesto que la década parece algo perfecto y abarca toda la naturaleza de los números, dicen los pitagóricos que también son diez los cuerpos que se mueven por el cielo. Y siendo nueve sólo los visiChassidischen
'
Búcher (Hellerau 1922);‘R
R. Abellio, À La Bible document chiffré.
i
dog ne
Ta m;Les sephiroth et les 5 premiers versets de
À
mo
31
à
i .
A.
Horodezky,
La théorie de la Kabbale de Moise
De entre los tratados de Cristalografia, notemos los si
:
de Jong, Cristalografia general (Madrid 1987); Dana-Hurbbut, pro fa
Me
Tera gia (Barcelona 1972) 58 ss.; F. Klockmenn y P. Ramdohr, Tratado de
re
asa ag (Barcelona 1955) 58 ss.; F. C. Phillips, An introduction to Crisne aa
ew
(New
York 1956); M.
J.
Buerger, Elementary
cristallography
York 1958); G. Tunnell and J, Murdoch, Laboratory manual of cristalloarepasa sd
visión
> mineralogy (Dubuque 1957).
de
los números en par e impar, primo, perfecto,
poligonal
e ee rectangular, etc., aungue ya se ie on ins noe
u. .
ie A
Ect.
conservado Aristóteles (Met. I 5, 988a 17), Filolao (Fr. 5 ap.
1, 456), Simplicio (Phys. 455, 20), Temistio (Phys. 221), etc.,
la tene-
= tanie forma más explícita en Nicómaco de Gerasa: Arithmetikè eisagogé
én autor de otra obra —Theologoúmena arithmetikés— sobre las propiedades misticas de los nümeros. Extractos de esta ultima se nos han conservado en la compilacién del
33 Met. I 5, 986a 10-12.
mismo nombre atribuida a Jámblico.
|
435
bles —la tierra, la luna, el sol, los cinco planetas y el cielo
de las estrellas fijas— ponen como décimo la antitierra».
En el caso de la década, fundamento de la numeración
decimal, es evidente el concurso de motivos aprioristicos y
de observaciones externas que le confieren el valor sagrado, por el que el número 10 aparece superior a los demás
números. Incluso, como hemos visto en el texto citado de
Aristóteles, se llega a adaptar a dicho número los seres existentes. Como ha observado Rodolfo Mondolfo, «la preeminencia conferida a la década, todavía en la época de Filolao,
parece confirmar el origen más tardío de la supremacía divina que tiene la mónada en el neopitagorismo» *.
La proporción dominante en el decagono, imagen geométrica de la década, es la proporción de la sección aúrea O
número de oro, que domina también en el pentagrama. Vitrubio vera la presencia de la década en la euritmia de las
composiciones arquitectönicas, y pone de relieve la importancia del numero 10 en el juego de las proporciones de un
templo. Esto se debe, como observa Matila Ghyka *, a que
la arquitectura griega, inspiradora de Vitrubio, era esotérica
y su esoterismo estaba precisamente relacionado con la mistica pitagórica de los números *.
Números y formas.
La doctrina pitagórica sobre los números figurados afirmaba que cada número, a pesar del modo uniforme de formación, poseía características que lo distinguían en general
de todos los demás. Esto quiere decir, con otras palabras, que
existe una correlación perfecta entre los números y las forla obra lleva siempre el nombre
34 E. Zeller, La filosofia, p. 673. Aunquesido
puesta al día en lo que a la
ha
a
italian
edición
la
alemán,
autor
del
adiciones por Radolfo Mon.
amplias
y
sas
numero
las
a
y
refiere
bibliografía se
interior junto con el de
portada
la
en
n
tambié
dolfo, cuyo nombre aparece
E. Zeller.
du nombre, p. 18 Este mismo
25 Cf. M. Ghyka, Philosophie et mystiqueque
se hace imprescindible para
obra
una
años
40
de
mas
hace
é
escribi
autor
Le nombre d'or Rites el
aureo:
o
númer
del
mistica
la
toda
comprender
ale,
rythmes pythagoriciens dans le développement de la civilisation occidentore
a
2 vols. (Paris 1931). Véase también la obra de P.-H. Michel. De Pythag
Glauben der Kulturvölker
36 Cf. E. C. Endres, Die Zahl in Mystik und
riciennes des livres de Numa’,
(Zurich 1935); A. Delatte, ‘Les doctrines pythago
La filosofia, pp. 869-85.
Euctide (Paris 1850).
Bul. Acad. Royale Beige (1936): E. Zeller,
Página 6
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)mas, o entre los nümeros y las ideas, como afirmaba Platön,
para el cual los conceptos Forma e Idea se fusionaban en un
mismo arquetipo %. La diferencia de los números figurados
se explica por el crecimiento de puntos que corresponden a
los aumentos homotéticos y gnömicos de las figuras geomé-
437
DE PITAGORAS A SAN AGUSTIN
JOSE OROZ
sofo de esta manera: l'vwsg 07 Bes ¿sel os meu: suvrès ncirv. Ÿ
El principio aparece reflejado en la ciencia, la filosofia, las
artes de occidente e incluso la literatura, ya que la metafora
es la condensación elíptica de una analogia.
Comenzando por lo que en este terreno tiene relación con
dos, pentagonales, hexagonales, etc., segün que las figuras
los números, recordemos que la proporción en general es
una equivalencia o igualdad analógica. La idea de relación
precede lógicamente a la idea de proporción, de la que es un
elemento. La relación aritmética o comparación de dos cantidades mensurables es un caso particular del juicio o de la
operación-tipo de la inteligencia, mientras que la proporción es, según la definición de Euclides, «la equivalencia de
dos relaciones», O la relación analógica entre dos comparaformadas por dichos numeros sean un triängulo, un cuaciones.
tricas.
En un espacio de dos dimensiones, los números poligonales corresponden a las sumas de nümeros de puntos que
representan en si mismas las formas homotéticamente crecientes, es decir, de figuras semejantes de los poligonos regulares. En este sentido podemos hablar de nümeros triangulares, como en el caso de la tetractys; de numeros cuadraquiera que el lector puede facilmente imaginarse las repre-
Los pitagöricos de Sicilia habían establecido los tres tipos
de proporción más importantes, que algebráicamente podríasentaciones geométricas de dichos poligonos, en cuyos vérmos expresarlos de esta manera:
drado, un pentägono o un hexägono regular, etc. Como
tices se colocan los puntos como elementos constitutivos de
los mismos, prescindimos de indicar aqui las figuras formaproporción aritmética
1) b—a=d—c
das por esa clase de nùmeros.
=
2)
b
PROPORCIONES ARITMETICAS.
d
3)
b
a
d
|
proporcion armönica
—
=
—
1
1
1
1
Entre las formulas breves y secretas que Platôn evoca en
|
proporciön geometrica
Cc
a
e
su famosa Carta VII *, una de las mas importantes en nuestro caso es el principio de analogia, formulado por el filö37 Véase la discusión que presenta R, Mondolfo, en E. Zelier, La filosofia,
pp. 446-8. Cf. G. M. A. Grube, El pensamiento de Platón (Madrid 1973), trad.
española de T. Calvo Martinez. En modo alguno queremos insinuar que Platôn
pueda ser considerado como filósofo pitagérico, pese al pretendido pitagorismo de Platón a que aludía Siriano, en su obra Symphonia Orphéos, Pythagórou, Plätonos, de que nos habla Suida, s. u. Syrianös. Sobre esto puede verse
la obra de A. Maddalena, 1 Pitagorici (Bari 1954). El apéndice de la obra lleva
por título: «Pitagorismo, Orfismo, Platonismo», pp. 317-64.
38 Acerca de la autenticidad de dicha Carta casi todos los modernos estan
de acuerdo en admitir su autenticidad, aunque no faltan quienes la niegan
como G. Müller, en Arch. für Philos. 3 (1949-1850) 251. Como dice Lesky, «de
la larga polémica en torno a la autenticidad de estos testimonios ha surgido
el convencimiento, compartido hoy por muchos, de que tres de esas 13 cartas
—la VI, la VII y la VIN— pertenecen indudablemente a Platón», Historia de
la literatura griega, trad. española (Madrid 1968) p. 537. H. J. Rose escribe
igualmente:
«That Plato wrote the most important, the seventh, is stylistically and with regard to the content so likely that it may be regarded as
practically certain», A handbook of Greek literature from Homer to the age
Proporción universal.
En el campo de las proporciones había dos a las que los
pitagóricos daban una especial atención: la proporción universal y la proporción divina. La primera consiste en un grupo de cuatro números, en los que se condensan los tres tipos
principales de proporciones a que acabamos de referirnos, y
que son un reflejo de la tetractys. La proporción universal
era la proporción compleja de 6, 8, 9, 12, de donde se podían
of Lucian (London 1061) p. 268. Sobre las teorías matemáticas del filósofo
griego Georges J. Kayas escribió un interesante artículo: 'Le Nombre géométrique de Platon. Essai d'interprétation’, Lettres d'Humanité XXXI (1972)
39 Acerca del pitagoricismo de Platén puede verse la obra de D. Ross,
Plato’s theory of ideas (Oxford 1951).
Página 7
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)obtener los tres tipos de proporciones; aritmética, geométrica y armönica:
a)
12
9
=
5
439
La divina proporción o número de oro.
Este número cuya presencia encontramos en casi todas
las obras de la antigúedad, se perdió para nosotros prácticamente desde el siglo xvu. Los hombres del Renacimiento lo
proporciôn geométrica;
conocieron todavía así como los alquimistas, por supuesto.
b) 12—9—9—6
12 —8
c)
proporción aritmética, de razón 3;
12
=
8 —6
proporciön armönica.
6
La proporciön universal tiene tambien la propiedad complementaria muy interesante de ofrecer, por las relaciones
entre sus elementos, los intervalos de la gama pitagörica, los
mismos que hemos indicado al tratar de la tetractys. Si establecemos una lira tetracorde en la proporciön de 6, 8, 9, 12
(las frecuencias de las notas están en orden inverso; 12, 9,
8, 6, de izquierda a derecha) de modo que la cuerda 12 corresponda a la nota mi, tendremos el siguiente cuadro:
9
a) el tono la si
= —,;
8
Pero, como resultado de la nueva orientación del pensamiento introducida por Descartes y el racionalismo, reforzado por
Lavoisier y la condenación de la alquimia, todo lo que tenía
alguna relación con el esoretismo, el conocimiento de lo impalpable, el simbolismo, fue relegado al mundo de objetos
sin valor científico y, en consecuencia, carentes de interés.
Como pone de relieve Théo Koelliker “, jos sabios de la
física matemática y de los geómetras einsteinnianos han revalorizado el idealismo de Pitágoras y de Platón. Y una vez
reconquistado el idealismo, los problemas del número han
vuelto a preocupar a autores que, cada día más numerosos,
tratan de explorar ese terreno misterioso y subyugador *.
El número de oro, o sección aúrea * participa en la gran síntesis —energía cientificamente experimentada y cientificamente inexplicable, en cuanto es del dominio de la metafisica— ya que es a la vez matemático y simbólico o, como lo
ha definido Dom Néroman, el «Pont d'Or du Cosmos» *.
12
b) la octava Mi mi
= —— = 2;
40 Symbolisme et nombre d'or. Le Rectangle de la Genése et la Pyramide
de Khéops (Paris 1957). Se trata de un libro esotérico —véase, sin embargo
Jo que afirma el autor al final, pp. 194-5— muy curioso. El autor anuncia la
publicaciön de otras obras en la misma linea, tales como Le tiers langage
dans les oeuvres sacrées du passé: y La règle d'or et les rythmes linéaires.
41 Como afirmará Matila Ghyka, «la physique mathématique a donc bien,
avec ses invariants et ses nombres purs réalisé complétement le programme
de l'école pythagoricienne et illustré le Tout est ordonné par le nombre du
6
8
c) la cuarta
mi la
=
4
=
6
9
d) la quinta
mi si
=
;
3
3
=
6
Maitre de Samos», Tour d'horizon philosophique, p. 77.
42 Aunque empleamos juntos los dos términos, no hay que confundirlos,
pues mientras la fórmula del número de oro es:
;
2
Otra de las propiedades de la proporciön universal por la
que los discipulos de Pitägoras sintieron tanta predilecciön
se refiere al aspecto geométrico o figurado de esos nümeros
,
ya que el número 6 representa el número de las caras del
cubo; ‘el 8, la suma de los vértices de dicho cubo; y el 12, el
vH
D = — = 1.618
2
la sección aurea, más conocida que el número de oro, se expresa asi:
vo
g = —— = 0.618
2
número de las aristas del mismo. El número 9 se limitaba a
Como dice Koelliker, «mientras que el número de oro es un número absoluto, un invariant cosmique, la seccién aurea es una proporciôn. una relaser el cuadrado del primer número propiamente masculino.
ción», Symbolisme et nombre d'or, p. 19.
43 Dom Néroman, Le nombre d'or à la portée de tous (Paris 1945).
Página 8
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)DE PITAGORAS A SAN AGUSTIN
Se puede admitir que el descubrimiento empirico del numero de oro se remonta a la más lejana antigúedad, como
relacién entre tres términos, el mayor de los cuales es la
suma de los otros dos, y la relaciön del mayor al del medio
es igual a la que existe entre el del medio y el más pequeño.
La proporción está constituida por la igualdad de esas dos
observa Cleyet-Michaud *, Paul-Henri Michel nos ofrece en
un libro ya famoso * una abundante información acerca del
número de oro, con datos debidamente establecidos, analizados con objetividad y rigor científico,
relaciones, cuyo valor común es el número de oro. La proporción considerada en el número de oro, en cuanto está
representada por un número irracional ”, participa del carácter extrahumano que, según la doctrina de Pitágoras y
sus discípulos, distinguía a los números irracionales.
La divina proporción o sección aúrea, cuya construcción
parece haber sido el secreto matemático guardado más fielmente en la secta pitagórica, se da no sólo en la mayoría de
los trazados reguladores de la arquitectura griega, y luego
La expresión del número de oro sirve para designar dos
magnitudes funcionalmente diferentes, según que lo consien la gótica, sino incluso en las obras literarias y artísticas,
pintura y escultura, como se ha puesto de relieve modernamente *. Cuando el año 1509 el franciscano italiano, Luca
Pacioli, matemático famoso, publica en Venecia su obra tituderemos en sentido astronómico o en sentido aritmético. En
el primer caso equivale al ciclo lunar de 19 años, o periodo
de 235 lunaciones, después del cual las fases de la luna vuelven a las mismas fechas, con relación al movimiento de la
lada Divina proportione, escrita en toscano, trata de exponer
un conjunto de conocimientos que se remontan a Pitágoras y
que fueron transmitidos oralmente y por escrito hasta la
época del Renacimiento. Y, como advertirá él mismo, tiene
tierra al rededor del sol”.
En sentido matemático el número de oro resulta de la
relación de una proporción continua —razón extrema y media— muy del gusto de Pitágoras y de Platón, según esta
plena conciencia de que está descubriendo una ciencia muy
secreta.
fórmula:
Insiste sobre la variedad y extensión de los campos que
V
abarca esta ciencia, fundada sobre la divina proporción o
número de oro. Según el ilustre franciscano, la divina pro-
®
No queremos extendernos más sobre el aspecto matemático, sobre el desarrollo y demostración de esa fórmula que
es del dominio público y que el curioso lector puede ver expuesta en cualquier tratado de matemáticas o en alguno de
los autores que se han ocupado más concretamente del tema
y a los que remitimos para más detalles *.
44
45
Le nombre d'or (Paris 1973) p. 14.
De Pythagore à Euclide (Paris 1950). Contiene un capítulo
que lleva
por título «Le nombre d'or».
46 Sobre este tema tan vasto pueden verse, entre otros,
Jos estudios de
1963): Ch.
Funck-Hellet, Les oeuvres peintes de la Renaissance
italienne et le nombre
d'or (Paris 1932): E. Maillard, Les Cahiers du nombre d'or.
Tome I: Albert
Dürer: Tome Il: Eglises byzantines: Tome Ill: Eglises
dès douzième au quinzieme siècles; Tome IV: Botticelli; Tome V: Le Parthénon (Paris
1980-65): G. E.
Duckworth, Structural patterns and proportions in Vergil's
Aeneis (Ann Arbor
1962); R. C. Archibald, ‘Golden section, a Fibonacci series’,
American Mathematical Monthly 25 (1918) 232-8; M. Borissavlievitch, The golden
number and
the scientific aesthetics of architecture (New York
47 En matemáticas, como es bien sabido, se llama «número irracional»
al que tiene una serie infinita de decimales, y además no se puede reducir a
une fracción ordinaria. En filosofía, por el contrario, lo irracional es inherente
a lo inconsciente y escapa totalmente a la razón y constituye el ilogismo por
excelencia. Se ve que el sentido en ambas ciencias de la palabra «irracional»
1958): V. Capparelli, ‘Ludus
Pythagoricus e Divina proporzione’, Sophia 28 (1058) 197-210;
R. J. Getty, 'Neopythagoreanism and mathematical symmet
ry in Lucan, De bello ciuili I’,
Trans of. the Amer. philol. Association 91 (1960) 310-23;
M. Ghyka, The geoes
manité 3 (1944) 71-147; E. L. Brown, Numeri Vergilian
i. Studies in «Eclogues»
and «Georgics» (Bruxelles 1963).
muy
diferente.
|
° 48 Se atribuye al astrónomo griego Metón Is. v a.C.) el descubrimiento
del número de oro de los astrónomos, que sirvió para perfeccionar el calendario y que fue utilizado en el cómputo eclesiástico. Ese periodo de 19 años
metry of art and life (New York 1948): G.
Le Grelle, ‘Le premier livre des
Géorgiques, poème pythagoricien', Les Etudes
Classiques 17 (1949) 139-235;
P. Maury, ‘Le secret de Virgile et l'architecture des Bucoliques
', Lettres d’Hu-
= 1.61803
2
porción posee varios atributos de la divinidad. Es única, como Dios, y al mismo tiempo, como la Trinidad, expresa una
Ch. Bouleau, Charpentes. La géometrie secréte des peintres (Paris
5+1
=
tai
es conocido también con el nombre de «ciclo de Metón».
Cf. Dom Néroman, Le nombre d'or á la portée de tous (Paris 1952)
Página 9
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)Tampoco vamos a estudiar aqui la presencia del numero
de oro en las más diversas manifestaciones artísticas de la
se han ido copiando mas o menos conscientemente. He aqui
lo que nos dice el célebre comentarista español:
antigüedad hasta nuestros dias. La obra de Théo Koelliker,
dentro siempre de un cierto carâcter esotérico, ofrece una
exposiciön curiosa y sugestiva de lo que el autor llama, siguiendo en ello a los alquimistas, «el rectangulo del Génesis»
como simbolo perfecto de las etapas sucesivas de la creación ©. Luego trata de descifrar el lenguaje secreto y el mensaje esotérico de la pirámide de Kéops ®. Marius Cleyet-Michaud presenta en su librito una visión más científica que la
de Koelliker, aunque también trata de ver las huellas de
dicho número aúreo o proporción divina en la naturaleza y
en el arte %,
SIMBOLISMO DE LOS NÚMEROS.
Los antiguos dieron suma importancia al valor rea] y al
significado místico de los números. Sin duda alguna la concepción pitagörica de los números —«Todo está ordenado de
acuerdo con el número»— y la exposición aristotélica del pitagorismo —«Los números son, por naturaleza, anteriores a
las cosas»— contribuyeron a que muy pronto se vieran en
los números símbolos de las cosas, de los hechos y de las
diferentes etapas de la vida del hombre. Incluso se establecieron entre los números ciertas categorías de fuerza,
de
simpatía, de agrado, etc. Asi Plinio nos dirá de los números
443
«Non dubium, quin Poeta capiendus de ternario, ut ex praecedentibus apparet, nam sententia refertur ad triplex licium, triplicem colorem, et circumductionem. Huius numeri ueteribus celebrata perfectio, uti apparet ex Arist. lib. I De caelo cap. 1, qui ex
sententia Pythagoricorum ait: Omne et omnia ternario terminantur. Et addit rationem, nam in hoc numero sunt finis, medium,
principium. In quam sententiam loquitur etiam Plutarch. lib. 9
Symp. c. 3: Ternarium numerum omnium est princeps, cum principium, medium, et finem habeat».
«Adde, deorum fere omnium potestatem hoc numero signari,
quod notat Seru. P. Dan. firmatque exemplis, quibus caret uulgaris:
louis trifidum fulmen; Neptuni tridens; Plutonis canis triceps. Apollo, idem Sol, idem Liber. Vel quod omnia ternario numero continentur, ut Parcae, Furiae, Hercules etiam trinoctio conceptus. De
triplici Diana omnes sciunt. Inde bene Arist. ubi supra: Vtimur
hoc numero ad cultum deorum. Et, quod mirum, ait, hoc homines
a natura ipsa imbibisse. Docemur itaque naturae ductu Deum
colere hoc numero. Notanda uerba ista auctoris Geopon. lib. 18:
Numerus gregis semper fit impar, ut qui naturalem quandam uim
habeat ad gregis ipsius salutem et durabilitatem permansuram...
Dignus obseruatu est mos militaris ueterum Romanorum, qui pertinet ad perfectionem numeri imparis, cuiuscumque speciei ille
sit. Docet me hunc morem Vegetius lib. 3, cap. 8: Fossam aperiunt
latam aut nouem, aut undecim, aut tredecim pedibus; uel, si maior
aduersariorum uis metuitur, pedibus decem et septem: imparem
enim numerum obseruari moris est» 55.
Aunque el citado verso se puede interpretar como aplicado al nümero 3, Servio admite también la interpretaciön
Impares que son ad omnia uehementiores *,
y Virgilio hará
posible de un nümero impar cualquiera. He aqui el texto
el elogio de esos números impares con aquel famoso hemislatino de Servio:
tiquio de las Bucólicas:
numero deus impare gaudet 5,
La explicación de este hemistiquio nos la ofrece en todos
sus detalles el gran comentarista virgiliano Luis
de la Cerda,
del que tanto han tomado los comentaristas posteri
ores, que
SERLE
Cf. Symbolisme et nombre d'or, pp. 31-73.
Ibid., pp. 74-193.
Le nombre d'or, pp. 83-125.
Historia nat. XXVIII, 25.
Ecl, VII 75.
«Aut impare, quemadmodumcumque: nam septem chordae, septem planetae, septem dies nominibus deorum, septem stellae in
Septentrione, et multa his similia. Et impar numerus immortalis,
quia diuidi integer non potest; par numerus mortalis, quia diuidi
potest. Licet Varro dicat Pythagoreos putare imparem numerum
habere finem, parem esse infinitum. Ideo medendi causa multa-
55 P. Virgilii Maronis Bucolica et Georgica, argumentis, explicationibus,
notis illustrata, auctore Io. Ludovico de la Cerda Toletano (Lugduni 1619)
p. 149. Hemos recogido aqui toda la nota del P. La Cerda porque en ella no
sólo explica el citado verso de Virgilio, sino que nos descubre parte de las
manifestaciones del simbolismo de los números, tal como era sentido al comentar textos antiguos.
Página 10
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)445
dum ad semetipsum progreditur, omnes, per quos progressus est,
numeros comprehendat ipsumque se addat, facit numerum octo et
rumque rerum impares numeros seruari; nam, ut supra dictum
est, superi dii impari, inferi pari gaudent» 56.
uiginti, quot dies sunt curriculi lunaris».
|
«Ad homines quoque nascendos uim numeri istius porrigi pertinereque ait: ‘Nam cum in uterum, inquit, mulieris genitale semen
La atenciôn especial que reviste el simbolismo del numero
impar, y mas concretamente el nümero 7, a que aludia Serdatum est, primis septem diebus conglobatur coagulaturque fitque
ad capiendam figuram idoneum. Post deinde quarta hebdomade,
quod eius uirile secus futurum est, caput et spina, quae est in
dorso, informatur. Septima autem fere hebdomade, id est nono et
quadragesimo die, totus, inquit, homo in utero absoluitur. Illam
vio en el texto citado, la vemos en la misma distribución o
división en libros de algunas obras de la antigúedad, de
acuerdo con el número 7. Baste recordar una de las obras
del gran poligrafo, M. Varrón Reatino: De imaginibus, cuyo
quoque uim numeri huius obseruatam refert, quod ante mensem
septimum neque mas neque femina salubriter ac secundum natumodelo pudo haber sido la Peplographia de Aristóteles, aunque el título, al decir de Aulo Gelio, era Hebdomades *.
ram nasci potest et quod hi, qui iustissime in utero sunt, post ducentos septuaginta tres dies, postquam sunt concepti, quadragesi-
En su obra Aulo Gelio, a propósito de la obra de Varrón,
nos ofrece también una amplia noticia acerca de la uis et
ma denique hebdomade inita nascuntur»,
«Pericula quoque uitae fortunarumque hominum, quae climacfacultas septenarii numeri in multis naturae rebus animadteras Chaldaei appellant, grauissimos quosque fieri affirmat septenarios. Praeter hoc modum esse dicit summum adolescendi humani
corporis septem pedes. Quod esse magis uerum arbitramur, quam
quod Herodotus, homo fabulator, in primo Historiarum inuentum
uersa $8, Aunque se trata de una cita muy larga, no resistimos a la tentación de recogerla aquí, ya que constituye un
testimonio elocuente acerca del simbolismo del número 7,
esse sub terra scripsit Oresti corpus cubita longitudinis habens
septem, quae faciunt pedes duodecim et quadrantem, nisi si, ut
Homerus opinatus est, uastiora prolixioraque fuerunt corpora hosegún las noticias que Aulo Gelio encontró en esa obra de
Varrón, perdida para nosotros.
«M. Varro in primo librorum, qui inscribuntur Hebdomades uel
minum antiquiorum et nunc quasi iam mundo senescente rerum
De imaginibus, septenarii numeri, quem Graece éftoudée appellant,
atque hominum decrementa sunt».
uirtutes potestatesque multas uariasque dicit. ‘Is namque numerus,
inquit, septentriones maiores minoresque in caelo facit, item uergilias, quas risıddas Graeci uocant, facit etiam stellas, quas alii
erraticas, P. Nigidius errones appellat', Circulos quoque ait in caelo
circum longitudinem axis septem esse; ex quis duos minimos, qui
axem extimum tangunt, 6); appellari dicit. Sed eos in sphaera,
quae
xptxwty;
«Dentes quoque et in septem mensibus primis et septenos ex
PMAagPeSs
utraque parte gigni ait et cadere annis septimis et genuinos adnasci
annis fere bis septenis. Venas etiam, in hominibus uel potius arterias medicos musicos dicere ait numero moueri septenario, quod
ipsi appellant civ hd ressapwuv suppwviav. quae fit in collatione quaternarii numeri. Discrimina etiam periculorum in morbis maiore
ui fieri putat in diebus, qui conficiuntur ex numero septenario, eosuocatur, propter breuitatem non inesse. Ac neque
ipse zodiacus septenario numero caret; nam in septimo signo fit
solstitium a bruma, in septimo bruma a solstitio, in septimo aequique dies omnium maxime, ita ut medici appellant, 75°: uideri:
primam hebdomadam et secundam et tertiam. Neque non id etiam
noctium ab aequinoctio. Dies deinde illos, quibus alcyones hieme
sumit ad uim facultatesque eius numeri augendas, quod, quibus
anni in aqua nidulantur, eos quoque septem esse dicit».
inedia mori consilium est, septimo demum die mortem oppetunt».
«Haec Varro de numero septenario scripsit admodum conquisite. Sed alia quoque ibidem congerit frigidiuscula: ueluti septem
opera esse in orbe terrae miranda et sapientes item ueteres septem
fuisse et curricula ludorum circensium sollemnia septem esse et
ad oppugnandas Thebas duces septem delectos. Tum ibi addit se
«Prasterea scribit lunae curriculum confici integris quater septenis diebus; ‘nam die duodetricesimo luna, inquit, ex quo uestigio
profecta est, eodem redit', auctoremque opinionis huius Aristidem
esse Samium. In qua re non id solum animaduerti debere dicit,
quod quater septenis, id est octo et uiginti, diebus conficeret luna
iter suum, sed quod is numerus septenarius, si ab uno profectus,
58
quoque iam duodecimam annorum hebdomadam ingressum esse
et ad eum diem septuaginta hebdomadas librorum conscripsisse,
ex quibus aliquammultos, cum proscriptus esset, direptis bibliothe-
P. Virgilii Maronis
Opera,A cum integris et emendatioribus commentaí
sg se e Philargyrii, Pierii (Amstelaedam i1746) Tomus I, p. 137. Se trata
cis suis non comparuisse» 59,
una de las mejores ediciones de Virgilio, llevada a cabo por Petrus Burmannus lunior, post obitum Petri Burmanni.
57
58
Noct. Att. III 10, 1.
Así suena el epígrafe del capítulo.
Noct. Att. 111 10, 1-17.
Página 11
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)|
No es de extrañar que Varrön recogiera en su obra
De
imaginibus una serie de curiosidades acerca del
numero 7
ya que la obra contenia los retratos de 700 personas (7 x 100),
repartidos en 14 libros (7x2), y en cada libro se daba entrada a 49 imágenes (7x7) ©. Por otra parte no hay que
que el gran poligrafo romano era muy adicto
olvidar
a las doctrinas
pitagóricas, ya que según una noticia de Plinio
8! sus funerales se hicieron segün el rito pitagérico: Quin et
defunctos
sese multi fictilibus soliis condi maluere, sicut
M. Varro Pythagorio modo in myrti et oleae atque populi nigrae
foliis *2.
El simbolismo del numero 7 aparece también en alguna
s
formas de culto, en algunos mitos y ritos griegos de
ofrecimientos y de sacrificios. Asi, por ejemplo,
descub
rimos siete
jóvenes y siete doncellas al servicio de Corint
o y al servicio
de Creta. El numero 7 es un nümero
aujyzuxe;:
en Lesbos
donde las Musas eran siete, la fiesta de las Callisteia asociaba 7 doncellas que formaban un coro ®. En Homer
como Agamenòn ofrece a Aquiles, entre otros
o vemos
regalos para
hacer la paz con él, 7 doncellas de Lesbos *. Y son
siete las doncellas que aparecen en una leyend
también
a de fundación: una al menos y, según una versión, todas
habían sido
sacrificadas en el momento en que la isla fue coloni
zada
Son las doncellas de 7 arquegetas o fundadores
,
ponden a 7 ciudades ®,
ÓN
No hay que olvidar la existencia de un tratado sobre
número siete dentro del corpus hippocraticu
m *,
"2.
60 Cf.
>
el
del que se
F. de lla Corte, Varrone, il terzo gran lume romano
(Firenze 1870)
61
Hist. natur.i XXXV 180. . Cf. Cf. P. P. Somv
ille, * ‘Un témoi
62
Cf. V. Macc
63
Cf. Schol. N. IX
64
Cf. Ausfürliches Lexicon de
la cosmologie pythagoricienne', en Rev. d'hist. des Be
162, n. 9.
®.
s
e ur Le
hioro, Zagreus. Studi intorno all'orfismo (Firenze 1930)
1 8;
Bedeutung (Leipzig 1906) po
son. Griechische Feste von religiöser
i
5
(Ed. Roscher: Leipzig 1882-1021) vol. IV 1880. “no omischen Mythologie
im Kultus und Mythus
und NeunzahlReligionsgesc
n
e
1904
pzig
(Lei
en
ech
Gri
der
hichte (Minchen on Seppe, Grischlsche Mythologie und
65
Cf. W. H. Roscher, Die
Si
Platées, 7 colonie à Théra,crd a rnet, «il y a aussi 7 archégétes de
e gua gres
n. d
p. 438,nota
(Parisuna1970)amplia
e ne e verse
bibliográfica sobr
I, vol.obra.II pp. 239-40, Se ebedebe aial
citada,alparte
dia esa
yapuesto
dei greci,
que ha
La R.filosofia
Zeller,
Mondolfo,
ctor
447
ha ocupado muy a fondo W. H. Roscher, & quien Rodolfo
Mondolfo califica de <benemerito degli studi riguardanti le
origini, gli sviluppi e la diffusione delle antiche credenze mistiche nelle virtü dei numeri 7 e 9» ®. Aunque en ese tratado
del corpus hippocraticum, falten alusiones a los 7 planetas
y a las 7 notas musicales, cuya introduccién perteneceria ya
a los inicios mismos del pitagorismo ®, Mondolfo logra demostrar que se trata de un escrito de tiempos de Anaximenes ”.
El Tei é33ond3m», como otros documentos de la escuela
hipocrätica o de la escuela médica siciliana ”!, ofrece una especial importancia por lo que se refiere a la mistica de Jos
nümeros 7. Y aunque Anaximandro parece ofrecer una mayor importancia al número 9 y a los multiplos de 3, el numero 7 sigue mostrando una especial preponderancia, como han
mostrado los trabajos de Roscher ”, en los cultos de Apolo,
de Dioniso, de Hera, de Demeter y en general en toda la religión griega.
Es tal el valor del simbolismo de los números que incluso
se ha llegado a establecer las razones, sobre las bases de los
números 7 y 9, de la lucha entre dos corrientes representadas por la filosofía de Anaximandro y el pensamiento de Hipócrates ”. Tal vez, como ha observado E. Zeller **, podamos
hablar de unos números que se completan entre si.
Es decir: si observamos la posición especial conferida al
número 7, diferenciado de la serie 6 en varios documentos
de numeración hebdomádica ”°, que quizás distinguen explícitamente estas series hexaédicas en dos series ternarias, pola obra de W. H.
68 Cf. E. Zeller, La filosofia dei greci, p. 239. Véase t.
hippokra Schrift von der
Roscher, Uber Alter, Ursprung und Bedeutung dervon
der Siebenzah! in ihrer
Siebenzahl (Leipzig 1911): y Die hippokrat. Schrift
vierfachen Überlieferung (Paderborn 1913).
69 Cf. E. Zeller, La filosofia dei greci, pp. 241-2.
70 Cf. R. Mondolfo, La filosofia dei greci, p. 242.
71 Cf. A. Olivieri, Civiltà greca nell'Italia meridionale {Napoli 1931) pp.
157-164,
72 Cf. el articulo de Fr. Boll, Hebdomas, del Pauly-Wissowa.
73 Cf. las obras de Roscher y el articulo de Boll, citados en las notas
74 Cf. R. Mondolfo, ‘Nota sul Jlep: ius", en La filosofia dei greci,
85, 68 y 72.
pp. 242-3.
75 Vemos, por ejemplo, la descripcién de la creacién del mundo en seis
días, y el descanso de Dios al 7.° día. Recordemos el año sabático, que es el 7.°
tras los seis años de trabajo para los esclavos y deudores.
Página 12
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)driamos dudar de si el término critico 7 pueda ser sencillamente algo adicional al mültiplo de 3. En consecuencia se
podria hablar para las dos corrientes opuestas —la mistica
del 9 y la mistica del 7— de una raiz comun fundada sobre
una mistica originaria del 3, cuya importancia ha puesto de
relieve Usener "®,
Sea lo que fuera acerca de este punto concreto, se advierte en Jonia con la corriente enneädica de Anaximandro y la
hebdomädica del corpus hippocraticum la evolucién de una
mistica numérica que nos ayuda a comprender mejor la atmosfera espiritual en que se va a desarrollar todo un mundo de realidades y de simbolismos de los nümeros: el geometrismo y las proporciones numéricas; los anillos australes
con sus relaciones proporcionales; y las aplicaciones de los
descubrimientos matemäticos a la construcciön de obras de
arte, tanto plasticas como literarias. Claro que el pitagorismo
hará avanzar más aún la mistica de los números, que se encuentran relacionados con la idea de medida, de armonía e
incluso con las diferentes etapas de la vida humana ”.
Letras y números.
En la religión del Egipto antiguo y en la magia ritual que
le acompañaba, no eran tan sólo los números sino las letras
los que poseían un verdadero simbolismo y una escondida
mistica. En la Biblia y en la tradición hebraica, como en Caldea, la mística de los números es algo que está fuera de toda
duda. Recordemos algunos de los casos más conocidos: los
7 días de la creación; las 7 plagas de Egipto; las 7 vacas
flacas; los 7 brazos del candelabro; las veces que hay que
perdonar: no sólo 7, sino 70 veces 7; las 10 Tablas de la
ley; y tribus de Israel, los 12 apóstoles, los 72 discípulos
(1
x ——),
2 etc.
2
Estos nümeros poseen atributos misticos parecidos a los
de los nümeros divinos pitagéricos, con la diferencia de que
78
DE PITAGORAS A SAN AGUSTIN
JOSE OROZ
448
Cf. H, Usener,
'Dreiheit‘,
Rheinisches Muse
mn > pi pueden encontrar listas muy abundantes relativas al sea;
RR.
r.
Boll, Die Lebensalter. Ein Beitrag zur antiken Ethologie und zur
te der Zahlen (Leipzig 1913). Puede verse también el sugestivo capitulo
tto della vita umana», peazo
conce
V de la obra de A. Ros
di Pitagora, que lleva por título «Il
449
en ellos hay más bien veneración o temor supersticioso que
contemplación metafísica o evocación de arquetipos.
Como observa Matila Ghyka, «la importancia que la Biblia concede a ciertos números parece se debe a la influencia caldea primitiva, y luego a la de la cautividad de Babilonia. Pero aparte de estas influencias y contactos normales,
el pensamiento judío, en la época alejandrina de la renovación pitagörica, se vio fuertemente influenciado por la magia egipcia de las palabras, de un lado, y por la mística pitagórica de los números, de otro, y así logró producir el corpus
compacto de mística de las palabras, de las letras y de los
números, mezcla de ciencia, de magia y de numerología supersticiosa: la Cábala hebraica» a,
Teniendo en cuenta la fuerte influencia de la mistica
pitagérica sobre el pensamiento judio, no es de extrañar que
se encuentren, en los principales simbolos de la Cabala, una
especie de tetractys constituida por las letras del nombre de
Dios Incomunicable —el tetragramaton, que a veces, por influencias gnösticas, se transforma en pentagramaton—, Y
una década, es decir la década «sephirotica», cadena o arbol
de los «sephiroths», o «nociones de Dios por los números» ®.
En este campo se entremezclan hasta confundirse la Cábala, la gnosis y la magia que encuentran su ambiente propicio en el antiguo país de los Faraones donde estaba vivo
el hermetismo colocado bajo la protección de un misterioso
Hermes Trismegisto *, heredero del esoterismo egipcio de
otros tiempos y reincarnación de Hermes-Thot, escriba de
los dioses y guía de las almas en el mundo del más allá. Diagramas geométricos y números talismánicos se van transmitiendo de una manera paralela y confundida, a los que
más tarde se unirán las corporaciones de albañiles de la
edad media, en las que se profesaba el juramento del secreto profesional y que poseian todavía algunos secretos matemáticos heredados de la gran secta o fraternidad pitagórica
de Sicilia.
28 Philosophie et mystique du nombre, p. 82.
79 Cf. A. Bension, The Zohar in Moslem and Christian Spain (London
1922): K. Rosenroth, Les symboles des lettres hébraiques: extracto de Kabbala
Denudata (Paris 1958).
eo Cf. A. J. Festugiere, La revélation d'Hermés Trismegiste (Paris 1949:
1954, 4 vols.)
Página 13
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)Los signos misteriosos y esotéricos del Talmud se remontan a una combinaciôn a veces artificial, a veces muy caracteristica del punto de vista mistico. Esta combinaciön aparece en los tres tipos: notarikon, guematria y tamura, es decir acröstico, evaluaciôn y permutaciön. La guematria es
muy empleada en todas las explicaciones misticas de las
letras y los números. Así por ejemplo, el gnöstico Marcos
se sirve de ese procedimiento cuando trata de explicar la
declaración de Jesús, que es el A y la 2, bajo el aspecto de
la paloma, que simboliza al Espíritu Santo que se ha posado
sobre él. La palabra griega de paloma es zep:3tepá.
Ahora
bien la suma de los números que corresponden a las diferentes letras de la palabra griega es 801, que es también la
suma de los valores del A y de la ©. Il = 80, = =: 5, 0 = 100,
t= 10,
5= 200, t= 300,
e
= 5, € = 100, «= 1. El total =
801 = A= 1+ 2= 800. En este sentido Jesús se identifica con
el Espiritu Santo, aparecido bajo la forma de paloma. Ese
mismo sistema empleará Rábano Mauro cuando en una de
sus «poesías visuales» del De laudibus sanctae Crucis, la 228,
trata de explicar el contenido y el valor numérico de las
palabras.
Agustin, pitagórico.
Dejando para otra ocasión, por falta de espacio, un análisis más detallado del simbolismo y de la mística de los números, queremos terminar nuestra colaboración
451
DE PITAGORAS A SAN AGUSTIN
JOSE OROZ
con una
have been recorded; it is improbable that it represents the
fortuitous but precise recollection of an eye-witness» *.
«Tout porte á croire que ce chiffre figure symboliquement
la conversion du genre humain», escribe Loisy *.
En el Comentario de la Biblia de Cambridge leemos:
«Down the centuries commentators have had a great time
with the number... Calvin, with his usual sense, warns us
against making a sublime mystery out of the number» ®.
El P. Lagrange observa a este respecto: «Il est en effet
impossible de méconnaitre ici le symbole de la prédication
qui a déjà été confiée aux disciples, d'autant que ce symbole
est clairement indiqué dans Lc. 5, 10» *,
En The Jerome Biblical Commentary también se admite
el simbolismo de dicho numero: «Most commentators, ancient and modern, have felt that this number is meant as
a symbol» ®.
Henri van den Bussche, en su comentario al IV Evangelio, escribe tambien: «Es posible que se contaran los peces
por curiosidad..., pero seguramente que la cifra no se consigna aqui por un afan de precisiön» *.
El P. F. M. Braun admite también el simbolismo del nümero aunque confiesa: «Le symbolisme du nombre, au sujet
duquel ont été proposées diverses conjectures, schappe à
nos investigations» ®.
Tan sélo J. H. Bernard parece excluir el simbolismo cuantatus in loannem al versillo 11 del capitulo 21 del Evangelio
do escribe: «The simplest explanation of the number of fish
153 being recorded is that (as fishermen are wont to do,
because the catch has to be divided into shares) the fish were
de san Juan: «Subió Simón Pedro y arrastró la red a tierra,
counted» ®,
alusión al carácter pitagórico de la exégesis agustiniana.
Nos referimos al comentario que ofrece Agustín en sus Tracllena de ciento cincuenta y tres peces grandes, y, con ser
tanto, no se rompió la red».
Como notan todos los comentaristas de este versillo, se
ha querido ver en ese número concreto un símbolo y «se
ha hecho una verdadera cabalística, sin consistencia» *,
Según Barret, «the number is significant or it would not
_ 81
Cf. B, Taeger, Zahlensymbolik bei Hraban, bei Hincmar- und im «He-
RR Studien zur Zahlensymbolik im Frühmittelalter (München 1970) pp.
y
E M. de Tuya, Biblia Comentada, 1:
Evangelios (Madrid, BAC,
1064)
83 The Gospel according to saint John (London 1985) p. 484.
84 Le quatrième évangile (Paris 1903) p. 933.
85 A. M. Hunter, The Gospel according to John (Cambridge 1955) pp. 194-5.
86
Evangile selon saint Jean (Paris 1936) p. 527.
88
El Evangelio según san Juan (Madrid 1972) p. 704.
:
87 B. Vauter, The Gospel according to John {London 1968) vol. II, p. 465.
89 Jean le Théologien, vol. III (Paris 1966) p. 232. En la nota 2 de esa
página recoge tres autores que se han ocupado de ese número 153.
80 A critical and exegetical commentary on the Gospel according to saint
John, 2 vols. (Edinbourgh 1928) p. 700. A este respecto escribe H. Strathmann.
«Sarebbe puerile volerlo intendere alla lettera come il risultato del conteggio
dei pesci trovati nella rete», Il Vangelo secondo Giovanni, trad. ital. di G. Cecchi (Brescia 1973) p. 435.
Página 14
Ver en el PDF(se abre en una ventana nueva)San Agustin no podia estar ajeno a esa interpretaciön
simbélica, cuando en casos mucho mas dificiles se esfuerza
por traer a colacién las doctrinas mistico-simbölicas de los
números ‘!, Aparte de su afición e inclinación natural por
el simbolismo de los números, se ha aventurado la hipótesis
de que tal vez pudo conocer los Theologoumena arithmetica,
de Nicömaco de Gerasa en la traducción de Apuleyo 2. Asi,
pues, es lógico que Agustín haya visto en el número de la
pesca milagrosa la presencia de un símbolo evidente.
Sin duda alguna, como ha observado Comeau *, «el número 153 nos ofrece el ejemplo más hermoso y al mismo tiem-
17=10+7, es decir, la Ley y el Espiritu Santo. En consecuencia, en el nùmero 153 estàn representados los elegidos regenerados por el Espíritu Santo *.
Pero si esta explicaciön parece un poco atrevida, nuestro
santo no duda en ofrecer esta otra: 153=50x3+3. Ahora
bien el 3 representa la Trinidad; el 50=40+10. El 10 es la
plenitudo sapientiae, ya que es el 7 de la Creacion y el 3 de
la Trinidad. El 4 es el número de las cosas temporales: estaciones, vientos, continentes; luego el 40 es la Iglesia temporal. Como el 10 es además el número de la recompensa, tenemos que el número 50 signifiica la Iglesia futura *.
Según san Agustín, el número 153 es producto de la adición
He aquí un ejemplo curioso del simbolismo de los números, expuesto agudamente por san Agustín, tan aficionado al
de los primeros números, desde 1 hasta 17, es decir, es la
sentido alegórico de las cosas.
po más célebre de las explicaciones sutiles y complicadas».
progresión aritmética 1+2+3+4...+17. Según esto, de acuerdo con lo que hemos dicho antes al hablar de lus números y
las formas, el 153 es un número triangular que podemos ex-
José Oroz
presar así:
Oroz J., De Pitágoras a san Agust
_ Helmantica XXVI 1975 427-4
53.
in. Realidad y symbolismo de
los números :
[12421
boe3267
.
.
.
.
.
e.
.
.
.
e
.
e
.
©
Como quiera que el número que resulta de la progresión
tiene el mismo simbolismo que el número final de esa progresiôn, el 153 posee el mismo sentido que el 17. Ahora bien,
94 Cf. Tract. in loh. 122, 8; Sermo 248, 3, 4; Ennar. in ps. 49. 9: De divers.
quaest. 57; Sermo 270, 7; Sermo Wilm. 13: Sermo Guelf. 15.
91
Cf. A. Knappitsch, St. Augustins Zahlensymbolik (Graz 1905).
92
Cf. A. Schmitt, ‘Mathematik und Zahlenmystik', en Aurelius Augustinus, pp. 353-86.
83
Saint Augustin, exégète du quatrième évangile (Paris 1930) p .138.
95 Cf. Tract. in Ioh. 122, 8. Véase P. Charles, ‘L'élément populaire dans les
sermons de saint Augustin», Nouvelle Revue Théologique 79 (1947) 619. H. N.
Clausen, Aurelius Augustinus Hipponensis, Sacrae Scripturae interpres {Copenhague 1827) pp. 226-8.